lunes, 28 de diciembre de 2009

AGUAFUERTES AMBIENTALES CUMBRE DE COPENHAGUE: ALGO OLIÓ A PODRIDO EN DINAMARCA

Cuando todavía no se han acallado los ecos, voces y los discursos de la Cumbre de Cambio Climático de Copenhague (COP 15), el

mundo sigue sin entender qué fue lo que pasó o cuáles fueron sus logros, si es que existieron.

Las noticias, sesgadas, intencionadas, contradictorias en muchos casos y casi siempre dependiendo del color del cristal con que se la mire, no han ayudado al esclarecimiento de cuál fue el resultado de casi dos semanas de debates, discusiones, búsquedas de consensos y protestas variopintas.

Muchos afirman que no es bueno hacer análisis o balances sobre caliente, por cuanto se pierde perspectiva, no obstante intentaré desde mi óptica o mi subjetividad, volcar algunos aportes a la confusión general.

Las últimas informaciones que se conocen dicen más o menos lo siguiente: La Conferencia no logró colmar las expectativas; Sólo se alcanzó un frágil acuerdo climático; La Declaración final sólo fijó metas generales, no vinculantes.

A la luz de esas noticias, podemos afirmar que las frustraciones, el sabor amargo y la impotencia han marcado la regla y que todas las esperanzas y los esfuerzos puestos por distintos sectores para intentar hacer un mundo un poco más vivible, se han ido por la borda.

Quienes como muchos, creyeron ingenua o esperanzadamente que los ideales, los principios, las urgencias y la racionalidad, en este mundo pragmático y utilitarista, podrían pesar o valer más que los egoísmos, mezquindades y la avidez de los señores feudales del Planeta. Indudablemente que se equivocaron.

Se engañaron también, los que creyeron que podían esperar las soluciones a los problemas del Planeta, de los mismos que lo han llevado a esta situación de crisis terminal.

En similar error han caído los que pensaban, que la corrección del planteo, el voluntarismo o las declamaciones inflamadas, eran suficientes para torcer el brazo de los que tienen poder de vida y de muerte en el mundo.

Si nos atenemos a palabras de Obama, mandatario de uno de los países que mayor responsabilidad tiene en el tema, cuando dice que lo obtenido “no es suficiente para luchar contra la amenaza del cambio climático”, no podemos menos que ser pesimistas.

La frase sintetiza en forma dolorosa y cruel lo que fue la Cumbre, una verdadera crónica de una muerte anunciada, más allá de todos los maquillajes e interpretaciones que se le quieran hacer.

Como solemos afirmar lo abogados, a confesión de parte relevo de pruebas.

La Cumbre ya es historia, vienen nuevos y más difíciles tiempos.

Tiempos de construcción, de encuentros, de consensos entre los pares, entre los que piensan y sufren en similar y que son los excedentes, los descartables y las víctimas de los poderosos del mundo.

Tiempos de oposición, de diferenciación, denuncia y de lucha.

Los Espartacos de la tierra tienen que hacer oír su grito por la vida y por otro mundo posible.

Si hay algo que ha quedado absolutamente claro en Dinamarca, es que los ejes del debate han cambiado, se profundiza la existencia de una nueva confrontación, superadora de la vieja antinomia Este-Oeste, que se materializa en el conflicto Norte-Sur y más precisamente entre países enriquecidos y países empobrecidos. También dentro del territorio de cada uno de ellos, se multiplica también esta disputa, ya que en todos lados hay pocos que comen mucho y muchos que comen casi nada.

Aclaro, que me resisto a repetir hasta el hartazgo esos clisés que hablan de países ricos y pobres, o desarrollados y emergentes o en vías de desarrollo, ya que son conceptos falsos y artificiosos.

Cree Ud. por ventura que islas perdidas en el mar del Norte o en el Océano Pacífico, como son Gran Bretaña y Japón, o una cordillera montañosa que penetra en el mar Mediterráneo, como Italia y tantas otras naciones del Norte, son territorios ricos? Y como contrapartida países como Bolivia, Perú, Costa de Marfil, Somalía, Paraguay, Nigeria, Argentina y decenas más, son zonas pobres?

Nada de ello, en el mundo y en cada país existen sectores enriquecidos y sectores empobrecidos. Para que algunos se enriquezcan, otros deben perder y empobrecerse. Esta es la cruel fotografía de la realidad mundial.

Vaya que casualidad, son esos grupos enriquecidos los que se niegan sistemáticamente a hacer nada en beneficio, no ya de algunos grupos, sino de toda la humanidad.

Esta actitud es la que ha quedado patente en la recientemente fenecida COP 15 y que prolonga en el tiempo la angustia y la desesperación de miles de millones de personas sobre la Tierra.

Las cosas que muchos se negaban a aceptar se empiezan a poner en blanco sobre negro, se terminó la hipocresía y los discursos vacíos.

Ahora todo depende de los sectores que tradicionalmente han sido excluidos del banquete global y fundamentalmente de su capacidad de organización e inteligencia.

Debemos aprender que nada se puede esperar de las promesas de migajas de fondos o tecnologías, que casi nunca llegan y si llegan son productos de condicionamientos políticos, productivos e invariablemente de ajustes económicos en beneficio de aquellos, que por otra parte nunca se ajustan el cinturón.

Lo que también ha quedado claro es que este modelo capitalista a ultranza, basado en la avidez, el egoísmo, el lucro rápido, el consumismo irracional, la destrucción del patrimonio común y el descalabro social es inviable, imposible de mantenerse y homicida.

No comulgo con los que afirman que la actitud de los poderosos es suicida, lejos de ello, nada indica que esa sea su conducta o su intención. Todo indicaría por el contrario, que sí están dispuesto a eliminar una gran parte de los seres humanos que por justicia tienen derecho propio a la vida, su calidad, el ambiente y el futuro, aunque aquellos sectores no lo entiendan así.

En este aspecto Copenhague trajo luz, pero como el dicho popular expresa: No hay peor ciego que el que no quiere ver”, roguemos para que las dirigencias, los actores sociales y los pueblos empiecen a ver y se den cuenta que nadie da nada gratis y se animen a convertirse en protagonistas y artífices de sus propios destinos.

Soy optimista en la medida que la sociedad planetaria se anime al cambio, la valentía y sobre todo al heroísmo de construir un mundo distinto, con racionalidad, cooperación, solidaridad y justicia global.

Más allá de lo anecdótico, de las luchas de intereses, de las cegueras, la ambigüedades y de todo el folklore que reinaron en la Cumbre, estoy seguro que hay “un día después de mañana”, en el que nada será igual en la conciencia planetaria y podremos hablar sin temor a equivocarnos de “una verdad incómoda” que refleja un posicionamiento post COP 15, en el cual, pese al maquillaje en contrario, Obama y sus soberbios socios fueron derrotados y despreciados por toda la humanidad.

Por último podemos afirmar y escribir: Existió un día y un lugar en que todos nos dimos cuenta, y este es el gran éxito de Copenhague.

Ricardo Luis Mascheroni

Docente e Investigador U.N.L.

Santa Fe - Argentina

martes, 8 de diciembre de 2009

No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!

Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo
- ¡Qué turbante tan hermoso...!
- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.
- Es de un azul bellísimo...
- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...
- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.
- ¿Por qué?
- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.
- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.
- ¿Cuántos son?
- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece..... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.
- ¿A qué se dedican?
- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...
- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo.. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..
- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.
- Saber eso es valioso, sin duda...
- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!
- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...
- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...
- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.
- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...
- ¿Tanto como eso?
- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.
- ¿Qué pasó con su familia?
- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...
- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila.. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...
- Y lo logró.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad. ..!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.
- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...
- Fascinante, desde luego...
- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...
- Qué paz...
- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

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jueves, 3 de diciembre de 2009

EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS Y SUN CONNOTACION CON LA REALIDAD……

OCLOCRACIA

Antes que nada debo admitir que jamás en mi vida había oído esa palabra. Conocida que fue, me puse a investigar y en INTERNET encontré un montón de cosas interesantes al respecto, que me obligaron a retrasmitir de inmediato este mail con la esperanza de que recorra el máximo de caminos posibles.

Puede ser un alerta oportuno, de lo que nos puede estar esperando a los argentinos a la vuelta de la esquina y no nos permita tiempo para reaccionar.
Si les parece de recibo, les propongo difundirlo al máximo ya que será una forma de 'avivar giles' pero evitar males mucho mayores. Del mismo modo es recomendable poner la palabrita en algún buscador y seguramente encontrarán material muy interesante para comparar con nuestra realidad y si acaso tuvieran la virtud de los 'buenos escribas', ojalá puedan inspirarse lo suficiente para colaborar con el despertar de nuestros compatriotas.

OCLOCRACIA, Ingobernabilidad como resultado de la aplicación de políticas demagógicas.

Para los que  peinamos canas y venimos de tiempos más tranquilos- excepción de los años en que la guerrilla irrumpiera a sangre y fuego en la sociedad argentina-. Ya resulta una hazaña el despertarse día a día, con el temor de salir a la calle para no ser robado, lastimado o hasta muerto por alguien que busca el dinero ajeno a costa de sus semejantes, no importa edad ni sexo, igual hieren a un adolescente  para quitarle sus ropas, como lo hacen con la  señora que sale del súper con  sus bolsitas de compra, o el anciano que acaba de cobrar su jubilación. Entran y salen de las comisarías riéndose de autoridades e insultando a todos. 'Mandamo nosotro'- dicen, y se van muy panchos...
A la salida de algunas escuelas, madres agrupadas despotrican contra los maestros. –'Me lo mandó a la dirección, qué se creé esta (y aquí un insulto) a mi hijo nadie me lo prepea', -'Si se hace la loca la maestra esa- interviene otra- la  cagamo a palo" total, no pasa nada, loca- mandamo nosotra'...
Hay desigualdad social y hay que ayudarlos, pero, esa ayuda hay que ganarla y no mero asistencialismo  inconducente. Hasta ayer, permanecían tirados en sus camas y nada de querer trabajar, hoy con la colaboración del gobierno- colaboración que sale del bolsillo de los que trabajamos, o hemos trabajado y vivimos acosados por los impuestos- menos lo van a hacer… Ah!!!... y no se les vaya a atrasar un día la entrega de la 'ayudita' porque convocan a los canales de televisión -que muy bien se prestan a estas farsas- para reclamar en ' improvisada 'conferencia de prensa a viva voz lo que les corresponde - porque, -'Qué se creen esto, nosotro los votamo, aquí mandamo nosotro!!!'.-  
Polibio, historiador de origen griego (205- 125 A .deC.) llamó OCLOCRACIA 'al fruto de acción demagógica' y la explicó como: " LA TIRANIA DE LAS MAYORIAS INCULTAS Y USO INDEBIDO DE LA FUERZA , PARA OBLIGAR A LOS GOBERNANTES A ADOPTAR POLITICAS, DECISIONES O REGULACIONES DESAFORTUNADAS".-
Cualquier semejanza con nuestra actual realidad es algo más que una simple coincidencia.
Usted qué opina? Hasta dónde vamos a llegar?
Lea toda la información!! Es importante que lo piense!!

Federico Andahazi:

"¿Por qué renuncio a la delegación argentina en Chile?"

Como es de público conocimiento, el autor de "El anatomista" desechó la posibilidad de participar en la próxima Feria del Libro de  Santiago de Chile, luego de que el embajador argentino en ese país señalara que en la actualidad "no hay grandes escritores argentinos vivos". A continuación se reproduce íntegramente la respuesta del escritor.

Por: Federico Andahazi

Las declaraciones formuladas por el embajador argentino en Chile, Ginés González García, constituyen una verdadera ofensa a la delegación que representará a nuestro país en la Feria del Libro de Santiago. "No tenemos una gran cantidad de escritores laureados con grandes premios que estén vivos. La idea es mostrar la integración entre ambos países", declaró a la prensa el embajador González García. Esta apreciación, tan falsa como poco feliz, parece ser una justificación de quien se avergüenza de los escritores de su propio país. Sin embargo, para compensar tan árido panorama literario, el embajador manifiesta su felicidad ante la participación del técnico de fútbol Marcelo Bielsa: "Estará nada menos que el gran embajador que tiene la Argentina en Chile, que no soy yo, sino Marcelo Bielsa". El Sr. Ginés González García, al menos admite su falta de mérito para ocupar el cargo de embajador. Coincido con él: creo que haría un gran servicio a ambas naciones si renunciara a su cargo y lo dejara en manos de alguien que  manifieste orgullo y no vergüenza al referirse a los escritores del país que representa. Seguramente no lo hará. Por mi parte, yo sí me veo obligado a renunciar a formar parte de una delegación sin suficientes lauros ni méritos para representar a la Argentina , según las apreciaciones del propio embajador de nuestro país. Tal vez el Sr. Embajador considere que Juan Gelman no tenga tantos premios ni méritos literarios como el técnico Bielsa. Más allá de cualquier opinión sobre tal o cual escritor, las lamentables declaraciones del embajador en Chile, ponen de manifiesto la frívola política cultural imperante en nuestro país. Según parece, para nuestros funcionarios, la literatura debe ir a la zaga del fútbol; basta considerar el hecho de que Diego Armando Maradona será el máximo representante cultural de la Feria de Frankfurt en 2010 dedicada a la Argentina.

Seguramente la prensa internacional esperará ansiosa las elevadas conclusiones de Maradona sobre el mayor acontecimiento editorial del mundo.

Por si no se acuerdan, Ginés González García era el médico gordito que fue Ministro de Salud de Kirchner.  Ahora es embajador en Chile.  Y bueno, si un ex montonero tirabombas con dos muertes comprobadas en su haber es nuestro canciller ante el mundo, ¿por qué el bueno de Ginés no puede ser embajador en Chile?

Lástima que se meta a hablar de lo que no sabe.  No sabe que Ernesto Sábato está vivo: viejito, pero vivo.   Juan Gelman está vivo.  También Tomás Eloy Martínez, Ricardo Piglia, Juan José Saer, Osvaldo Soriano, Marcos Aguinis, el mismo Andahazi.  Y ojo, que me estoy acordando de memoria, si nos ponemos a buscar vamos a encontrar varios escritores más que han recibido premios locales e internacionales.

Pero una feria literaria, para una piara como la que conforman  las autoridades actuales, es sólo un accidente que hay que sortear para seguir adelante con sus nefastos propósitos, la literatura educa ergo es peligrosa. 

Baste pensar que como icono representativo de Argentina ante la Feria del Libro de Frankfurt de 2010, dedicada precisamente a la literatura argentina, ha sido nombrado Diego Armando Maradona, cuyo culto manejo del idioma hemos podido apreciar cabalmente en su última conferencia de prensa

jueves, 26 de noviembre de 2009

 

"Argentina, un país que era democrático cuando tres partes de Europa no lo eran, un país que era uno de los más prósperos de la Tierra cuando América Latina era un continente de hambrientos, de atrasados.
El primer país del mundo que acabó con el analfabetismo no fue Estados Unidos, no fue Francia, fue la Argentina con un sistema educativo que era un ejemplo para todo el mundo.
Ese país, que era un país de vanguardia:
¿Cómo puede ser que sea el país empobrecido, caótico, subdesarrollado que es hoy?
¿Qué pasó?
¿Alguien los invadió?
¿Estuvieron enfrascados en alguna guerra terrible?.
No, los argentinos se hicieron eso.
Los argentinos eligieron a lo largo de medio siglo las peores opciones.
Eso es.
El peronismo es elegir el error, perseverar en el error a pesar de las catástrofes que se le han ido sucediendo en la historia moderna del país.
¿Cómo se entiende eso?. Un país con gentes cultas, absolutamente privilegiado, una minoría de habitantes en un enorme territorio que es un continente que concentra todos los recursos naturales.
¿Por qué no son el primer país de la Tierra ?
¿Por qué no tienen el mismo nivel de vida que Suecia, que Suiza?
Porque los argentinos no han querido.
Han querido en cambio ser pobres.
Han querido vivir bajo dictaduras, han querido vivir dentro del mercantilismo más espantoso. Hay en esto una responsabilidad del pueblo argentino.
Para mí es espantoso lo que ha ocurrido en Argentina.
La primera vez que  fui allí quedé maravillado.
Un país de clases medias, donde no había pobres  en el sentido latinoamericano de la pobreza. ¿Cómo puede estar una pareja  como los Kirchner gobernando ese país?
¡Qué degradación  política, qué degradación intelectual!
¿Cómo es eso posible?

Mario Vargas Llosa (2009)

lunes, 23 de noviembre de 2009

CHAPEAUX, Monsieur SARKOZY ! Excelente discurso de Sarkozy

 

Especial para que lo lean los políticos y gobernantes de América Latina
Discurso de un presidente rebelde

' Hoy, hemos derrotado la frivolidad y la hipocresía de los  intelectuales progresistas'
' De esos que el pensamiento único es el del que lo sabe todo, y que  condena la política mientras la practica'
' Desde hoy no permitiremos mercantilizar un mundo en el que no quede lugar para la cultura : desde 1968 no se podía hablar de moral.  Nos  impusieron el relativismo'
' La idea del que todo es igual, lo verdadero y lo falso, lo bello y  lo feo, que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner  notas para no traumatizar a los malos estudiantes. Nos hicieron creer  que la víctima cuenta menos que el delincuente'.
' Que la autoridad estaba muerta, que las buenas maneras habían  terminado, que no había nada sagrado, nada admirable.  El slogan era  'VIVIR SIN OBLIGACIONES Y GOZAR SIN TRABAS'.
' Quisieron terminar con la escuela de excelencia y del civismo.
Asesinaron los escrúpulos y la ética. Una  izquierda hipócrita que  permitía indemnizaciones millonarias a los grandes directivos y el  triunfo del depredador sobre el emprendedor.'
' Esa izquierda esta en la política, en los medios de comunicación, en la economía. Le ha tomado el gusto al poder.  La crisis de la  cultura del trabajo es una crisis moral.  Hay que rehabilitar la  cultura del trabajo.'
' Dejaron sin poder a las fuerzas del orden y crearon una frase:  Se  ha abierto una fosa entre la policía y la juventud : los vándalos son  buenos y la policía es mala. Como si la sociedad fuera siempre  culpable y el delincuente inocente' ' Defienden los servicios públicos pero jamás usan transporte colectivo'.
' Aman mucho a la escuela pública pero mandan a sus hijos a colegios privados'.
' Adoran la periferia pero jamás viven en ella.'
' Firman peticiones cuando se expulsa a algún ocupa, pero no aceptan que se instalen en su casa.'
' Son esos que han renunciado al mérito y al esfuerzo, y que atizan el odio a la familia, a la sociedad y a la república'
' Hoy debemos volver a los antiguos valores del respeto, de la educación, de la cultura, y de las obligaciones antes que los derechos'.
' Estos se ganan haciendo valer y respetar los anteriores'.
  Nicolás Sarkozy

sábado, 12 de septiembre de 2009

EL VALIOSO TIEMPO DE LOS MADUROS

 

Mensaje de Mario de Andrade (Poeta, novelista, ensayista y musicólogo  brasileño)

“Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora...

Me siento como aquel chico que ganó un  paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones  interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.

No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.

No tolero a maniobreros y ventajeros.

Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de  sus lugares, talentos y logros.

Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo. 

Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa...

Sin muchas golosinas en el paquete...

Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.

Que sepa reír, de sus errores.

Que no se envanezca, con sus triunfos.

Que no se considere electa, antes de hora.

Que no huya, de sus responsabilidades.

Que defienda, la dignidad humana.

Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…

Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Sí… tengo prisa… por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan…

Estoy seguro que serán más exquisitas que las que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.

Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás..."

 

El Dr. Mario A.. Rosen es médico, educador, escritor, y empresario exitoso. Tiene 63 años. Socio fundador de Escuela de Vida, Columbia Training System, y Dr. Rosen & Asociados. Desde hace 15 años coordina grupos de entrenamiento en Educación Responsable para el Adulto. Ha coordinado estos cursos en Neuquén, Córdoba, Tucumán, Rosario, Santa Fe, Bahía Blanca y en Centro América. Médico residente y Becario en Investigación clínica del Consejo Nacional de Residencias Médicas (UBA). Premio Mezzadra de la Facultad de Ciencias Médicas al mejor trabajo de investigación (UBA). Concurrió a cursos de perfeccionamiento y actualización en conducta humana en EEUU y Europa. Invitado a coordinar cursos de motivación en Amway y Essen Argentina, Dealers de Movicom Bellsouth, EPSA, Alico Seguros, Nature, Laboratorios Parke Davis, Melaleuka Argentina, BASF.

La Argentina Insolente

En mi casa me enseñaron bien.
Cuando yo era un niño, en mi casa me enseñaron a honrar dos reglas sagradas:
Regla N° 1: En esta casa las reglas no se discuten.
Regla N° 2: En esta casa se debe respetar a papá y mamá.
Y esta regla se cumplía en ese estricto orden. Una exigencia de mam, que
nadie discutía... Ni siquiera papá. Astuta la vieja, porque así nos mantenía
A raya con la simple amenaza: “Ya van a ver cuando llegue pap”. Porque las
mamás estaban en su casa. Porque todos los papás salían a trabajar... Porque
había trabajo para todos los papás, y todos los papás volvían a su casa.
No había que pagar rescate o ir a retirarlos a la morgue. El respeto por la
Autoridad de papá (desde luego, otorgada y sostenida graciosamente por mi
mamá) era razón suficiente para cumplir las reglas.
Usted probablemente dirá que ya desde chiquito yo era un sometido, un
cobarde conformista o, si prefiere, un pequeño fascista, pero acépteme
esto: era muy aliviado saber que uno tenía reglas que respetar. Las reglas
me contenían, me ordenaban y me protegían. Me contenían al darme un
horizonte para que mi mirada no se perdiera en la nada, me protegían porque
podía apoyarme en ellas dado que eran sólidas.. Y me ordenaban porque es
bueno saber a qué atenerse. De lo contrario, uno tiene la sensación de
abismo, abandono y ausencia.
Las reglas a cumplir eran fáciles, claras, memorables y tan reales y
consistentes como eran “lavarse las manos antes de sentarse a la mesa”
o “escuchar cuando los mayores hablan”.
Había otro detalle, las mismas personas que me imponían las reglas eran las
mismas que las cumplían a rajatabla y se encargaban de que todos los de la
casa las cumplieran. No había diferencias. Éramos todos iguales ante la
Sagrada Ley Casera.
Sin embargo, y no lo dude, muchas veces desafié “las reglas” mediante el
sano y excitante proceso de la “travesura” que me permitía acercarme al
borde del universo familiar y conocer exactamente los límites.. Siempre era
descubierto, denunciado y castigado apropiadamente..
La travesura y el castigo pertenecían a un mismo sabio proceso que me
permitía mantener intacta mi salud mental. No había culpables sin castigo y
no había castigo sin culpables. No me diga, uno así vive en un mundo
predecible..
El castigo era una salida terapéutica y elegante para todos, pues alejaba el
rencor y trasquilaba a los privilegios. Por lo tanto las travesuras no eran
acumulativas. Tampoco existía el dos por uno. A tal travesura tal castigo.
Nunca me amenazaron con algo que no estuvieran dispuestos y preparados a
cumplir.
Así fue en mi casa. Y así se suponía que era más allá de la esquina de mi
casa. Pero no. Me enseñaron bien, pero estaba todo mal. Lenta y
dolorosamente comprobé que más allá de la esquina de mi casa había
“travesuras” sin “castigo, y una enorme cantidad de “reglas” que no se
cumplían, porque el que las cumple es simplemente un estúpido (o un boludo,
si me lo permite).
El mundo al cual me arrojaron sin anestesia estaba patas para arriba.
Conocí algo que, desde mi ingenuidad adulta (s, aún sigo siendo un
ingenuo), nunca pude digerir, pero siempre me lo tengo que comer: "la
impunidad". ¿Quiere saber una cosa? En mi casa no había impunidad. En mi
casa había justicia, justicia simple, clara, e inmediata. Pero también había
piedad.
Le explicaré: Justicia, porque “el que las hace las paga”. Piedad, porque
uno cumplía la condena estipulada y era dispensado, y su dignidad quedaba
intacta y en pie. Al rincón, por tanto tiempo, y listo... Y ni un minuto
más, y ni un minuto menos. Por otra parte, uno tenía la convicción de que
sería atrapado tarde o temprano, así que había que pensar muy bien antes de
sacar los pies del plato.
Las reglas eran claras. Los castigos eran claros. Así fue en mi casa.
Y así creí que sería en la vida. Pero me equivoqué. Hoy debo reconocer que
en mi casa de la infancia había algo que hacía la diferencia, y hacía que
todo funcionara. En mi casa había una “Tercera Regla” no escrita y, como
todas las reglas no escritas, tenía la fuerza de un precepto sagrado. Esta
fue la regla de oro que presidía el comportamiento de mi casa:
Regla N° 3: No sea insolente. Si rompió la regla, acéptelo, hágase
responsable, y haga lo que necesita ser hecho para poner las cosas en su
lugar.
Ésta es la regla que fue demolida en la sociedad en la que vivo. Eso es lo
que nos arruinó. LA INSOLENCIA. Usted puede romper una regla -es su riesgo-
pero si alguien le llama la atención o es atrapado, no sea arrogante e
insolente, tenga el coraje de aceptarlo y hacerse responsable. Pisar el
césped, cruzar por la mitad de la cuadra, pasar semáforos en rojo, tirar
papeles al piso, tratar de pisar a los peatones, todas son travesuras que se
pueden enmendar... a no ser que uno viva en una sociedad plagada de
insolentes. La insolencia de romper la regla, sentirse un vivo, e insultar,
ultrajar y denigrar al que responsablemente intenta advertirle o hacerla
respetar. Así no hay remedio.
El mal de los Argentinos es la insolencia. La insolencia está compuesta de
petulancia, descaro y desvergüenza. La insolencia hace un culto de cuatro
principios:
- Pretender saberlo todo
- Tener razón hasta morir
- No escuchar
- Tú me importas, sólo si me sirves.
La insolencia en mi país admite que la gente se muera de hambre y que los
niños no tengan salud ni educación. La insolencia en mi país logra que los
que no pueden trabajar cobren un subsidio proveniente de los impuestos que
pagan los que sí pueden trabajar (muy justo), pero los que no pueden
trabajar, al mismo tiempo cierran los caminos y no dejan trabajar a los que
sí pueden trabajar para aportar con sus impuestos a aquéllos que,
insolentemente, les impiden trabajar. Léalo otra vez, porque parece mentira.
Así nos vamos a quedar sin trabajo todos.
Porque a la insolencia no le importa, es pequeña, ignorante y arrogante.
Bueno, y así están las cosas. Ah, me olvidaba, ¿Las reglas sagradas de mi
casa serían las mismas que en la suya? Qué interesante. ¿Usted sabe que
demasiada gente me ha dicho que ésas eran también las reglas en sus casas?
Tanta gente me lo confirmó que llegué a la conclusión que somos una inmensa
mayoría. Y entonces me pregunto, si somos tantos, ¿por qué nos acostumbramos
tan fácilmente a los atropellos de los insolentes? Yo se lo voy a contestar.
PORQUE ES MÁS CÓMODO, y uno se acostumbra a cualquier cosa, para no tener
que hacerse responsable. Porque hacerse responsable es tomar un compromiso y
comprometerse es aceptar el riesgo de ser rechazado, o criticado. Además,
aunque somos una inmensa mayoría, no sirve para nada, ellos son pocos pero
muy bien organizados. Sin embargo, yo quiero saber cuántos somos los que
estamos dispuestos a respetar estas reglas.
Le propongo que hagamos algo para identificarnos entre nosotros. No tire
papeles en la calle. Si ve un papel tirado, levántelo y tírelo en un tacho
de basura. Si no hay un tacho de basura, llévelo con usted hasta que lo
encuentre. Si ve a alguien tirando un papel en la calle, simplemente
levántelo usted y cumpla con la regla 1. No va a pasar mucho tiempo en que
seamos varios para levantar un mismo papel.
Si es peatón, cruce por donde corresponde y respete los semáforos, aunque no
pase ningún vehículo, quédese parado y respete la regla.
Si es un automovilista, respete los semáforos y respete los derechos del
peatón. Si saca a pasear a su perro, levante los desperdicios.
Todo esto parece muy tonto, pero no lo crea, es el único modo de comenzar a
desprendernos de nuestra proverbial INSOLENCIA. Yo creo que la insolencia
colectiva tiene un solo antídoto, la responsabilidad individual.. Creo que la
grandeza de una nación comienza por aprender a mantenerla limpia y ordenada.
Si todos somos capaces de hacer esto, seremos capaces de hacer cualquier
cosa.
Porque hay que aprender a hacerlo todos los días. Ése es el desafío.
Los insolentes tienen éxito porque son insolentes todos los días, todo el
tiempo. Nuestro país está condenado: O aprende a cargar con la disciplina o
cargará siempre con el arrepentimiento.
¿A USTED QUÉ LE PARECE? ¿PODREMOS RECONOCERNOS EN LA CALLE ?
Espero no haber sido insolente. En ese caso, disculpe.
Dr. Mario Rosen
(¿Sería muy insolente si le pido que lo reenvíe?)

domingo, 6 de septiembre de 2009

 

Cr. Alejandro Gabriel Caridad

Especialista en federalismo fiscal

En los próximos días, el Congreso de la Nación tratará un proyecto de Ley que propone dejar sin efecto - para los años 2009 y 2010 - los principios básicos de la disciplina fiscal que deben observar la Nación, las Provincias y los Municipios con el fin de garantizar, la solvencia y sustentabilidad de las finanzas públicas a través de políticas fiscales sólidas, sostenidas y transparentes de mediano y largo plazo.

Este proyecto, desnuda el complejo frente fiscal que deban atravesar las provincias que a la luz de la actual coyuntura presentan serias dificultades para ejecutar sus presupuestos sin recurrir a mayor endeudamiento o modificar sus estructuras de gastos priorizando las erogaciones corrientes (sueldos, funcionamiento, etc.) sobre las de capital (infraestructura, obras públicas, etc.).

La adopción de estas medidas (mayor endeudamiento y gasto corriente) se encuentran en pugna con las sanas prácticas en el manejo de los fondos públicos que establece la Ley N° 25.917 de Responsabilidad Fiscal, cuyo cuerpo normativo tambalea ante la modificación propuesta.

Dicho esto, resulta relevante identificar las causas que llevaron a tomar esta iniciativa, para lo cual es importante repasar el desarrollo de la economía Argentina en los últimos años y su incidencia en el Sector Público.

En efecto, a partir del año 2003 y hasta fines de 2008 como consecuencia del círculo virtuoso generado por: el tipo de cambio post convertibilidad, los volúmenes exportados en función de la mayor demanda mundial y los precios de los comodities de los productos agropecuarios; la economía Argentina creció a un ritmo real no inferior al 7 % anual.

Este crecimiento, se tradujo en una notable mejora del perfil fiscal de la Nación, las Provincias y sus Municipios que en pocos años modificaron una situación de déficit crónico por otra de superávit, o al menos, de equilibrio presupuestario.

A este escenario alentador, debe agregarse la excepcional mejora de los recursos Nacionales como consecuencia del importante incremento de los Derechos de Importación y Exportación (no coparticipados con provincias) y la mejora en la recaudación del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios cuyo producido se coparticipa con las provincias en un 30%, mientras que el 70 % restante corresponde al Gobierno Federal en orden a la afectación específica creada en el año 2001, en el marco de la Ley de Emergencia Económica.

En este contexto de bonanza económica y fiscal, en el año 2004 se sanciona la Ley Nº 25.917 de Responsabilidad Fiscal, la cual crea pautas que limitan el gasto público y el uso del endeudamiento de la Nación, las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El régimen además, establece normas básicas para formulación y ejecución presupuestaria sobre la base de las pautas marcofiscales que anualmente distribuye la Nación a las Provincias en oportunidad de formular su propio presupuesto.

Con el fin de asegurar el financiamiento de los gastos que se incluyen en cada presupuesto, las provincias adoptan las pautas macrofiscales que contienen la estimación de los recursos que efectivamente se espera percibir en el periodo que se está presupuestando, de conformidad a los términos de régimen de responsabilidad fiscal.

Este mecanismo, es como cuando una familia proyecta gastos sobre la base de los ingresos que tiene cada uno de sus integrantes y cuando los gastos excedan los ingresos familiares se debe recurrir a generar otras fuentes de financiamiento (créditos personales, uso de tarjetas de crédito y en el peor de los casos, venta de bienes para pagar alguna deudas que no pueden ser atendidas con esos ingresos), la responsabilidad fiscal, también limita tanto el gasto como el uso del endeudamiento.

En este contexto, el Gobierno Nacional, el 31 de agosto de 2008 informo las pautas macrofiscales proyectadas para el año 2009 (límite de endeudamiento, de gasto, tipo de cambio, crecimiento del PIB, recaudación y distribución proyectada, etc.), y sobre estos lineamientos las provincias elaboraron sus presupuestos para dicho año.

Con posterioridad a la crisis del mercado de capitales desatada a fines de 2008, el mundo cambio y la Argentina no fue ajena a la recesión externa e interna que se tradujo en menores niveles de inversión, actividad, disminución de exportaciones, caída del consumo, disminución de las utilidades de las empresas, que fueron las causas que en muy pocos meses, ocasionaron importantes disminuciones de los tributos recaudados por la Nación, parte de los cuales, se coparticipan con las provincias de conformidad al régimen de distribución de la Ley Nº 23.548.

La disminución de la recaudación fue tal que, para el ejercicio corriente los niveles de recursos tributarios percibidos se ubican muy por debajo de los montos consignados en los respectivos presupuestos Nacionales Provinciales y Municipales, situación esta, que trae como consecuencia directa la existencia de gasto público presupuestado sin fuente genuina de financiamiento.

Esta compleja situación se resuelve de dos formas:

1. La celebración de un nuevo Acuerdo Fiscal entre Nación, Provincias y la CABA que reasigne fondos nacionales al conjunto de provincias, lo cual de algún modo sería desandar el Laberinto de la Coparticipación, que en la época de la post converibilidad hizo que la Nación concentre mucho poder económico y mayores actividades estatales, en detrimento de las provincias que no participaron en la misma proporción de las mayores recaudaciones obtenidas en ese periodo.

2. Liberar el límite de endeudamiento permitido a las provincias por el régimen de responsabilidad fiscal vigente, para que estas puedan cumplir con los gastos presupuestados en el ejercicio 2009, y permitir el incremento del gasto corriente en detrimento del gasto de capital. Esta alterativa es riesgosa porque compromete el futuro de las finanzas provinciales en el corto y mediano plazo.

El proyecto de Ley impulsado recepta la segunda alternativa, proponiendo modificaciones que dejan sin efecto pautas básicas de disciplina fiscal referidas al límite del gasto público corriente y al endeudamiento por los años 2009 y 2010.

En la historia del federalismo fiscal de nuestra joven República, una vez más las provincias son espectadoras de los mecanismos que emplea la Nación para evitar hacer su propio ajuste, y en este contexto, es de esperar que sea la propia Nación la que asista con fondos al conjunto de provincias que deberán endeudarse para paliar sus déficit fiscales y atender sus gastos muchos de los cuales son inflexibles (sueldos, servicios básicos del estado)

Nuevamente quedará la sensación que el Gobierno Federal presta el mismo dinero a las provincias que alguna vez les detrajo mediante los numerosos Pactos Fiscales que en forma sistemática y recurrente direccionaron recursos de las provincias a favor de una Nación que siempre encontró argumentos para evitar hacer su propio ajuste o seguir concentrando poder económico en detrimento de las unidades constitutivas de la República: las Provincias.

lunes, 27 de julio de 2009

 

 

...Un ARGENTINO le envía un Mail con una pregunta
a otro ARGENTINO, que radica en los EE.UU.
¿Por qué los ARGENTINOS somos pobres?.
Respuesta del ARGENTINO que vive en EE.UU.:
Luis, cómo se ve que los árboles no te dejan ver el bosque.
Cómo puedes llamarte pobre, cuando eres capaz de pagar
por un litro de nafta más del triple de lo que pago yo.
Cuando te das el lujo de pagar tarifas de electricidad,
de teléfono y celular un 80% más caras de lo que me cuestan a mí.
Pagar comisiones por servicios bancarios y tarjetas de crédito
del triple de lo que aquí nos cuestan,
o cuando por un AUTO que a mi me cuesta U$20,000
tú puedes pagar U$38,000 dólares porque tú sí puedes
darte el gusto de regalarle U$18,000 al gobierno y nosotros no.
Luis, NO TE ENTIENDO!
Pobres somos nosotros, los habitantes de la Florida.
Por eso el Gobierno Estatal, teniendo en cuenta
nuestra precaria situación financiera,
nos cobra sólo el 2% de IVA
(hay otro 4% que es Federal; total = 6%)
Y no 21% como a ustedes los ricos que viven en ARGENTINA.
Además, son ustedes los que tienen
"Impuestos de Lujo" como son los impuestos por gasolina y gas,
alcohol, cigarros, puros, cerveza, vinos, etc.)
que alcanza hasta el 320% del valor original,
y los otros como: GANANCIAS
(impuesto sobre las utilidades y sueldos),
Impuesto sobre automóviles nuevos,
IMPUESTO A LOS BIENES PERSONALES
(impuesto a los bienes de las empresas),
Impuesto por uso de automóvil.
Y dichoso que todavía te das el lujo
de pagar IVA por estos impuestos,
además de todos los trámites y pagos estatales y municipales.
Porque si ustedes no fueran ricos,
¿qué sentido tendría tener unos impuestos de ese calibre?
¿POBRES?,
¿de dónde?
Un país que es capaz de cobrar
EL IMPUESTO A LAS
GANANCIAS Y A LOS BIENES PERSONALES
(mediante anticipos) POR ADELANTADO
COMO ARGENTINA necesariamente tiene que
nadar en la abundancia, porque considera que
los negocios de la nación y de todos sus habitantes
siempre tendrán ganancias a pesar de saqueos y asaltos,
mordidas, huracanes, temblores e inundaciones
y por supuesto de seguro que todos deben de ganar muchísimo.
Los pobres somos nosotros los que vivimos en USA que
NO pagamos Impuesto sobre la Renta
si ganamos menos de $3,000 dólares al mes POR PERSONA
(más o menos $11.100,00 ARGENTINOS).
Y allí pagan policía privada,
mientras que nosotros nos conformamos con la pública.
Allí hasta envían a los hijos a colegios privados
y mira si seremos pobres aquí en EE.UU.,
que las escuelas públicas te prestan los libros de estudio
previendo que no tienes con qué comprarlos.
A veces me asombra la riqueza de los Argentinos
que piden un préstamo cualquiera, y son capaces de
pagar 38% anual de intereses, como mínimo.
¡¡¡ ESO ES SER RICO!!!
No como aquí, que apenas llegamos al
8% (generalmente 7.8%), justamente porque
NO estamos en condiciones de pagar más.
Supongo que, como todo rico, tienes un AUTO
y que estás pagando un 8 o 10% anual de seguro;
si te sirve de información, yo pago sólo U$345 por año.
Y como te sobra el dinero, tú si puedes efectuar
pagos anuales de aproximadamente $1,000 PESOS
por concepto de eso que ustedes llaman
IMPUESTO AL AUTOMOTOR, mientras que acá
nosotros no podemos darnos esos lujos y cuando mucho
pagamos $15 dólares anuales por el STICKER
sin importar qué modelo de auto manejes, pero claro,
eso es para gente apretada de recursos que
no puede erogar los enormes flujos que
ustedes los ARGENTINOS manejan.
Saca la cuenta.
¿Quién es el rico, y quién el pobre?

Por ultimo, más del 20% de la población
económicamente activa en ARGENTINA NO TRABAJA .
Aquí, en cambio, sólo hay un 4% en la misma situación.
¿No te parece que el vivir sin trabajar
es un lujo que sólo los ricos se pueden dar?
Vamos hermano, te quedaste en ARGENTINA porque eres RICO.
Son los pobres como yo los que nos fuimos a probar suerte a otros lados.
Me contaron también que a los funcionarios federales,
provinciales y municipales, les paga el pueblo un MONTON de sueldo.
Sin contar coimas, etc.. Jueces y otros etc. etc. que no pagan impuestos
Qué envidia ¡¡ESO SÍ ES VIVIR EN LA RIQUEZA !!
Bueno Luis te mando un abrazo y ahí luego me cuentas cómo les va
con el nuevo presupuesto y las elecciones presidenciales,
lo que sí es seguro es que les aumentaran más los impuestos.
Pero no te preocupes, que la inflacion te los va a diluir.
Pero bueno, eso es lo de menos cuando se tiene guita para pagarlos.
Atentamente:
Tu pobre amigo inmigrante.

P.D. SI NO LO REENVIAS NO TE PASARÁ ABSOLUTAMENTE NADA

PERO SI DECIDES HACERLO POSIBLEMENTE

OTROS SE CALIENTEN IGUAL QUE VOS,

Y TUS GOBERNANTES RECIBAN TODAVÍA MAS

PUTEADAS A SU MADRE.


AL MENOS ASÍ NOS UNIMOS EN ALGO Y QUIEN TE DICE,

ALGUNA VEZ LAS COSAS SEAN DIFERENTES EN ESTE PAÍS.

viernes, 24 de julio de 2009

La peor hora de K

me tomo el atrevimiento de ponerlo en el blog, es una opiniòn para respetar y que yo considero certera

Por Marcos Aguinis

No es bueno hacer leña del tronco caído, suelen decir los sabios. Pero en la Argentina hierve esa tentación. Néstor Kirchner se ha obstinado en provocar tanto daño a nuestra institucionalidad para mantener su hegemonía, que resulta difícil contener la catarata de fobia que ya suscita su sola presencia. Ahora es necesario mantenerse atentos contra los embates ciegos que nazcan de su rabia. La Argentina necesita gobernabilidad, paz interior y medidas consensuadas para hacer frente a los monumentales problemas que se alzarán en el futuro próximo.

         Para ordenar el cúmulo de temas que inspira la severa derrota sufrida por el oficialismo y las consecuencias que colorean el horizonte, empezaré por el protagonista central de la batalla que tuvo lugar en el reciente comicio: Kirchner.

     Es un hombre que apareció en la política pocos años después de haberse recuperado la democracia. Antes había tenido una pálida e irrelevante participación en los movimientos de la izquierda comandada por Montoneros y luego se escondió en la remota Santa Cruz con su reciente título de abogado para hacer fortuna mediante la ejecución de hipotecas. Como es sabido, la ejecución de hipotecas suele terminar con el arrebato de heladeras, muebles y hasta casas de quienes no pueden pagar sus deudas. Ahí no funcionan los principios de la clemencia ni de la justicia social. Lo acompañó en este trabajo su esposa Cristina Fernández. Para evitar cualquier riesgo –o quizás por oportunismo- jamás firmó él ni ella un solo habeas corpus para defender a alguien perseguido por la dictadura, y esto marca una notable diferencia con numerosos profesionales que en aquel tiempo se jugaron la vida en favor de sus semejantes. Además, cultivó buenas relaciones con los oficiales destacados en Río Gallegos, lo cual no implica delito, sino un asombroso contraste con el odio que luego lo invadió contra todos los uniformados y hasta la misma institución nacional de las Fuerzas Armadas.

         Se convirtió en un hombre muy rico. Le importaba aumentar de forma contínua su patrimonio. Se le arraigó la cultura de la especulación y nunca entendió la cultura de la producción. Para él uno acumula cuando quita algo a otro, no cuando invierte, pierde, vuelve a invertir, suda, persevera y obtiene finalmente una ganancia. Se le consolidó una incomprensión ciega hacia el campo –que no conoce- y todo tipo de producción vinculada con el riesgo y la limpia competencia –que jamás practicó. 

         Fue intendente y más adelante gobernador. Como gobernador desarrolló todos los males que reproduciría en mayor escala como Presidente. Recuerdo que antes de asumir fue publicado un artículo de investigación periódística sobre "El feudo de Santa Cruz". Ahí se denunciaba el autoritarismo desembozado de Kirchner y su voracidad por el poder absoluto. Había modificado la Constitución provincial para llegar a ocupar el sitial de gobernador durante tres períodos seguidos. Cuando le entregó el mando a su sucesor, porque debía partir hacia la Capital Federal como Presidente, dijo que "le prestaba" la provincia. Es un chiste y, como todo chiste –lo sabemos desde Freud- carece de inocencia. Modificó el Tribunal Supremo para que no le condicionara sus caprichos. Manipuló a la prensa.. Hizo difícil la vida de los opositores. Convirtió a su esposa en senadora de la Nación. Y zalameó a Carlos Menem como "el mejor Presidente argentino" para obtener sus favores. Hacia el ocaso de Menem empezó a manifestar, junto con Cristina, cierto aire diferencial, con la vista puesta en los nuevos y aún inciertos tiempos que se venían. Ese artículo de investigación molestó mucho al matrimonio, que no estaba acostumbrado a recibir críticas y jamás se había mirado en el espejo.

     Como Presidente aumentó su tendencia a la crueldad y el arrebato. Abofeteó a diestra y siniestra. No hubo casi sector que no recibiese sus agravios: inversores extranjeros, Fuerzas Armadas, jueces, periodistas y medios de comunicación, empresarios nacionales, políticos opositores. Sólo se cuidó con los sindicatos. Y pretendió convertirse en el adalid de los Derechos Humanos mediante la alianza con figuras lamentables como Hebe de Bonafini y la persecución excluyente de militares, sin ocuparse de los delitos de lesa humanidad realizados por organizaciones terroristas, como determina la Corte Penal Internacional. En síntesis, creció exacerbando el odio entre los argentinos, un mal de larga tradición que había comenzado a ceder a partir del Preámbulo constitucional que recitó Alfonsín en su campaña y los esfuerzos por ajusticiar sólo a los principales responsables de la tragedia vivida por nuestro país, con el deseo de llegar a un nuevo Acuerdo de San Nicolás (que se adelantó en un siglo a los Pactos de la Moncloa). El objetivo era poner las máximas energías en el futuro, no en el pasado. Kirchner, a la inversa, procuró que vivamos en el pasado, cargándonos de resentimiento e insatisfacció n, para mandarnos con su omnipotente voluntad. Y mantenernos ciegos ante el futuro. Por eso jamás expresó un sueño sobre la Argentina ni puso en marcha ninguna política de Estado.

     Consiguió transformarse en la figura central del país. Llegó a ser casi un rey absolutista, para quien no hay diferencias entre su persona, el Estado y el gobierno. Jamás reunió al gabinete, ni respondió a preguntas de la prensa, ni dialogó distendido con nadie que pensara de otra forma. Manipuló directa e indirectamente a la prensa , que quedó prisionera de la pauta publicitaria oficial; logró que amigos obsecuentes se adueñasen de diarios, revistas, radios y canales de TV. Creó el "capitalismo de amigos" mediante privilegios a quienes estaban dispuestos a ser sus socios, o cómplices, o testaferros, o donantes. Compró diputados, como el sonado asunto de la "borocotizació n". Marginó al peronismo para ensayar la transversalidad y luego, al percibir su fracaso, se apoderó del partido, aunque ya no era el partido de otros tiempos. Tuvo la desfachatez de designar su sucesor en la Presidencia de la Nación como si viviésemos en una monarquía, sin siquiera simular algo parecido a una elección interna. Y esa designación traía el pecado del más arcaico nepotismo. Convirtió a la Argentina en un país desconfiable y oscilante. Que en la Cumbre de las Américas ayudó a la fabricación de una Anti-cumbre comandada por el monigote de Hugo Chávez. Se rodeó de funcionarios corruptos. Transformó al Consejo de la Magistratura en el patíbulo donde se degollaría a jueces y fiscales que se atreviesen a juzgar los desaguisados del gobierno. Hubo escándalos en cadena que no se esclarecen: los cientos de millones de los fondos de Santa Cruz aún sumidos en el misterio, el caso Skanska, los maletines de Antonini Wilson para la campaña de Cristina, el bolso de la ministra de Economía, los negocios de Jaime, los negocios de De Vido, los negocios del juego, las irregulares compras de tierra en el Calafate, y otros numerosos asuntos que deberían ser motivo de serias investigaciones y sanción.

         Por fin, llegamos a los recientes comicios parlamentarios. Insisto: parlamentarios. Pero Kirchner quiso hacer de ellos un plebiscito que le inyectara más fuerza a su autoritarismo insaciable. Con el propósito de saltearse la atmósfera negativa que reinará en el segundo semestre de este año por el aumento de la inflación y el descalabro financiero que padecerán todas la provincias, él decidió efectuarlas seis meses antes. Pero, además, se le ocurrió una idea que será  incorporada al Libro Guinness de los hechos extraordinarios: las candidaturas testimoniales. Asombroso. Es un agravio no sólo a la Constitución, sino el principio más antiguo del acto comicial. Se trata de un absurdo irrefutable que alguien se presente como candidato para un cargo público, que deberá ser refrendado por el pueblo, con el propósito de no asumirlo. Cosa semejante no se ha visto en el mundo. Es propio de un sainete. El sainete en que Kirchner convirtió a estas elecciones para ganar a toda costa. Inclusive obligó al gobernador de la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país, a violar un artículo de su misma constitución, cosa que en un país serio alguna vez deberá ser debidamente castigada. Si Kirchner pudo cometer semejante mamarracho con el gobernador, no iba de dejar de exigirle la misma desvergüenza a los intendentes, forzándolos a ser también candidatos testimoniales.

Pese al "clientelismo" que llevó a su pináculo con regalos, inauguraciones y re-inauguraciones, besos a cualquier humano o cosa que se le pusiera delante, forzar su risa, sonrisa y tono de voz sereno tan lejanos de su carácter, ¡perdió en todas partes! No sólo en la provincia de Buenos Aires, el único reducto que le permitiría presentarse como ganador aunque se le esfumase la mayoría en el Congreso, sino en su natal Santa Cruz. Pero una ofensa mayor se la abofetearon los intendentes a quienes había exigido presentarse como testimoniales, porque hubo demasiados cortes de boleta en la que los ciudadanos perdonaban el pecado de los intendentes, pero no quisieron votar por Kirchner. Ya corren rumores de que en el mismo Hotel donde esperaba los resultados, su mentalidad paranoide comenzó a calificarlos de traidores. Gritaba enfurecido y ordenó apagar el aire acondicionado para que se fuese la prensa, porque no quería hablar. Lograron ranquilizarlo un poco y hacerle entender que debía hablar, aunque ya eran más de las 2 de la madrugada. Su discurso amargo fue aceptable. Y prometió ayudar a la gobernabilidad. No dijo, claro, que esa gobernabilidad dependerá de un cambio de estilo: respeto, diálogo y consenso.

         Pese a su derrota, Néstor Kirchner será diputado de la Nación. Si aún queda un poco de racionalidad en la filas del peronismo (ahora más dividido que nunca), es difícil que lo conviertan en jefe del bloque oficialista. Seguro que habrá tironeos y muchos sobornos en danza para conseguirlo. Pero quizás esa primera minoría, pese a maniobras de todo color, sufra pronto numerosas deserciones. La lealtad peronista sólo dura mientras dura el poder de un determinado jefe. Cuando ese jefe es cambiado por otro, se produce un acelerado reacomodamiento. ¿Acaso en los ´90 no eran todos menemistas? ¿Acaso después no fueron duhaldistas?

         La ciudadanía debe contribuir a la paz interior. No dejarse seducir por llamados a la violencia, vengan de donde vengan. Es necesario que enfrentemos los problemas que nos deja la gestión kichnerista con la esperanza de poder superarlos. La nueva composicion del Congreso tiene el deber moral de reencauzar la República hacia los caminos que la hicieron grande. Con estímulos a la productividad, con ideas oxigenadas, con verdadero patriotismo.  

lunes, 6 de julio de 2009

El Juez liberó la nota que dejó el Dr. René Favaloro antes de suicidarse. Estimo imprescindible su lectura y por ello reenvío el correo que he recibido. que su contenido se divulgue, precisamente porque debemos considerarnos destinatarios del mensaje

(Del Dr.. René Favaloro/ julio 29-2000 - 14,30 horas)

Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces.. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles. 
Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo. 
En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces. 
La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada). 
Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente. 
Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía. 
A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo. 
Este era nuestro único contacto. 
A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular. 
Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.. 
La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto. 
¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno! 
Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica. 
Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país. 
Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente). 
Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda. 
El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno. 
Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano. 
Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. 'Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?'. 'Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe'. El cirujano 'de real valor' además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios! 
Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las 'indicaciones' de su cardiólogo. '¿Doctor, usted sigue operando?' y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.

Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional. 
Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna 'lecture' de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el 'sistema' y el dinero es lo que más les interesa. 
La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter eco, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.. 
No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle 'la operación económica' y entregará el sobre correspondiente!. 
La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir 'no hay camas disponibles'. 
Nuestro juramento médico lo impide. 
Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses.. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica. 
En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben. 
Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando. 
Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta. 
¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente? 
Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar. 
La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic , le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español! 
Sin duda la lucha ha sido muy desigual. 
El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse. 
Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al 'sistema'. 
Sí al retorno, sí al ana-ana. 
'Pondremos gente a organizar todo'. Hay 'especialistas' que saben como hacerlo. 'Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado'. 'Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación' 
¡Quién va a creer que yo no estoy enterado! 
En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer. 
Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: 'a mí no me ha derrotado nadie'. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo. 
'¡La leyenda, la leyenda!' 
Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga. 
Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz. 
Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata. 
No puedo cambiar. 
No ha sido una decisión fácil pero sí meditada. 
No se hable de debilidad o valentía. 
El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, hable de debilidad o valentía.
El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano. 
Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad. 
Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así. 
En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta. 
En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara. 
A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco. 
Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.
Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

Un abrazo a todos
René Favaloro

domingo, 31 de mayo de 2009

El autor es argentino, actualmente corresponsal de EL PAÍS de España. Esta es su interpretación de la relación entre países. Para compartir.

Por Hernán Casciari.
Leí una vez que la Argentina no es mejor ni peor que España, sólo más joven. Me gustó esa teoría y entonces inventé un truco para descubrir la edad de los países basándome en el 'sistema perro'.
Desde chicos nos explicaron que para saber si un perro era joven o viejo había que multiplicar su edad biológica por 7. En el caso de los países hay que dividir su edad histórica entre 14 para saber su correspondencia humana. ¿Confuso?
En este artículo pongo algunos ejemplos reveladores.
Argentina nació en 1816, por lo tanto ya tiene 190 años. Si lo dividimos entre 14, Argentina tiene 'humanamente' alrededor de 13 años y medio, o sea, está en la edad del pavo.
Es rebelde, pajera, no tiene memoria, contesta sin pensar y está llena de acné (¿será por eso que le dicen el granero del mundo?
Casi todos los países de América Latina tienen la misma edad y, como pasa siempre en esos casos, forman pandillas.
La pandilla del Mercosur son cuatro adolescentes que tienen un conjunto de rock. Ensayan en un garaje, hacen mucho ruido y jamás han sacado un disco.
Venezuela, que ya tiene tetitas, está a punto de unirse a ellos para hacer los coros. En realidad, como la mayoría de las chicas de su edad, quiere tener sexo, en este caso con Brasil, que tiene 14 años y el miembro grande.
México también es adolescente, pero con ascendente indígena. Por eso se ríe poco y no fuma ni un inofensivo porro, como el resto de sus amiguitos, sino que mastica peyote, y se junta con Estados Unidos, un retrasado mental de 17, que se dedica a atacar a los chicos hambrientos de 6 añitos en otros continentes.
En el otro extremo está la China milenaria. Si dividimos sus 1,200 años por 14 obtenemos una señora de 85, conservadora, con olor a pipí de gato, que se la pasa comiendo arroz porque no tiene -por ahora- para comprarse una dentadura postiza. La China tiene un nieto de 8 años, Taiwán, que le hace la vida imposible.
Está divorciada desde hace rato de Japón, un viejo cascarrabias, que se juntó con Filipinas, una jovencita pendeja, que siempre está dispuesta a cualquier aberración a cambio de dinero.
Después, están los países que acaban de cumplir la mayoría de edad y salen a pasear en el BMW del padre. Por ejemplo, Australia y Canadá, típicos países que crecieron al amparo de papá Inglaterra y mamá Francia, con una educación estricta y concheta, y que ahora se hacen los locos. Australia es una pendeja de poco más de 18 años, que hace topless y tiene sexo con Sudáfrica; mientras que Canadá es un chico gay emancipado, que en cualquier momento adopta al bebé Groenlandia para formar una de esas familias alternativas que están de moda.
Francia es una separada de 36 años, más puta que las gallinas, pero muy respetada en el ámbito profesional. Tiene un hijo de apenas 6 años: Mónaco, que va camino de ser puto o bailarín... o ambas cosas. Es amante esporádica de Alemania, camionero rico que está casado con Austria, que sabe que es cornuda, pero no le importa.
Italia es viuda desde hace mucho tiempo. Vive cuidando a San Marino y al Vaticano, dos hijos católicos idénticos a los mellizos de los Flanders. Estuvo casada en segundas nupcias con Alemania (duraron poco: tuvieron a Suiza), pero ahora no quiere saber nada con los hombres.
A Italia le gustaría ser una mujer como Bélgica: abogada, independiente, que usa pantalón y habla de política de tú a tú con los hombres (Bélgica también fantasea a veces con saber preparar espaguettis).
España es la mujer más linda de Europa (posiblemente Francia le haga sombra, pero pierde espontaneidad por usar tanto perfume).. Anda mucho en tetas y va casi siempre borracha. Generalmente se deja follar por Inglaterra y Después hace la denuncia.
España tiene hijos por todas partes (casi todos de 13 años), que viven lejos. Los quiere mucho, pero le molesta que, cuando tienen hambre, pasen una temporada en su casa y le abran la nevera.
Otro que tiene hijos desperdigados es Inglaterra. Sale en barco por la noche, se tira a las pendejas y a los nueve meses aparece una isla nueva en alguna parte del mundo. Pero no se desentiende de ella. En general las islas viven con la madre, pero Inglaterra les da de comer. Escocia e Irlanda, los hermanos de Inglaterra que viven en el piso de arriba, se pasan la vida borrachos y ni siquiera saben jugar al fútbol. Son la vergüenza de la familia.
Suecia y Noruega son dos lesbianas de casi 40 años, que están buenas de cuerpo, a pesar de la edad, pero no le dan bola a nadie. Cojen y trabajan, pues son licenciadas en algo. A veces hacen trío con Holanda (cuando necesitan porro); otras, le histeriquean a Finlandia, que es un tipo medio andrógino de 30 años, que vive solo en un ático sin amueblar y se la pasa hablando por el móvil con Corea.
Corea (la del sur) vive pendiente de su hermana esquizoide. Son mellizas, pero la del norte tomó líquido amniótico cuando salió del útero y quedó estúpida. Se pasó la infancia usando pistolas y ahora, que vive sola, es capaz de cualquier cosa.
Estados Unidos, el retrasadito de 17, la vigila mucho, no por miedo, sino porque le quiere quitar sus pistolas.
Israel es un intelectual de 62 años que tuvo una vida de mierda. Hace unos años, Alemania, el camionero, no lo vio y se lo llevó por delante. Desde ese día Israel se puso como loco.
Ahora, en vez de leer libros, se lo pasa en la terraza tirándole piedras a Palestina, que es una chica que está lavando la ropa en la casa de al lado.
Irán e Irak eran dos primos de 16 que robaban motos y vendían los repuestos, hasta que un día le robaron un repuesto a la motoneta de Estados Unidos y se les acabó el negocio. Ahora se están comiendo los mocos.
El mundo estaba bien así, hasta que un día Rusia se juntó (sin casarse) con la Perestroika y tuvieron como docena y media de hijos. Todos raros, algunos mongólicos, otros esquizofrénicos.
Hace una semana, y gracias a un despelote con tiros y muertos, los habitantes serios del mundo descubrimos que hay un país que se llama Kabardino-Balkaria. Un país con bandera, presidente, himno, flora, fauna....y ¡hasta gente!
A mí me da un poco de miedo que aparezcan países de corta edad, así, de repente. Que nos enteremos de costado y que, incluso, tengamos que poner cara de que ya sabíamos, para no quedar como ignorantes Y yo me pregunto:
¿Por qué siguen naciendo países, si los que hay todavía No funcionan?

viernes, 17 de abril de 2009

Corrupción. Más allá de los mitos

TRIBUNA: OPINIÓN BERNARDO KLIKSBERG

Soborno, coima, mordida... Tres formas de denominar a la auténtica plaga de la sociedad actual. Una clave para frenar su expansión es mejorar la transparencia de la gestión pública y privada

BERNARDO KLIKSBERG 08/03/2009

· Según los tribunales americanos, Siemens pagó, entre 1998 y 2004, 40 millones de dólares en soborno a altas autoridades argentinas para conseguir un contrato de 1.000 millones de dólares para producir nuevos documentos de identidad. También pagó en 2004 en México 2,6 millones de dólares por un proyecto en modernización de refinerías. Estos sobornos eran, como aceptó la mayor empresa de ingeniería europea en los tribunales, parte de una práctica sistemática de décadas que fue aplicada en múltiples países. En los países muy corruptos, los sobornos eran casi el 40% de los contratos; en otros, del 5% al 6%. La empresa deberá pagar en total 2.600 millones de dólares en EE UU y Alemania en multas e investigaciones y reformas. Informa el New York Times que Friedrich, jefe de la División Criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos, señaló que la corrupción en ella "era sistemática y extendida"; el director del FBI de Washington que lideró la investigación la llamó "masiva y cuidadosamente orquestada". Tan insertada estaba la corrupción en la cultura corporativa que uno de los principales operadores de los sobornos, Siekaczek, alegando que eran prácticas extendidas, afirmó después de haber admitido su culpa: "La gente dirá después de Siemens que no hemos sido afortunados, que hemos roto el mandamiento número 11. Ese mandamiento dice: no permitas que te descubran".

Cuanto más equitativas son las sociedades y mayor es la participación social, menor será la corrupción

Haití acaba de recuperar varios millones de dólares que los Duvalier habían transferido a cuentas suizas

Los costos económicos de la corrupción son altísimos, y los pagan finalmente los consumidores y los contribuyentes. Destruye la confianza, elemento clave de la economía. Socava el sistema de valores morales y crea nihilismo en los jóvenes.

Hay varios mitos respecto a ella que correspondería revisar en América Latina:

Primer mito. La corrupción es esencialmente pública. El caso de Siemens, y múltiples otros similares como, entre otros, la quiebra del principal banco privado dominicano hace algunos años, que absorbió recursos vitales para el país; el soborno comprobado realizado por ejecutivos de una transnacional líder en Argentina para vender masivamente informatización al principal banco público, han mostrado que la corrupción no es sólo pública. La corrupción corporativa es parte importante del problema global. En los hechos, los esquemas de corrupción suelen entrelazar a ejecutivos públicos y privados.

Hasta 1999 en que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) penó la corrupción, el código fiscal alemán, entre otros, permitía la deducción de los sobornos como "gastos de negocios". El Pacto Global de la ONU terminó de oficializar a la corrupción como tema para la empresa privada en 2004, al agregar la lucha contra ella como décimo principio de su Código de Responsabilidad Social Empresarial.

Segundo mito. La corrupción se concentra en las coimas que los ciudadanos pagan a funcionarios. La coima en los países de Suramérica, la mordida en México y otras similares son claras expresiones de corrupción que deben ser combatidas y erradicadas. Sin embargo, los costos mayores los paga la sociedad en las grandes operaciones de colusión económica, entre empresas y funcionarios, como los que se han dado, entre otros, en el mercado de armas y en otras formas de corrupción más silenciosas. Entre ellas, las connivencias entre el crimen organizado y miembros de la policía, la influencia sobre el sistema judicial, los crímenes medioambientales.

Uno de los grandes temas que surgen cuando se eleva la vista de las coimas es el de la transparencia de la financiación en los procesos electorales. En un incisivo estudio de Ethos y Transparency International en Brasil al respecto (2008), más de 2/3 de las empresas firmantes del pacto por la integridad y contra la corrupción consideraron sobre esta estratégica cuestión que "las empresas deben apoyar iniciativas de la sociedad civil que monitoricen la financiación de la política", "las empresas deben revelar sus donaciones políticas al margen de lo que hagan los partidos y los candidatos", "las empresas solamente deben apoyar candidatos comprometidos con la divulgación de las donaciones".

Tercer mito. La opinión pública latinoamericana es pasiva frente a la corrupción. Está sucediendo lo contrario. El latinobarómetro y la encuesta mundial de valores muestran un rechazo generalizado, una enorme indignación por la impunidad y la exigencia creciente por respuestas contundentes.

Cuarto mito. La corrupción es un tema básicamente policial. Una investigación de la Universidad de Harvard muestra que es mucho más complejo. Trató de medir en 100 países con qué causales estaba más conectada. Las correlaciones econométricas identificaron que la principal eran los niveles de desigualdad. Cuanto mayores son las asimetrías en una sociedad, élites reducidas tienen el control de las grandes decisiones económicas, de los recursos, de la información, y las grandes mayorías tienen grados mínimos de información y de participación real. En esas condiciones hay, según los investigadores, "incentivos perversos" para las prácticas corruptas, porque los grupos de alto poder no tienen control y pueden actuar con impunidad. La corrupción, a su vez, aumenta la desigualdad. Se ha estimado que un aumento de un punto en el índice de corrupción hace aumentar el coeficiente Gini de desigualdad en 5,4 puntos.

Cuanto más equitativas las sociedades y mayor la participación de las mayorías, en educación, salud, información e incidencia en las decisiones, mejor podrán vigilar, y protestar, y menor será la corrupción.

Estos resultados son particularmente significativos para América Latina, por ser la región más desigual del planeta. Uno de los costos silenciosos de la desigualdad son los incentivos para la corrupción.

¿Cómo combatir la corrupción en la región? Mejorar la equidad y superar los mitos señalados, y otros, profundizando sobre sus causas, son recomendaciones básicas.

Junto a ello son imprescindibles vigorosas políticas de reforma y fortalecimiento del poder judicial, apoyo a la profesionalización de las instituciones policiales vinculadas con la investigación de estos delitos, establecimiento de instituciones reguladoras sólidas y dotadas de capacidad técnica efectiva, gestión activa para la recuperación de activos en el exterior. Después de largas gestiones, el empobrecido Haití acaba de recuperar varios millones de dólares que la dinastía Duvalier había depositado en cuentas suizas.

Una clave para enfrentar la corrupción es ampliar las posibilidades del control social. Ello significa, entre otros aspectos, maximizar los grados de transparencia de la gestión tanto pública como privada e instalar mecanismos institucionalizados de participación continua de la población. Son significativos los resultados logrados con desarrollos en los que América Latina fue pionera en los últimos años, como el presupuesto municipal participativo de Porto Alegre, que se ha convertido en una referencia mundial en la materia y se ha extendido bajo diversas fórmulas a centenares de ciudades de la región. La apertura plena de los presupuestos, su análisis por la ciudadanía, su selección directa de prioridades, la rendición de cuentas, generaron una gestión local muy mejorada y redujeron sensiblemente los niveles de corrupción y de clientelismo.

A todo lo anterior deberá sumarse trabajar en la familia, la educación y los medios masivos para fomentar una "cultura de la transparencia y la responsabilidad". Ambos significan que el otro importa. La corrupción es lo contrario: egoísmo maximizado. En los noventa, en Argentina, donde este año se están llevando adelante 15 procesos judiciales contra políticos, ex funcionarios, empresarios y banqueros de esa década, algunos sectores de la población llegaron a invertir los valores. Los funcionarios y empresarios que robaban cubriendo sus operaciones eran percibidos como "unos vivos"; los que no lo hacían, "una especie de idiotas". La década de políticas ortodoxas extremas destruyó parte de la clase media y de las oportunidades para la mayoría de la población en ese y otros países de la región, pero, además, erosionó profundamente los valores básicos.

Las sociedades reaccionaron, pero hay que continuar trabajando ese plano fundamental. Los países que encabezan la tabla mundial de integridad, como los nórdicos, tienen altos grados de equidad, instituciones sólidas, un poder judicial ejemplar, pero, además, la cultura rechaza a los corruptos, son "parias sociales". La ilegalización "cultural" además de jurídica de la corrupción es la doble batalla a dar.

La investigación de Harvard es alentadora, concluye que "después de todo, la corrupción no es un destino".

Bernardo Kliksberg es autor de numerosas obras. La más reciente, escrita con el premio Nobel Amartya Sen, Primero la gente (Planeta/Deusto). Es asesor principal de la dirección del PNUD/ONU para América Latina.

martes, 7 de abril de 2009

DECLARACIÓN DE LA A.A.P.D.P.P. “AL DESCONOCER LA INDEPENDENCIA DE LOS JUECES SE PONE EN PELIGRO LA REPÚBLICA”.

 

Estamos asistiendo a un momento de la vida político-institucional de la República en el que algunas acciones de gobierno se han traducido en concretos intentos de supervisar y avasallar la actividad de jueces y en desborde del poder de turno y de los grupos económicos-mediáticos que desde hace años vienen poniendo en jaque las instituciones consagradas por la Constitución Nacional.-

Es muy serio y muy grave para la salud de la República el respeto irrestricto de las disposiciones de su Carta Magna y, en especial, en lo referente a la función que asigna a los magistrados del Poder Judicial. Es que se trata de la jurisdicción como labor de velar por su vigencia y de corregir, consecuentemente, desviaciones, excesos y violaciones a las disposiciones de un ordenamiento jurídico que pretende realizar los más altos valores de la sociedad.-

En tal sentido, son los jueces quienes deben -a pesar de las vicisitudes por las que atraviese una sociedad- sentar y hacer respetar los mandatos constitucionales porque en ello radica la esencia misma de la República, porque de ese modo es del único posible en que se tendrán en cuenta los niveles de dignidad alcanzados por el hombre a través de los tiempos, de la sangre y del horror.-

Esto es realmente indiscutible a partir de la Revolución Francesa y de los principios de la Constitución norteamericana, fuentes de nuestra propia Constitución Nacional y reflejo y contenido de las aspiraciones más elevadas de una comunidad que pretende organizarse sobre los valores más trascendentes a la vida del hombre. Eso es una constitución y de ella deriva todo un sistema concatenado de normativas de derecho que, al mismo tiempo, siempre retornan a sus principios y disposiciones.

En ese camino, los jueces son la reserva última con que cuentan los miembros de la sociedad que reclaman porque dichos principios de convivencia sean reales y concretos en la vida cotidiana. Si ellos no estuvieran y si no respondieran a su triple exigencia de ser competentes, imparciales e independientes del poder político de turno, en lugar de convivencia en paz tendríamos la ley de la selva con su violencia y su justicia por mano propia como forma desviada de resolver los conflictos entre los habitantes.-

Esto parecía ya ser una etapa superada pero resulta que, es gravemente cada vez más frecuente, que el poder político tanto a nivel nacional como en muchas provincias avanza sobre las esfera de la función jurisdiccional cada vez que sus decisiones no le complacen o no convienen a sus apetencias y que pretenda imponer a los magistrados que la cumplen -especialmente, a través del arma de la amenaza de enjuiciamiento y destitución- el dictado de resoluciones dirigidas a satisfacer sus intereses sectoriales antes que a la vigencia de un orden jurídico acorde con la Constitución Nacional.-

Se ha olvidado que ya desde el Preámbulo nuestra Ley Fundamental explicita sus fines tales como -entre otros de similar relevancia- los de “…afianzar la justicia, consolidar la paz interior… y asegurar los beneficios de la libertad…”. Y todo ello a través de la vigencia y supremacía de la normativa que ella misma impone sustentada en el pacto fundacional que ella significa y conlleva.-

En ese camino, es necesario recordar que, por mandato del art. 109, el Presidente de la República -como máximo magistrado del Poder Ejecutivo, lo que significa que, a partir de allí, todos los restantes funcionarios del sistema- tiene vedado introducirse en cuestiones judiciales. En consecuencia, las funciones del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial están estrictamente separadas lo que, a su vez, también se determina entre las de este último y las del Poder Legislativo. Es que la organización institucional establece las tres funciones básicas de administrar, legislar y juzgar como exclusivas y excluyentes de los respectivos Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial sin permitir que los funcionarios de uno realicen las de los otros.-

Esto no pretende ser una clase de Derecho Constitucional básico sino provocar una suerte de reflexión severa y profunda sobre una realidad que hoy es más que llamativa, verdaderamente preocupante. Asistimos a la intromisión de los poderes públicos en el terreno de la función de administrar justicia que es, bueno es reiterarlo, exclusiva y excluyente de los magistrados del Poder Judicial. Y esta suerte de corriente política se exhibe con descaro y sin tapujos, como demostración de un ejercicio del poder desbordado y sin pretensión de mostrarse siquiera como respetuoso del orden jurídico. Para ello, son patéticas las pretendidas justificaciones que se ensayan desde que todas exhiben el autoritarismo y la falta de observancia de los límites que impone la propia Constitución Nacional. Hemos llegado a un punto en que se censura -y se lleva a enjuiciamiento- a los jueces POR APLICAR LA LEY VIGENTE. Y decimos que es gravísimo porque se lo hace en nombre de una sociedad a la que se confunde con total intención de que no sea soberana colocándosela en una falsa disyuntiva entre vigencia y aplicación de las garantías individuales de la Constitución y caos, delincuencia y sufrimiento de las consecuencias del delito.-

Impunidad no; persecución penal cuando corresponda pero con respeto de garantías individuales.-

Sin embargo, ese mensaje siniestro en contra de estas últimas es moneda común y corriente en el lenguaje cotidiano de los políticos y también de un ejercicio de la prensa que no se preocupa, en general, por divulgar el paradigma de la paz y la convivencia social debido. Se tilda de “garantistas”, con verdadera actitud peyorativa, a quienes sostenemos en toda situación la vigencia de la Constitución Nacional y el respeto de los límites logrados a través de siglos de lucha por alcanzar niveles de dignidad del hombre: no es posible -sin incurrir en abuso del poder y arbitrariedad- pretender una persecución penal de cualquier forma y contenido pues la República exige respeto irrestricto a las garantías individuales.-

Y es curioso que una sociedad que, como la nuestra, ha sufrido la inequidad y el horror causado por los gobernantes de facto y que se ha prometido el “NUNCA MAS” como reafirmación de su pacto de convivencia en paz, sea la misma que ahora soporte y asista pasivamente a la creciente ola de presión sobre los jueces que sufren verdaderas amenazas sobre la continuación en sus cargos y funciones solamente porque aplican las garantías individuales a los imputados de procesos penales en los cuales EL DESBORDE Y LA VIOLACION CONSTITUCIONAL SON COMUNES Y CORRIENTES.

Para eso están los jueces y también para recordar que -si de algo queremos diferenciarnos los argentinos que hemos sufrido los efectos de las dictaduras militares- es de la barbarie, del ejercicio del poder sin garantías, en fin, de parecernos a los torturadores y a los violadores del Estado de Derecho. Si obligamos a los magistrados a que se pronuncien justificando dilaciones indebidas que constituyen violaciones constitucionales, entonces estaremos prohijando que la República se transforme en un país autoritario y sin ley, que retorne a ese pasado bochornoso al que nunca debimos haber llegado y al que no queremos volver.-

Y esto es así cuando se pretende llevar a enjuiciamiento a algunos de los más distinguidos y calificados magistrados de la Nación cuya falta habría consistido en aplicar las garantías individuales de la Constitución Nacional a personas sometidas a proceso a quienes -más allá de los sentimientos personales que seguramente podamos compartir a partir de los actos que se les reprochan- debemos someter a juicio oral y público y dictarles la sentencia que corresponda en Derecho. Si así no lo hacemos, pues deberemos asumir que nos estaremos pareciendo a ellos.

En este punto, poco importa si se trata del imputado de los peores delitos de lesa humanidad o de un simple sospechoso por delito común pues a todos ellos deben respetárseles -como estándar de validez de la decisión judicial que recaiga a su respecto- la libertad, el debido proceso, la inviolabilidad de la defensa en juicio, el estado de inocencia y todas las demás garantías individuales como la del derecho a ser juzgado sin dilaciones indebidas y dentro de un plazo razonable cuando está en estado de privación de la libertad (Arts. 18, 33 y 75 inc. 22 de la Constitución Nacional).-

Si, en lugar de ello, presionamos a los jueces para que no apliquen la Constitución y la ley vigentes y resuelvan que en la República Argentina las prisiones preventivas pueden durar más allá de un plazo razonable, mucho más allá de éste tal como se verifica en los casos concretos que nos motivan a escribir estas líneas, entonces estaremos efectivizando las conductas reprochables que describe con tanta perfección la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el brillante fallo “Verbitsky” del año 2006.-

Aún se está a tiempo, provoquemos la reflexión y rectifiquemos el erróneo camino tomado por algunos políticos. Respetar la función jurisdiccional y defender a los magistrados que la ejercen, especialmente, desde los otros poderes del Estado es hacer docencia constitucional hacia la sociedad y trabajar por la vigencia de un ordenamiento jurídico que la ampara contra el despotismo y nos asegura, más allá de las crisis de coyuntura, antes o después, la paz y la Justicia.-

Carlos A. CHIARA DÍAZ
Oscar PANDOLFI
Marcelo MÓNACO
Héctor GRANILLO FERNÁNDEZ
- ASOCIACIÓN ARGENTINA DE PROFESORES DE DERECHO PROCESAL PENAL -