jueves, 6 de junio de 2013

Hoy las reservas pueden comprar menos que en la Guerra de Malvinas

 

Daniel Sticco ~ Junio 6, 2013

La ausencia de un modelo económico sustentable no sólo llevó a cambiar el relato de que “no se trata de un modelo económico sino de un proyecto de país nacional y popular”, sino también a provocar una inquietante pérdida de capacidad de cobertura de la economía.

Hay que remontarse a más de 30 años atrás, cuando la Argentina todavía estaba dominada por gobiernos de facto, para encontrar coeficientes de capacidad de compra de importaciones con las reservas en divisas del Banco Central más bajos que los que se registran en estos tiempos.

Se sabe que las naciones desarrolladas y abiertas al mundo no necesitan acumular activos externos para enfrentar crisis externas, porque mantienen una alta dosis de crédito internacional, tanto comercial, como de organismos de crédito multilateral y de las propias multinacionales.

Pero ese no es el caso de la Argentina, que es el único país que tiene que poner trabas a la fuga de capitales, cuando el mundo emergente enfrenta el fenómeno inverso, para evitar una indeseada apreciación de sus monedas y pérdida de competitividad.

A ese cuadro se llega por la concurrencia de diversas factores, como el descuido de las inversiones en infraestructura, en particular energética, a tono con los objetivos de crecimiento del consumo interno; el manejo del tipo de cambio como ancla contra la inflación; el desaliento a las exportaciones con retenciones y trabas a la producción con insumos importados; la resistencia a salir del escenario de default con el Club de París y la política de desendeudamiento con reservas antes que con recursos genuinos, como sería el ahorro del sector público.

De ahí la reacción del mercado financiero y cambiario, que a partir del cepo anunciado a fines de octubre de 2011 e intensificado a lo largo de 2012 reactivó el segmento paralelo de divisas.

Ya he explicado en este espacio que el tipo de cambio que predomina en el segmento en negro no surge de un capricho del mercado y del afán desestabilizador de un puñado de operadores avezados, sino que se nutre de una clásica relación de convertibilidad entre los pasivos monetarios del Banco Central y las reservas en divisas de ese organismo.

La validez de ese ejercicio se verificó tanto en el pico de escalada del dólar libre a más de 10 pesos por dólar a comienzos de mayo, como ahora que descendió a menos de 9 a partir de una batería de acciones de mercado abierto por parte de la autoridad monetaria: licitaciones de letras, venta de divisas al contado y compras a futuro, remate de títulos públicos dolarizados por parte de la Anses y del Banco Nación, entre otras diversas herramientas que se usaron el último mes.

Pero esas prácticas monetarias de manual caen en saco roto si no van acompañadas por una sana política fiscal, esto es que el ritmo de aumento de los gastos totales de la administración pública sea inferior al de los ingresos, de modo de contribuir a generar primero el equilibrio del resultado final y luego a la obtención de recursos genuinos para poder cancelar la deuda, en particular la constituida en moneda extranjera.

Eso es lo que ha ocurrido en los últimos años, cuando se decidió abusar de la caja del Banco Central como principal fuente de financiamiento del déficit fiscal y también del pago de deudas con reservas. De ahí la carrera al cielo que adquiriera en los últimos doce meses la cotización del dólar libre.

Movimientos de pinzas
Es así que al tiempo en que se aleja la paridad cambiaria de parámetros de estabilidad también se achica la capacidad de compra de las reservas de divisas, denotando que uno es consecuencia del otro.

La razón es simple. Mientras la posición de dólares de la autoridad monetaria se acumula, principalmente de la mano del saldo positivo del intercambio de bienes y servicios con el resto del mundo, se diluye con cada pago de vencimiento de deuda en moneda extranjera, por la insuficiencia de la caja fiscal y por las crecientes necesidades de importaciones energéticas que provocó el haber desatendido las inversiones en infraestructura.

Sea en forma bruta (reservas divididas el último mes de importaciones), como luego de hacer ajustes contables (reservas excedentes que surge de restar los encajes en dólares y el saldo neto de los instrumentos de regulación monetaria), la capacidad de compras externas de las reservas se devaluó hasta niveles inquietantes en la actualidad: un semestre en el primer caso y apenas 2,4 meses en el segundo.

El cuadro resulta aún peor si se descuentan los préstamos de corto plazo de organismos multilaterales o algún Banco Central, como el de Francia, los cuales equivalen a poco más de medio mes de importaciones.

Vivir con lo nuestro
Una bandera que se ha levantado tras la crisis de 2001 y 2002 fue la de cortar las ataduras con el resto del mundo. Primero en materia de endeudamiento, a partir de la cancelación de la deuda con el FMI, no tanto para mostrar las fortalezas de las nuevas finanzas de la Argentina, sino para prescindir de la auditoría anual que debe aceptar cada país miembro y evitar recomendaciones indeseadas de política económica. Y después, en materia comercial, al privilegiar el consumo sobre las exportaciones y la inversión.

Sin embargo, el severo debilitamiento de las cuentas públicas y de la balanza comercial con el resto del mundo pusieron claramente de manifiesto que esa estrategia no ha resultado exitosa, pese a que se insiste con no abandonarla, por temor al costo político que implicaría.

Sin embargo, quienes así piensan no sólo parecen no inquietarse por la acelerada vulnerabilidad externa, sino que no llegan a medir las consecuencias de postergar un ajuste, porque cuanto más tarde se decida más traumático será para la población en su conjunto.

No se trata de alentar la devaluación del peso sino de los costos de producción, vía eliminación de retenciones a la par de extinción de los subsidios a la producción; tomar a cuenta de IVA y Ganancias los aportes patronales sobre la nómina salarial y abrirse al mundo para abaratar el costo del dinero, entre otras medidas que deberá adoptar un equipo idóneo y creíble por los agentes económicos.

La recomendación que ideara Aldo Ferrer en 1983 de “vivir con lo nuestro”, que se adoptara como bandera desde hace una década, llevó inexorablemente a “vivir con lo puesto” como diría Abel Viglione, porque esa estrategia es sostenible mientras existan reservas, pero se desvanece cuando esas previsiones se consumen.

Eso es lo que ha ocurrido con la infraestructura energética, vial, portuaria, ferroviaria y también en materia ganadera.

Es natural que así sea, porque un país, como una familia, no tiene capacidad para la autosuficiencia, en particular en condiciones de eficiencia, más aún cuando se enferma uno de sus miembros y el máximo responsable se resiste en acudir al especialista que está fuera de la casa en busca de la cura que lo pueda volver a poner de pie.

Una teoría sobre la corrupción

 

Carlos Mira ~ Junio 6, 2013

Estudios realizados por el departamento de sociología de la Universidad de Belgrano entregan una radiografía interesante de la aproximación que la sociedad argentina tiene hacia la corrupción. El estudio adquiere mayor relevancia cuando se compara esas reacciones con lo que ocurre en la región.

Aparentemente el umbral de aceptación de la corrupción pública en el país es muy alto en términos regionales, incomparable con lo que ocurre con países como Uruguay y Chile.

El caso brasileño es distinto: allí también existen altos niveles de corrupción pública y una convivencia con la reacción social más amplia de lo que ocurre en Chile y Uruguay pero más baja de los que acontece en Argentina. Recientemente la presidente Rousseff despidió a varios funcionarios -ministros entre ellos- que había heredado de la administración de Lula y lo hizo sin miramientos ni lealtades políticas. Las medidas fueron bien recibidas por la sociedad.

Aquí en Argentina, hasta ahora al menos, el gobierno se ha inclinado por proteger a los funcionarios y allegados acusados de corrupción y, sospechosamente, lanzó un blanqueo de dinero sucio justo en el momento en que arreciaban las denuncias públicas sobre lavado de dólares provenientes de los sobreprecios de la obra pública contratada por empresarios amigos del matrimonio presidencial.

El blanqueo es en sí mismo un método bastante afín a los fenómenos de corrupción pública y a la relación del poder del Estado con actividades ilícitas como el tráfico de drogas y el el de armas. Por eso es utilizado en varios países del mundo y no es una exclusividad de la Argentina.

Sin embargo, probablemente por razones culturales y también fortuitas, el impacto retroalimentador que tiene en el país es distinto de los que sucede en otras partes. Por ejemplo, en los EEUU han existido sospechas e investigaciones sobre corrupción y entongue entre el poder y sectores económicos que han sido vinculados con blanqueos ocasionales. Sin embargo el nivel de corrupción cotidiana es mínimo y el umbral de aceptación de la sociedad a los hechos corruptos es extremadamente bajo. Además la libertad que tiene la prensa para hacer investigaciones es absoluta. Los corruptos existen pero se exponen a ser descubiertos. Cuando eso ocurre el escarnio público es insalvable.

El referido estudio intenta elaborar una teoría acerca de por qué puede ocurrir eso, según las diferencias de las sociedades, y llega a una conclusión interesante que incluso podría explicar ese diferente impacto social, por ejemplo entre EEUU y la Argentina.

Esa tesis tiene que ver con la morfología social que amalgama (o no) a un conjunto social determinado. En general, los países fuertemente inmigrados (EEUU, Argentina, Australia, Canadá, Brasil, Uruguay) tienen una base cultural del “sálvese quien pueda”. Llegados a unas tierras desconocidas, los inmigrantes tratan justamente de sobrevivir en un proceso que tienen que combinar la adaptación con el progreso (o al menos con la subsistencia).

En ese estado, es muy diferente el output que se obtiene del comportamiento inmigrante según el país de destino tenga un orden jurídico fuertemente arraigado o, por el contrario, laxo. En los primeros se observa un proceso de mimetización muy alto y en un período muy corto de los inmigrantes a su nueva cultura: la propia generación inmigrada se siente “nacional” de su país adoptivo al poco tiempo de llegar. En los segundos, en donde el orden jurídico es muy inestable y las reglas se cambian muy a menudo, los inmigrantes profundizan su sensación de aislamiento y tratan de sobrevivir como pueden siendo altamente permeables para realizar o permitir actos corruptos si de ellos les surge un beneficio inmediato.

Es interesante en este punto la relación de la corrupción con la situación económica. Esa tendencia a tolerar la corrupción contra un beneficio económico inmediato explicaría por qué algunos países -el típico caso de la Argentina- hacen le “vista gorda” a la corrupción cuando las cosas económicamente “van bien” y reaccionan cuando “van mal”.

En los países de cultura inmigrante y ordenes jurídicos laxos no logra conectarse la corrupción con el atraso o incluso con la muerte: el beneficio inmediato tapa lo que ocurre a mediano y largo plazo. En la Argentina esa cuestión parece haber cobrado alguna conciencia con la tragedia de Once en donde amplias franjas de la sociedad parecieron advertir la estrecha relación que hay entre la corrupción y las carencias de infraestructura que, a la postre, matan gente.

Como quiera que sea, es evidente que nuestro país por las razones que explica el estudio o por otras, ha sido el escenario de una combinación malsana entre las tendencias universales a la corrupción y factores culturales endógenos que se han combinado para que el producto obtenido sea lo que vemos espasmódicamente en el ajetreado escenario político nacional

Carlos Mira

Abogado y periodista

Tinelli, Lanata y el club de los subestimados

 

Luis Novaresio ~ Junio 6, 2013

La decisión de adelantar el “caliente” partido River-Independiente a la hora de la siesta dominguera es acertada. No hay dudas. Tampoco está tan mal que San Lorenzo-Argentinos se postergue para llevarlo fuera de los horarios en los que los comunes mortales trabajan un lunes. Sin embargo, ninguna de las dos decisiones responde a una política en serio de abordar los problemas de fondo: en el país del fútbol por antonomasia, la inseguridad no es una sensación sino una realidad acuciante y cualquier cosa sirve para intentar juntar dos votos más en los comicios que se nos vienen encima.

El sentido común primó por sobre el desprecio y el rencor por el rating hacia un programa de televisión que denuncia evidente corrupción, cuando el verdadero ministro de Seguridad Sergio Berni (¿no es hora ya de hablar de ministros “legales” y ministros “blue”?) le hizo entender al Poder Ejecutivo nacional que era un disparate para la vida terminar un partido a la medianoche siendo que la angustia de los que aman a su camiseta podrían quedar sometida a los mercenarios de la violencia. No se puede no celebrar ese gesto de sensatez a pesar de que algunos, con convicciones de cruzados, postulen vomitar a los que con templanza buscan términos medios. Es raro y de gran pobreza transitar una etapa de la realidad en donde no sólo el fin justifica los medios sino que la vida y la seguridad de la comunidad son un medio más,  parecido a la conveniencia electoral, en la balanza de las prioridades de algunos funcionarios. Sin embargo, haría falta dar un paso más: reconocer que el gobierno, el dueño del monopolio de la fuerza pública, no puede -o no quiere- enfrentar  la inseguridad que rodea al fútbol y entretiene a la tribuna con gambetas de color.  Jugar en estos términos con el reloj de un espectáculo público creyendo que la luz solar es la mejor aliada para combatir la violencia es asumir con todas las letras la impotencia para controlar de base esa misma  violencia.

“Acomodarle” el horario al club de Marcelo Tinelli se parece, por contraposición, a lo hecho con Jorge Lanata. A uno, calmarlo para que deje de enviar mensajes irónicos calificando (con sabor infeliz viniendo de un tipo de enorme creatividad) como “fútbol para desocupados” la convocatoria a jugar a las 4 de la tarde. Al otro, para restarle audiencia, tapando el sol de la demanda de muchos para saber si hay corrupción con la mano pequeña del programador de partidos que descubrió, ¡al final del campeonato!, que Boca, River, Independiente y los grandes clubes dan rating en la noche del domingo. A Tinelli para que no espante votantes. A Lanata para que no congregue opositores.

La gran duda es saber si estos dos gestos, tan visibles, tan obvios, sirven para obnubilar el entendimiento de los que votan. Porque de esto se trata: ¡son las elecciones, estúpido!, podría adecuarse un viejo dicho de ex presidente Clinton. Colecta electoral, de un lado y del otro, a cualquier precio.

Si es verdad que los ciudadanos de a pie creemos que hay menos violencia porque un River-Independiente se juega a la luz del día, si se mueve un horario porque el hombre más célebre y de trascendencia de la tele revolea dos twits venenosos, si creemos que el rating de un programa de televisión importa más que un fiscal que denuncia ante hechos concretos y no por videos pensados para el show mediático, entonces el problema no lo tendrá el que pergeña estas iniciativas sino el que se lo permite, se lo avala y no lo recuerda a la hora de las instituciones. Esos somos nosotros.  Sólo hay dos opciones. O nos subestiman porque no ven la realidad y creen que pueden dibujar situaciones, relatos y sus consecuencias o nos subestiman porque somos sujetos pasibles de subestimación. Y en ese último caso, buena parte de la realidad, nos la tendremos merecida.

EL PORQUE DE LAS BERMUDAS

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son así

para evitar esto

BERMUDAS

OTRRA DE LOS K Y VAN….

Designan a Cecilia Nahón como embajadora en Estados Unidos en lugar de Argüello

Se trata de una allegada a Kicillof y esposa de un gerente de Aerolíneas Argentinas; el embajador saliente pasará a representar a la Argentina ante Portugal Perdón....!!! ¿Hay Diplomáticos de Carrera?
La funcionaria CAMPORISTA, allegada a Axel Kicillof, el nuevo "bebote" de la Presidente, y nombrada Embajadora argentina en los EEUU por Decreto 16/2013 del 10 de enero último, concurrió el sábado 25 de mayo al acto que se realizaba en una escuela argentina en Washington.
El acto era en conmemoración de la gesta de mayo. En el acto, se izó la bandera argentina, se cantó el himno y los niños realizaron diferentes representaciones. Antes de finallizar el acto, se anunció la presencia de la Embajadora argentina y su deseo de saludar al auditorio.

Saludó refiriéndose a los 203 años de la Primera Junta de Gobierno Patrio, agregando: "Además vamos a recordar los 10 años de la asunción de "él" y los 10 años de gobierno K en la Argentina".

Fue entonces cuando el padre de uno de los alumnos se puso de pie y con un fuerte vozarrón en el mejor idioma castellano le manifestó "ANDATE A LA PUTA QUE TE PARIÓ" y tomando a su hijo, se retiró.
Otros padres, comenzaron a silbar e insultar a la funcionaria kirchnerista a la vez que le gritaban que no hablara de política en la escuela.
La poco diplomática embajadora, Sra. Nahón, cuya presencia solo sirvió para empañar el festejo patrio, se retiró silenciosamente. ¿No es delictivo que permanentemente nos avergüencen? ¿Qué se nombren los funcionarios a dedo?
Luego del papelón de la embajadora, se retiró la bandera de ceremonia, ya sin música y terminó el festejo patrio.

_________________
“Cuando se haya cometido delito por la ejecución de una orden del servicio, el superior que la hubiere dado será el único responsable, y sólo será considerado cómplice el inferior, cuando éste se hubiere excedido en el cumplimiento de dicha orden”.

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CASAS INSOLITAS

Cómo rayos se les ocurrió?...¿Tal vez porque están rayados?.

Respira hondo y mira hacia abajo ...

# 1
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¿NO QUIERES VISITANTES?
SÓLO DESENGANCHA EL CABLE.

# 2
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LA MAYORÍA DE LA GENTE
UTILIZA ÁRBOLES COMO CORTAVIENTOS...


                              # 3
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IMAGÍNATE EL PÁNICO
SI OYES QUE UNA RAMA HACE "CRACK ..."


#
4
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¡¡¡¿CÓMO HICIERON PARA

LLEVAR EL COCHE HASTA AHÍ?!!!


                           # 5
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LARGO ASCENSO...
¡¡¡DESPUÉS DE UN DÍA DE TRABAJO ...!!!


#
6
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ARBOL ABAJO ...
FLORES ARRIBA....

¡¡¡HAY GENTE MUY RARA !!!


                                  # 7
ATT00007477

NO QUISIERA ESTAR ALLÍ DURANTE LA EPOCA DE LOS HURACANES.


# 8
ATT00008788

¿UN PEQUEÑO PROBLEMA DE HUMEDAD

EN TU CASA ...?


#
9

HE OÍDO DE GENTE A LOS QUE LE GUSTA LOS PUENTES
PERO ESTO ...


ATT00009999

¡¡¡ESTO ES OTRA COSA!!!

#
10
ATT0001021010

MEJOR HABLAR CON AL GORE... SOBRE EL

CALENTAMIENTO GLOBAL.

Los chinos tienen un refrán que dice algo así como:

"Cuando alguien comparte contigo algo de valor,

tienes la obligación de compartirlo tú con los demás..."

¡¡¡YO ACABO DE HACERLO!!!

Saludos...

A 50 años de asumir Frondizi el gobierno de la Nación, 20 citas tomadas textualmente del discurso inaugural del ex Presidente:

1. Gobernar sin enconos ni prejuicios.
"Es necesario sellar definitivamente el reencuentro de los argentinos; eliminar los motivos de encono, los pretextos de revancha y los últimos vestigios de persecución.
Debemos extirpar de raíz el odio. El pasado queda a nuestras espaldas.
No nos volveremos a remover las culpas ni a deslindar responsabilidades"

2. No usar la Casa Rosada para hacer política de partido.
"Gobernaré para todos los argentinos. Abandono toda tarea partidista y declaro solemnemente que desde la Casa de Gobierno no se hará política de partido. Debemos terminar con el sectarismo y la intolerancia.
El Poder Ejecutivo promoverá reuniones y consultas con los partidos políticos, con dirigentes del trabajo y la producción, con hombres de ciencia, técnicos y profesionales".

3. Terminar con el clientelismo.
"Quienes asumen hoy el gobierno, a todo lo largo del país, deben saber que fueron elegidos para desempeñar un servicio a la Nación; no para gozar de las ventajas del poder ni extenderlas a las personas de su relación familiar o política".

4. Abstenerse de toda medida discrecional.
"Las atribuciones económicas del Ejecutivo no serán ejercitadas arbitrariamente.
Los programas de acción y las medidas prácticas se elaborarán previa consulta con los sectores que puedan aportar un conocimiento directo de la realidad, al que no tiene siempre acceso el funcionario público".

5. Respetar celosamente la división de poderes.
"La Constitución regula sabiamente las funciones y atribuciones de cada poder, reservando el veredicto final al pueblo entero, que lo pronuncia a través del comicio limpio".

6. No olvidar que libertad y orden son cara y cruz de la misma moneda.
"Garantizaremos la más absoluta libertad y aseguraremos el orden, con total firmeza y energía.
El derecho crea responsabilidades; cada uno debe sacrificar algo de sí para no interferir en el derecho ajeno".

7. Garantizar la seguridad jurídica.
"El progreso económico requiere un orden jurídico y una justicia independiente, que proteja a los ciudadanos contra los excesos del poder administrador.
El quebrantamiento de la seguridad jurídica origina incertidumbre y promueve inestabilidad".

8 .Tener presente que, sin previsibilidad, no hay inversión.
"Los cambios de orientación oficial desalientan a las empresas, que no se atreven a trazar planes para el futuro si no es seguro que las condiciones tomadas como punto de partida se han de mantener en el plazo previsto. Si no hay previsión, tampoco hay inversiones; y sin ellas, declina el bienestar de la población".

9. Ofrecer estadísticas oficiales verdaderas e irrefutable.
"El Poder Ejecutivo ofrecerá al país un balance e inventario completo de la situación económica.
Queremos que el país sepa dónde está, para apreciar mejor la magnitud del esfuerzo que debe realizar".

10. Promover sistemas de capitalización y ahorro.
"La capacidad de ahorro local es todavía insuficiente para financiar el ritmo de progreso que el país necesita.
En tales condiciones, es necesario recurrir al capital extranjero, aplicándolo a inversiones productivas.
Sin embargo, el mayor aporte a la capitalización del país deberá provenir del esfuerzo y del ahorro nacional".

11. Fortalecer el mercado de capitales.
"El Estado adoptará todas las medidas que sean necesarias a fin de que el mercado de valores sea una importante fuente de recursos para la expansión de las empresas nacionales".

12. Asegurar el autoabastecimiento de energía.
"Alcanzaremos el autoabastecimiento energético, basado en la explotación de los yacimientos de petróleo y carbón, y en la utilización de la potencia hidroeléctrica.
Esa riqueza potencial debe convertirse en una realidad al servicio del progreso y el bienestar".

13. No olvidar que el agro es factor de progreso técnico y social.
"La promoción de una pujante industria será hecha dentro del cuadro de integración económica que constituye la clave de nuestro desarrollo nacional. Ese desarrollo permitirá tecnificar y mecanizar las tareas rurales, diversificar la producción e incorporar a la vida del hombre de campo todas las ventajas de la civilización".

14. Permitir la libre competencia.
"El Estado tiene una función supletoria. Garantizaremos la libre competencia, y facilitaremos la función creadora de la iniciativa privada.
El Estado no debe suplir la acción de los particulares donde éstos puedan desenvolverse eficazmente.
El gobierno tiene los resortes para encauzar la acción privada en el sentido más favorable al bienestar general".

15. No más estatizaciones.
"No produciremos nuevas estatizaciones, puesto que los graves problemas económicos que afronta el país no se resolverán transfiriendo actividades del sector privado al sector público".

16. No más confiscaciones.
"La práctica de la confiscación debe desaparecer de la vida política argentina.
Las confiscaciones que se han hecho, bajo distintos pretextos y apariencias, han contribuido siempre a crear un clima de incertidumbre e inseguridad, incompatible con el concepto de país civilizado".

17. Promover el federalismo económico.
"Las nuevas industrias que se instalen tenderán, en su emplazamiento geográfico, al fomento de las economías regionales y a la creación de centros productivos en el interior del país, basados en el aprovechamiento de los recursos locales".

18. Combatir la inflación con productividad, no con controles.
"El forcejeo entre precios y salarios es consecuencia de la legítima resistencia de los distintos sectores de la población a aceptar un decrecimiento de su nivel de ingresos.
Buscaremos el equilibrio en una economía de abundancia, en la que cada aumento de salarios signifique una conquista real y efectiva del trabajador en el goce de mayores bienes".

19. No redistribuir pobreza.
"Aumentaremos la producción y posibilitaremos su más equitativa distribución. Un aumento de la riqueza que no aproveche a toda la población, no es un bien socialmente apreciable. Una distribución de riqueza que desaliente el esfuerzo productivo concluye por empobrecer a todos".

20. Convocar a una epopeya económica y social.
"Nos aguarda una inmensa tarea. Tenemos que librar una lucha sin cuartel contra el atraso, el estancamiento, el desánimo y la desesperanza. Tenemos que extirpar hasta sus raíces la ignorancia, la miseria, la enfermedad y el miedo al futuro. Tenemos que aplicar toda nuestra fuerza y toda nuestra inteligencia para levantar al país y lanzarlo hacia adelante. Habrá que construir puentes, diques caminos, oleoductos, usinas y fábricas sobre toda la República.
Habrá que volcar tractores, equipos electrógenos, talleres y máquinas agrícolas sobre todos los campos. Tendremos que multiplicar los camiones, los vagones y las locomotoras. Las alas argentinas surcarán todos los cielos y la bandera de la patria flameará sobre todo los mares como una mensajera del progreso.
Tendremos que movilizar todas nuestras energías y todos nuestros recursos. Nadie debe esperar que todo provenga del gobierno. El Poder Ejecutivo cumplirá su parte, prestando la ayuda que sea necesaria y estimulando la acción de las fuerzas creadoras, que residen únicamente en el seno del pueblo. Pero esta es una tarea común. Tenemos que vencer, porque esta lucha sin cuartel la hemos de librar en nombre de la justicia y de la libertad".

ARTURO FRONDIZI

CITA  DE  MARCO  TULIO  CICERON

"El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota.
La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado."

Año 55 a .C.

Nota: el valor de la soja... hoy AYUDARlA a  hacerlo  posible

REFLEXION FINAL:

La diferencia entre un "Estadista" y un "Politico convencional " es que mientras  el Estadista gestiona con visión estratégica pensando en "las próximas generaciones"... el político convencional lo hace con la vista puesta en las "próximas elecciones"

miércoles, 5 de junio de 2013

Diez años de buena política pero mala economía

 

Iván Carrino ~ Junio 5, 2013

En su reciente libro Living Economics, Peter Boetkke cuenta que existe una tensión histórica entre la buena política y la buena economía.

La buena política consiste en ganar elecciones. El empresario político busca continuamente “asegurar votos y contribuciones económicas para su campaña” prometiendo a cambio beneficios para determinados grupos concentrados. Por otro lado, como los períodos presidenciales son acotados, existe una tendencia a hacer que esos beneficios aparezcan lo más rápidamente posible.

Esta buena política, la de ganar elecciones y mirar el corto plazo, sin embargo, entra en conflicto con la buena economía, que advierte que si se violan ciertos principios esenciales, las iniciativas públicas consiguen resultados exactamente opuestos a los buscados.

El 25 de mayo se cumplieron 10 años de kirchnerismo y este conflicto se ha hecho patente. La economía de los Kirchner se subordinó a la necesidad política de ganar elecciones. Con el objetivo de “sacarnos del infierno” bajando el desempleo y los niveles de pobreza, el gobierno desempolvó las enseñanzas de Keynes y puso al Estado a liderar la reactivación.

El objetivo del empleo, en el corto plazo al menos, se logró. La desocupación se redujo desde el 17% en 2003 hasta el 7,2%, el año pasado.

Sin embargo, esto se consiguió con una política de subsidio a la demanda (ya que se partió del erróneo supuesto de que a las crisis las provoca la gente que no quiere gastar) alimentada por el increíble aumento del 450% del gasto público medido en dólares en estos 10 años.

El problema es que, hasta en las mejores familias, los gastos hay que pagarlos y el Estado sólo puede conseguir fondos para ello de tres formas. Los impuestos, la deuda pública y la emisión monetaria.

Cerrada la puerta del financiamiento internacional luego del default de 2001 y dada la sana impopularidad de subir los impuestos, el gobierno acudió nuevamente a la emisión monetaria.

Las consecuencias son por todos conocidas. Una inflación record a nivel mundial, el dibujo de las estadísticas públicas y el consecuente ocultamiento de la vergonzosa cifra de pobreza que afecta al 27% de la población y al 39% de la población menor de 18 años.

Ahora bien, como el gobierno ignora la buena economía, no ha dado ninguna respuesta satisfactoria a los problemas derivados de su propio desborde (inflación, dólar, caída de la competitividad) y sólo reaccionó con regulaciones que no hicieron otra cosa que dañar aún más las actividades económicas.

En consecuencia, la última cifra de desempleo mostró un preocupante avance hasta el 7,9%.

Como se observa, la buena política que hace 10 años nos prometió combatir la pobreza y el desempleo, hoy logra que, por ignorar la buena economía, éstos vuelvan a ser los temas que nos preocupan.

En la medida en que ser un político exitoso implique mirar el corto plazo, estamos condenados a crecer rapidísimo para luego estrolarnos. Esperemos que para los próximos 10 años, buena economía y buena política se den la mano así los argentinos podremos, de una vez por todas, soñar en grande.

UNA DECADA DE POLITICA EXTERIOR KIRCHNERISTA

Marcelo Montes ~ Junio 5, 2013

La política pública “menos pública” de todas, la política exterior, particularmente la de un país emergente como Argentina, tiene algunos objetivos (a veces explícitos, otras veces no) que dependen de cada gobierno. Inserción internacional, con cierta dosis de autonomía, mayor seguridad fronteriza, cierta previsibilidad, reputación e imagen respetable por parte del resto de los estados.

Puede adquirir un carácter más pro comercial o, incluso, menos. A menudo, la política exterior está centralizada en un órgano del Ejecutivo, que suele ser la Cancillería o el Ministerio de Relaciones Exteriores, con recursos, normativas, personal profesional a cargo como también embajadores y funcionarios políticos de alto nivel.

En el caso argentino, hitos de la era democrática como la paz con Chile o el Mercosur pudieron enterrar las décadas de aislamiento que se “coronaron” con el fiasco de Malvinas. Sin embargo, la incoherencia entre las “relaciones carnales” con Estados Unidos y el default de la deuda externa y los alineamientos tan especiales con el ALBA, opacaron aquellas iniciativas de los años ochenta y parte de los noventa. Estos desvíos permanentes no pudieron haber resultado peor. Argentina carece de una reputación creíble a nivel internacional, no accede a crédito y sólo está globalizada en términos del comercio exterior de la soja y algunos cereales, con China. Ha retrocedido en todas sus relaciones exteriores. Atraviesa una mala relación con Brasil, coopera en algunos planos con Estados Unidos pero éste ha bajado notoriamente su perfil en el país, hemos perdido mercados en Europa y ni siquiera con América Latina hemos podido construir una relación sólida y homogénea. En términos de seguridad, el país posee fronteras permeables a flagelos como el narcotráfico y en materia de defensa, desde hace mucho tiempo, sus tres fuerzas armadas están desmanteladas, en todo sentido.

Esta realidad de neoaislacionismo, que se agrava al tratarse de un país distanciado físicamente del mundo en 10.000 o más kilómetros, es el producto de una improvisación rayana con la ausencia de una política pública exterior. Un discurso vanamente nacionalista con la causa Malvinas o acuerdos extemporáneos con países como Irán, un verdadero “paria” en el tablero internacional, confundiendo en ambos casos lo doméstico con lo externo, no alcanzan a ocultar esta falencia.

Acciones externas que ni siquiera están concentradas en la figura del canciller Héctor Timermann sino en la figura de la presidenta y repartidas entre diferentes ministerios, incluso en agencias dependientes de aquéllos, como el INTA.

Si bien en el plano opositor poco se habla de esta política exterior, porque en un país aislado sólo lo doméstico es tema de discusión, habrá que tomar conciencia de que si Argentina quiere volver al mundo de alguna forma, tendrá que revertir dramáticamente estos resultados y para ello deberán prepararse los dirigentes rodeados de equipos técnicos y con vocación global que aspiran a ocupar el poder en el post kirchnerismo.

domingo, 2 de junio de 2013

AGUAFUERTES AMBIENTALES PARA EL DÍA MUNDIAL DEL AMBIENTE EL ENEMIGO ESTÁ EN NOSOTROS

Cualquier atorrante de mi barrio, en torno a esta conmemoración, diría: “estamos en 2013 y el pescado sin vender”, y tendría razón, ya que han transcurrido más de 40 años desde su institucionalización y pese a toda la maraña discursiva, recordatorios, proclamas, apelaciones, leyes y demás yerbas, cada día nos acercamos más al borde del abismo.

Es más, si reflotáramos las prédicas ambientalistas escritas desde la década del ’60 hasta nuestros días, veríamos que poco ha cambiado desde lo literal, salvo referencias a algunos procesos, técnicas u obras novedosas, que no alcanzan para desnaturalizar el sentido primigenio de cada planteo.

En paralelo a ese transcurrir, el estado sanitario del Planeta ha ido y va en franca y acelerada declinación.

No obstante lo afirmado, de necios sería y además injusto, no reconocer que en todo este tiempo, la participación, la militancia y la percepción social sobre la crisis ambiental creció, en forma más que considerable, afortunadamente, lo que ha provocado cambios legales e institucionales en la gestión del ambiente.

Pese a ello, y en estos tiempos sobre todo, con más preocupación, interés, información y compromiso social, en el balance general, la columna del debe, sigue engrosando peligrosa e incomprensiblemente.

Cómo entender y en consecuencia explicar este desfasaje, que muestra, que a la par que existe una mayor comprensión y conocimiento sobre la problemática, las soluciones se hacen cada vez más ilusorias o se licuan en una maraña de normas jurídicas, administrativas, exhortaciones, apelaciones, congresos, convenciones, jornadas, que más allá de la corrección de sus planteamientos, poco aportan en dicha dirección, mientras los tiempos se acortan para plasmar alternativas al status quo depredador y agresivo en el que nos hallamos inmersos.

Ha sido una constante hasta ahora, que la mayoría de las denuncias u oposiciones efectuadas, imputan la responsabilidad en la crisis a: países, gobiernos, corporaciones, empresas y los sospechosos de siempre en el plano internacional o local, que sin dudas la tienen y más.

Pero…, y esto no es fácil de dilucidar, creo que ingenuamente se soslaya, la responsabilidad de los pueblos en los procesos históricos y sociales en los que se han visto inmersos o en que les tocó actuar y a los cuales se han amoldado.

Me parece, por lo menos en el terreno hipotético, que Alemania como nación, no fue inocente de Hitler, como los italianos no lo fueron de Mussolini, los norteamericanos de Reagan y de tantos otros, o los argentinos de Menem u otras gestiones de nuestra historia.

Es verdad también, que muchos o pocos, se resistieron a estos regímenes, pero las grandes mayorías en esos países y otros, dieron su aquiescencia a los mismos, convalidando y legitimando sus locuras y perversidades.

Por qué no pensar que en determinados contextos históricos o circunstancias, los pueblos también actúan irreflexivamente, como manadas en estampida y nada los detiene en su avance hacia el precipicio.

Eso que, las mayorías nunca se equivocan, es demasiado absoluto y terminante y a lo largo de la historia ha conducido a infinidad de pueblos al borde de la desaparición o su aniquilamiento.

Creo modestamente que en muchos casos, el hombre común, el ciudadano de a pie; hora a hora, día a día, año a año, alimenta este sistema de destrucción masiva, brindando su adhesión y otorgando licencia social, para que estos procesos nefastos se consoliden y se reproduzcan sin solución de continuidad.

Quienes defienden la vida, vienen alertando de formas variadas y precisas sobre la genocida contaminación ambiental, pero poco o casi nada se analiza o se explaya sobre una forma de contaminación más preocupante, que es la de las conciencias, cooptada por el paradigma del consumo irracional y el tener, como factores de elevación y éxito social.

Ante de que cualquiera me salte a la yugular por lo expuesto, quiero dejar expresamente sentado, que no pretendo poner en un pie de igualdad a víctimas y victimarios, que los hay, ni menos afirmar todos somos responsables, porque cuando se dice eso, nadie lo es.

Los seres humanos se adaptan a su medio y actúan por acción u omisión de acuerdo con pautas que pueden o no gustarnos, pero que las mayorías no cuestionan, y por ello creo, que la tiranía del progreso y sus secuelas, no les cae del todo mal. Ahí nace el gran problema y para el cual no logramos vislumbrar las soluciones factibles y sobre todo posibles.

Los graves problemas ambientales, no son solamente de naturaleza material o económica, sino que además tienen su raíz profunda en lo psicológico, lo moral, lo político, atravesado todo ello por un individualismo malsano y la pérdida de valores en torno a la trascendencia como sociedad con objetivos comunes.

El “primero yo” o el “sálvese quien pueda”, ha cobrado nuevos bríos y la affectio societatis, por una razón u otra pierde cohesión y la generosidad se resiente.

En su aislamiento, muchas personas, van a los casinos, toman ansiolíticos, se compran una mascota o consumen irracionalmente lo que pueden, sean comidas, autos o marcas y retroalimentan el círculo vicioso del deterioro global.

Como afirmaba “El Principito”, “lo esencial es invisible a los ojos”, y ante la carencia de ello, nos cargamos de baratijas y chucherías para suplir ese vacío.

El mundo feliz que se anuncia desde la mercadotecnia o la feria de la alegría de tener un millón de amigos en las perversas redes sociales, nos adormece o nos apabulla, y gana lugar la pereza mental para pensar en serio, más allá de lo declamativo, un mundo distinto, en el que todos tengan cabida e igualdad.

Descontaminar las mentes e inyectarle aire fresco, no es tarea sencilla, sobre todo cuando no estamos dispuestos a asumir nuestras cuotas partes de culpas en el desastre.

Un pensamiento de Gandhi, que viene al caso, expresaba: Para liberar a la India, tenemos que pelear contra los ingleses, también contra los hindúes, pero la verdadera pelea es contra nosotros mismos.

Lamentablemente en nuestra marcha quijotesca por un ambiente sano, peleamos a diario contras las multinacionales depredadoras en todas sus variedades, interpelamos a los gobiernos locales, provinciales o nacional, pero cuando descendemos al último escalón de la lucha, nuestro ímpetu guerrero comienza a declinar.

En estos tiempos, el obscuro objeto del deseo, que desvela a casi todos, se encarna en el automotor y la enfermiza relación con él, puede servir para poner luz a lo expuesto, haciendo algunas deducciones interesantes y no por eso menos preocupantes.

Para muchos en la sociedad, él, es el rey y centro de nuestros anhelos, es la llave que nos permite ser más rápidos, furiosos y exitosos y el nivel de ventas así lo estaría indicando, ya que en 2012 en el país, se han vendido cerca de un millón de autos, totalizando una cifra mayor a cien mil millones de pesos ($ 100.000.000.000.-), que más allá de lo económico, agrava el colapso vial, la contaminación urbana y sobre todo el tema de la accidentología.

Lamentablemente se ha creado una cultura del uso irracional del mismo. Años atrás, al salir el hombre se ponía el saco y la mujer agarraba la cartera, ahora ambos se ponen el auto.

Al margen de la inversión inicial, este chiche, demanda cada día más minería degradante, justificando para su alimentación más hidrocarburos, incluidos los provenientes del denostado fracking y los biocombustibles y para darles de dormir se gastan más metros cuadrados cubiertos que los que se necesitan para paliar el déficit de vivienda nacional.

A los habitantes urbanos, nos comprenden las generales de la ley, que expresa la siguiente cita: "Las civilizaciones desarrollaron el imperialismo, en parte debido a la propia naturaleza de las ciudades. Obviamente, las ciudades son concentraciones de población: son lugares que deben importar desde el campo las necesidades materiales de dicha concentración. Esto significa que el Mundo Natural debe ser subyugado, exprimido y explotado según el interés de la ciudad." "El estilo de vida conocido Civilización Occidental está en una senda mortal para la que su propia cultura carece de respuestas viables."(1)

Si a lo expuesto agregamos, el delirante uso de telefonía celular, internet y entre otras pocas delicias tecnológicas de la modernidad, el panorama se complica.

Como homo urbanus que somos, me da la impresión que, más que contribuir a la solución, somos parte del problema y que miramos la paja en el ojo ajeno y no vemos la viga en el propio.

Los dejo para que lo piensen y me despido hasta la próxima aguafuertes.

Ricardo Luis Mascheroni

Docente universitario

Ref: 1.- Hau de no sau nee (pueblo que construye, Confederación Iroquesa), Mensaje al Mundo Occidental, Mutantia, N° 24, 1987.

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viernes, 31 de mayo de 2013

Juan José Sebreli: "La idea de ir por todo es típicamente totalitaria"

El filósofo y sociólogo calificó al kirchnerismo como un "cesarismo plebiscitado". Cuestionó el rol de los intelectuales "militantes"

Juan José Sebreli: "La idea de ir por todo es típicamente totalitaria"

"Con el kirchnerismo, indudablemente, sí". De esa manera contundente, el ensayista y filósofo argentino Juan José Sebreli planteó que el Gobierno se encamina hacia el autoritarismo en caso de que "desaparezca la prensa libre" y la autonomía del poder judicial. Opositor hasta la médula, en su análisis evaluó el rol de los intelectuales y las dificultades para establecer una línea tajante entre izquierda y derecha. Además, cuestionó a la oposición por no contar con un candidato alternativo. Sin embargo, se animó a ser "optimista" de cara a las elecciones legislativas de octubre.

"El kirchernismo y el cristinismo son un cesarismo plebiscitado, un concepto acuñado por (uno de los padres fundadores de la sociología moderna) Max Weber, o un bonapartismo", definió Sebreli, y aseguró que "indudablemente" la Argentina se encamina hacia un autoritarismo de continuar por este sendero.

"Esto avanza, avanza y avanza. Si desaparece la prensa libre y la autonomía del poder judicial, queda poco. Aparte, su ideología es ésa. Por otro lado, es explícito en sus ideólogos, como el caso de Ernesto Laclau. Basta leer La razón populista, donde él dice que tiene que haber un jefe carismático, que se ligue directamente con las masas, sin intermediaciones que, obviamente, sería el Congreso, serían los medios. Eso lo dice Laclau, a quien reivindican los intelectuales kirchneristas. Esto es lo más parecido que hubo al Perón del 45-55", planteó el sociólogo en una entrevista al diario El Cronista.

Y sintetizó: "La idea misma de ir por todo es una idea típicamente totalitaria".

En relación al presente y el contexto electoral, Sebreli sostuvo: "En el presente inmediato, pienso, deseo y creo que es posible, no sé si probable, que Cristina Fernández de Kirchner sea derrotada en las próximas elecciones, con lo cual cambiaría el panorama. Si en estas elecciones no gana Cristina, tampoco va a poder cambiar la Constitución ni continuar en un tercer mandato. En lo inmediato, podríamos ser optimistas".

Con respecto a la oposición, indicó que hoy "no ve a nadie" para las elecciones presidenciales del 2015, pese a que siente respeto por la senadora Elisa Carrió.  "Soy menos optimista porque no veo en la oposición un partido que pueda afrontar una situación tan difícil como lo es la situación argentina actual", ponderó. 

Por otra parte, el sociólogo indicó que "ya no sabemos bien a qué se refiere" la díada política "izquierda" y "derecha", conceptos que tuvieron su origen en la Revolución Francesa.

"Hasta comienzos del Siglo XX -analizó- , todavía uno identificaba a la derecha con el fascismo o con un conservadurismo extremo. Pero, hoy, ninguna derecha reivindica el fascismo. Y la izquierda, a la vez, se identificaba con un movimiento internacionalista, antimilitarista, laico y sus enemigos, en general, eran el ejército y las dictaduras. En la actualidad vemos que, por el contrario, las izquierdas son nacionalistas. El populismo es nacionalista. Es decir, está todo muy confundido. Por eso, me remito a una cita de Felipe González, quien decía que hoy no se puede hablar de izquierda y derecha, sino de democracia y autoritarismo, o de modernidad y una posición antimoderna".

En clara alusión a los intelectuales de la agrupación oficialista Carta Abierta, Sebreli señaló que no se puede mezclar la militancia con el rol de pensar y reflexionar sobre la realidad.

"Un intelectual no debe ser militante. Los intelectuales, en muchas ocasiones, han intentado insertarse en la política. Y les ha ido mal", reflexionó. Y agregó: "Los grandes teóricos políticos que ha habido siempre han hecho su obra después de haber fracasado como políticos. Fue el caso de Nicolás Maquiavelo, fue el caso de Karl Marx, cuya militancia ha sido muy breve y muy frustrada".

miércoles, 29 de mayo de 2013

El hombre olvidado

El hombre olvidado

Adrián Ravier ~ Mayo 29, 2013

Yo, el lápiz de Leonard Read o El uso del conocimiento en la sociedad de Friedrich Hayek se han constituido en clásicos de la literatura económica por su claridad conceptual y su validez universal. “El hombre olvidado” de William Graham Sumner también es un clásico, pero para los lectores de habla hispana es menos conocido. El artículo fue escrito en 1883 y luego publicado por Yale University Press en 1925. Libertas, la revista académica de ESEADE con base en Argentina, lo publicó por primera vez en español en 1997.

Este artículo no intenta ser original en ningún sentido. Sólo intentamos tentar al lector a leer un artículo que entendemos debiera
ser parte de la formación económica y política de todos los jóvenes profesionales y de los hacedores de políticas públicas. Dice el autor:

“La mayoría de los proyectos filantrópicos o humanitarios se ajustan al siguiente esquema: A y B se reúnen para decidir lo que C debe hacer por el bien de D. Todos los esquemas de este tipo están viciados radicalmente, desde el punto de vista sociológico, por el hecho de que a C no se le permite opinar acerca del asunto, y de que su posición, su carácter y sus intereses, así como los efectos que se producirán sobre la sociedad por su conducto, se pasan totalmente por alto. C es lo que yo llamo el Hombre Olvidado.

Consideremos el caso del salario mínimo. Los sindicatos (A) presionan para elevar el salario. El gobierno (B) accede. Los beneficiarios (D) son algunos trabajadores que verán aumentar sus salarios. Sin embargo, un análisis simple de oferta y demanda del mercado laboral nos permite comprender que algunos trabajadores que en ausencia de la legislación hubieran logrado establecer contratos voluntarios de trabajo con los empresarios, por salarios inferior al mínimo establecido, quedan ahora desempleados. Los hombres olvidados (C) son aquellos empresarios y fundamentalmente aquellos trabajadores que en estas circunstancias quedan al margen del trabajo formal.

Veamos otro ejemplo. A es el gobierno americano. B es la Reserva Federal de los Estados Unidos. D son las decenas de empresas americanas que durante la crisis de 2008 eran “demasiado grandes para caer”. ¿Quién es C? Si tomamos en cuenta que A decidió ayudar a D con los planes de estímulo financiados con los impuestos, C son los contribuyentes americanos. Si tomamos en cuenta que B para ayudar a D decidió duplicar la cantidad de dólares que circulaba en el mundo, y tomamos en cuenta que tal decisión reduce el poder adquisitivo de sus tenedores, C son las millones de personas que creían en el dólar como reserva de valor.

No será difícil para el lector extrapolar el análisis a los cientos de casos que día a día publican los diarios en todo el mundo. Cada nueva
legislación que se aprueba tiene un alto porcentaje de posibilidades de haber olvidado a estos hombres.

Por una vez, siquiera, pensemos en él -el hombre olvidado- y consideremos su caso, ya que todos los médicos sociales tienen la
característica de concentrarse sobre algún hombre, o grupo de hombres, cuya situación despierta simpatía y estimula la imaginación, y planifican sus remedios para tratar ese problema en particular. Ignoran totalmente cuál es la fuente de la que deben extraer la
energía que emplean en sus remedios y pasan por alto todos los efectos que éstos producirán sobre los demás miembros de la sociedad, ya que sólo tienen en cuenta los que les interesan. Están dominados por la superstición del gobierno y, olvidando que éste no produce nada en absoluto, pierden de vista lo primero que deberían recordar al hacer cualquier análisis social: que el Estado no puede obtener un céntimo de ningún hombre sin quitárselo a otro, y este último es quien lo ha producido y ahorrado: el Hombre Olvidado.

El mensaje de William está comprendido en la literatura económica e incluso se han logrado importantes avances sobre la cuestión. La Teoría de la Elección Pública, por ejemplo, ha logrado desarrollar modelos que explican que aun cuando los beneficiarios de las políticas gubernamentales sean pocos, éstos pueden lograr que una legislación sea sancionada porque sus intereses están concentrados, mientras que los hombres olvidados, aun cuando sean muchos, están dispersos. Esto lleva a que los grupos de presión (A) convenzan a los legisladores (B) a sancionar leyes a favor de cierto grupos (D), pero nunca consultan a quienes en definitiva pagan por aquellos gastos y que en definitiva representan la mayoría.

La democracia de las mayorías también se ve vulnerada con el logrolling o intercambio de votos, en el sentido que un legislador puede apoyar el proyecto de otro a cambio de que éste último apoye el del primero. Es así como pequeños grupos de presión van logrando aprovecharse de aquel hombre olvidado, el que “pasa de largo y nadie repara en él, porque se ha comportado bien, ha cumplido sus promesas y no ha pedido nada”.

domingo, 26 de mayo de 2013

El 25 de mayo de un país disfuncional

José Benegas ~ Mayo 26, 2013

Pudimos ver el 25 de mayo el significado real de la referencia a una “década ganada” con la que el kirchnerismo define su paso por el poder. La fecha que celebra un acontecimiento nacional se utilizó para un acto partidario con las acostumbradas fantasías y autosobreseimientos que se conocen como “el relato”. Los que ganaron la década saben que los demás la perdimos, por eso que no hicieron otra cosa que convocar a empleados, proveedores y clientes de su sistema y excluirnos a todos los demás.

Demuestran con esa actitud su plena consciencia de que si ganaron la década fue a costa de todos los demás.

Lo que nos muestra el espectáculo que el kirchnerismo nos ofrece al borde del abismo es el rompimiento de vínculos sociales generales. Es la liberación que ellos ven como heroica de toda responsabilidad de ese poder que ostentan derivado de una legalidad que nos debería amparar a todos. Significa dar muerte a la legitimidad en función de la oportunidad que la legitimidad ofreció.

El negocio durará mientras fuera del oficialismo se tenga una visión autoritaria y opresiva de la idea de democracia como poder ilimitado de quien se impuso en las urnas. Si a esta privatización de los fines de la autoridad constituida se le sigue reconociendo justificación por un día en el que se realizaron unas elecciones, asimilando la asunción de un gobierno electo a la unción de un Nerón, entonces habrá que aguantársela o unirse a ellos.

Desde fuera del kirchnerismo se sigue compartiendo la posición de la mujer golpeada que permanece en el hogar en el que se dan las hostilidades. Que se queja y hasta denuncia, pero no cree que sea legítimo romper el pacto que no existe porque ya ha sido roto por el violento. Como el caballo que cree que sigue atado al palenque aunque las riendas estén sueltas.

Gobiernan para ellos y festejan el botín en nuestra cara. Al identificarse con el todo, decretan directamente nuestra inexistencia, pero existimos con toda claridad a la hora de pagar sus fiestas. No quieren deshacerse de nosotros, como el golpeador no tiene interés en deshacerse de su víctima.

Cuando se los critica, se llama a otra forma de convivir o se reclama que no se siga robando ni mintiendo, el aparato estatal tilda al disconforme de enemigo. Es decir nos coloca la supuesta legalidad en un vínculo con ella similar al que John Locke describía como “estado de guerra”.

Es entonces cuando viene la estocada final de esta perversión. Repasemos lo que ha pasado con todos, desde Mirtha Legrand, al campo, Clarín, Blumberg o cualquiera de los demás enemigos señalados del gobierno; esto es la deslegitimación de la víctima y el denunciante por medio de una segunda línea del aparato de propaganda: la de los neutrales que se dicen a sí mismos los serios. Unos que no denuncian al gobierno, por lo tanto tampoco lo padecen, porque denunciarlos sería ser enemigos (dado que las alternativas han sido reducidas a eso) y ellos quieren mostrarse “serios”. Los serios serán el estilete con el que se terminará de asesinar la reputación de los enemigos. No sólo serán atacados por el gobierno, sino también por la seriedad bienpensante, lo que los deja sin posición legítima alguna que puedan exhibir después de haber sido puestos a la parrilla.

El gobierno faccioso y autoritario produce este panorama sumamente patológico: agrede, explica las reacciones como enemistad y obtiene la colaboración de un ejército de tibios que para estar en el medio evitarán las críticas y demostrarán su neutralidad asimilando crítica o el ejercicio de la defensa a una hostilidad y ceguera que sólo cabe asignar al gobierno.

Así pasan de a poco a convertirse en marcados y muertos civiles cada uno de los elegidos, de la mano de los que repiten cosas como “no estoy ni con Clarín ni con el gobierno”, “acá hay una pelea en la que no tengo nada que ver”.

O si no su variante más miserable: “no hay que hacerle el juego a la derecha”, lo que es lo mismo que decir “hay que mentir para que no ganen los otros” o “que no se sepa así podemos seguir siendo de izquierda”. Todos perciben que el poder y su liturgia es un lugar de privilegio y que lo perderán si dejan correr la verdad así como así sin censura o autocensura.

El kirchnerismo es enfermo, pero deja también una sociedad profundamente enferma. Eso es lo que hemos ganado.

jueves, 23 de mayo de 2013

VAMOS POR ALGO…..JEFA

Vamos por algo, Jefa
  POR ALEJANDRO BORENSZTEIN

  Humor político
  19/05/13
  Me da la impresión de que el “Vamos por Todo” no camina, Compañera Jefa.

Yo entiendo que le ponen garra, le ponen onda, son puro corazón, mucha mística, buena musicalización, pero no va.

Ni la 125, ni Fibertel, ni la Rural, ni la ley de medios, ni arruinarlo a Scioli, ni destrozarlo a Macri, ni triturarlo a De la Sota, ni aniquilar el socialismo santafesino.
Fueron contra la Iglesia y les zamparon un Papa por la cabeza, no embocan una cautelar ni disfrazados de mono, ni siquiera pudieron aplicar las multas que Moreno les impuso a los economistas que trabajan para el imperialismo británico y que andan por ahí diciendo que la inflación es un poquito más que el 9%. ¿Usted quería un tope salarial del 17%? Nadie arregla por menos del 24% ¿Querían frenar el dólar? Lo duplicaron en un año ¿Querían congelamiento de precios? Lo único que está congelado en los supermercados son las merlucitas de Granja del Sol. Y para colmo, me huele que la reforma judicial va camino a estrellarse contra la Corte Suprema.

Alguna vez, Compañera Jefa, le dije que poner una Corte en serio iba a terminar siendo un mal negocio para el kirchnerismo. Era preferible una Corte medio trucha y fácil de controlar, que esta Corte prestigiosa que no quiere entrar en razones.
Hasta en eso se nota que el menemismo de Menem era más vivo que el menemismo de ustedes.
Es más, ahora que pienso ni siquiera se pudo cerrar el memorándum con Irán. ¿Se acuerda de eso? Parece que fue hace mil años cuando el Canciller explicaba que íbamos a ir a Teherán a preguntarles a los organizadores del atentado si fueron ellos los que organizaron el atentado. A propósito de Timerman, ¿qué fue de la vida de ese muchacho?
Hace mucho que no lo vemos, ¿lo habrán capturado los iraníes?
Averigüe, Jefa, a ver si todavía lo tomaron de rehén y en la Cancillería se están haciendo los boludos para que no lo devuelvan.
Yo pensé que esta semana nos llevábamos puesto todo y que hoy por Canal 13 transmitíamos, en vivo y en directo desde El Calafate, la ejecución de Lanata. Me lo imaginaba con las manos y los pies atados a cuatro corderitos patagónicos y descuartizado como Tupac Amaru en algún campito de la zona. Podía ser el de Lázaro, el de Muñoz, el de Ulloa o el de algún otro amigo de la casa. En fin, locaciones rurales kirchneristas no nos iban a faltar. Un solo bloque cortito de 15 minutos, y ya después nos quedábamos todos tranquilos viendo los programas de la falange oficialista y disfrutando de la gracia y el talento de Orlando Barone. Pero se ve que algo falló. Cuándo no, con ustedes.
Ahora leí que los domingos van a hacer jugar a Boca o a River a las 21.30 para tapar el programa del Gordo. O sea que el partido va a terminar a las 23.30, que sumados a los 30 o 40 minutos que te hacen quedar en la cancha hasta que salga la hinchada visitante, vamos a salir de la Bombonera a las 00.10 de la madrugada. Es decir que vamos a entrar al estadio un domingo y vamos a salir un lunes, caminando por las oscuras calles de la Boca con los chicos que irán a la cancha con el guardapolvo para después ir directo al colegio.
¿Se les ocurre alguna otra pelotudez más o paramos acá?

El que pensó esto, ¿no será un opositor infiltrado? Le aviso que el primer incidente que suceda no se lo van a poder endosar a nadie.
Por suerte, todavía seguimos jugando solos si no, con el despilfarro de torpeza y autoritarismo que hacemos, ya nos tendrían contra las cuerdas. La oposición sigue lejos de construir algo en serio. Además, el verdadero desafío de la oposición no será vencer al kirchnerismo y sacarlo del poder sino evitar que lo extrañemos.
A mí todo esto me preocupa porque, básicamente, cuando al kirchnerismo las cosas le salen mal se ponen como locos, por lo tanto uno quiere ayudarlos para que todo les vuelva a salir divino y sigamos viviendo felices disfrutando de la década ganada, pese a que está lleno de gorilas que no quieren reconocer los grandes éxitos conseguidos
En principio, se logró algo muy importante: ya todos sabemos cuándo es el inicio del espacio publicitario y cuándo es el fin del espacio publicitario. Un gran paso adelante para la República porque había mucha gente que no se daba cuenta si lo que estaba viendo era una comedia de Adrián Suar o el aviso de un desodorante. Había una gran confusión. En cambio ahora está mucho más claro y todos los argentinos, sin distinciones sociales, sabemos perfectamente lo que estamos mirando: tanto los ricos que arrasan las concesionarias comprando Audi, BMW y Mercedes Benz más baratos que en Alemania porque el gobierno se los subsidia con un dólar a 5 mangos, como los millones de pobres que viajan en el Roca y en el Sarmiento que ya son como los trenes alemanes (de la Alemania de 1945 después de los bombardeos aliados).
Curiosamente en el único lugar donde esto no está claro es en los medios oficiales y paraoficiales.

Cuando “inicia espacio publicitario” aparecen los avisos que muestran lo lindo que es el gobierno con imágenes suyas, del Compañero Jefe, de Alicia, etc. Y cuando viene el “fin del espacio publicitario” empiezan los programas que muestran lo lindo que es el gobierno con imágenes suyas, del Compañero Jefe, de Alicia, etc.

Por ahora, es un poquito confuso pero en cuanto venga la ley de medios y todo se democratice va a andar fenómeno
De todos modos, es evidente que hubo un cambio de paradigma.

Hasta los años 80, los jóvenes soñaban con ser médicos o ingenieros. Luego llegaron los 90 y todos querían ser modelos, estrellas, famosos o yuppies.

En cambio ahora hemos vuelto a las grandes vocaciones populares: todos sueñan con ser jardinero de los Kirchner o chofer de los Kirchner o secretario de los Kirchner.

De hecho, mi hijo menor dice que quiere estudiar medicina pero yo estoy tratando de convencerlo de que aprenda a cortar el pasto y se vaya a vivir al sur.
En fin, llega el 25 de Mayo y se cumplen diez años de kirchnerismo. La famosa década ganada que, considerando la bonanza regional, la catarata de dólares que entraron y los resultados que se ven en la calle, más que una década ganada es una década que está aguantando el empate colgada del travesaño.
Nobleza obliga, feliz cumpleaños para usted y todo el kirchnerismo. Consejito: si van a hacer una torta con velitas, por las dudas no las enciendan. Como viene la mano últimamente, tengo miedo de que se les prenda fuego todo. Felicidades. Que sigan los éxitos.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Venezuela el futuro de Argentina

Venezuela: el futuro argentino

Luis Rosales ~ Mayo 22, 2013

Explotó la bomba y el relato bolivariano se derrumba en pedazos. Las grabaciones presentadas por los diputados de la oposición muestran la gran farsa de la Revolución del Siglo XXI. Se confirma que, muerto Chávez, los bandos en pugna se están literalmente matando y que detrás del actual caos en el que se encuentra sumergida Venezuela se esconde la profunda división y decadencia del régimen.

Los neochavistas argentinos me echaron del canal en que trabaja por mucho menos. Por informar a los argentinos detalles de la salud del comandante ya desahuciado, que ahora nos enteramos eran ventilados por su propio yerno y actual vicepresidente. Dijimos en su momento que en el plan de los Castro para quedarse con Venezuela estaba Maduro y parece que teníamos razón. Los diálogos expuestos entre el periodista estrella del régimen, Mario Silva, y el jefe de la Inteligencia cubana demuestran que los ancianos que gobiernan con mano de hierro desde La Habana consideran al presidente Maduro como una pieza más en su juego de ajedrez internacional.

Exponen además la desconfianza y división entre los dos principales grupos internos que pelean por el control. Reafirmando la idea de que Diosdado Cabello, el líder de la Asamblea Nacional y cabeza de los militares nacionalistas, se opone y conspira contra la enorme influencia cubana en lo alto del poder. La gran incógnita siempre fue si podía existir el chavismo sin Chávez y los problemas que van enfrentando los venezolanos, agravados día a día, van indicando un pronóstico nada optimista. Peleas intestinas y desangrantes, manipulación de la opinión pública, corrupción generalizada, especulación económica destituyente, todos males que Maduro suele adjudicarle a Capriles y los opositores ahora resulta que no son otra cosa que ataques entre las facciones para conseguir el manejo del botín que representa la enorme renta petrolera. La ausencia del líder indiscutido y fundador se nota entre sus seguidores y ya nadie parece poder unir sus piezas.

A estas peleas entre los herederos se le debe sumar la muy frágil legitimidad de origen de las actuales autoridades, cuestionadas por la oposición y la mitad exacta de los votantes, más los desmanejos y el caos económico, que están provocando una situación muy complicada en todo el país. Los líderes y los votantes antichavistas alimentan con esto su bronca y reafirman su decisión por el cambio, mientras que en el seno mismo de las huestes pro gobierno comienza a reinar el descontento y la desazón. La inflación y la escasez de bienes básicos van minando el cepo informativo impresionante construido desde el Palacio de Miraflores y que prácticamente no ofrece voz disidente alguna dentro de la grilla de medios masivos de comunicación. Como siempre, la realidad se va imponiendo sobre las fantasías del relato.

A los argentinos esta situación debe preocuparnos ya que afecta a nuestro principal y casi único país aliado en el concierto internacional, pero además porque preludia nuestro futuro. En Mendoza los viticultores franceses nos enseñaron que entre las viñas conviene plantar rosales, porque se enferman antes de lo mismo. Viendo qué les pasa a aquellas plantas espinosas y floridas uno puede prever que le pasará después a los viñedos. Lamentablemente la historia reciente nos va demostrando que Venezuela es el rosal y la Argentina es la viña. La decisión de Cristina de aplicar a rajatabla el manual del buen chavista nos va conduciendo inexorablemente hacia ese destino. Esperemos que reaccionemos a tiempo antes de que sea demasiado tarde.

TUS DOLARES O LA CARCEL

Tus dólares o la cárcel

Adam Dubove ~ Mayo 22, 2013

El anuncio del blanqueo para aquellos que depositen dólares en el Banco Central y reciban a cambio de ellos un certificado para hacer inversiones inmobiliarias, o un bono para financiar a la confiscada YPF, fue recibido con escepticismo por analistas políticos y económicos. Mucho se habló acerca de que era una gran oportunidad para blanquear dinero proveniente de la corrupción; sin embargo, pocos advirtieron que era una invitación poco feliz del gobierno a los ciudadanos: tus dólares o la cárcel.

A pesar de que parezca un titular exagerado, las alternativas para aquellos que tienen dinero no declarado en el exterior son limitadas. La primera consiste en financiar a YPF a través de los BAADE, con una tasa de retorno del 4% en dólares. La otra opción es  depositar los dólares en el Banco Central y recibir un certificado (CEDIN) para hacer inversiones inmobiliarias. Aquellos que se sientan incómodos (y con razón) en que el gobierno proteja sus dólares, tendrán como alternativa la cárcel o la confiscación. Por lo menos eso es lo que dio a entender Ricardo Echegaray, quien afirmó en la presentación del blanqueo que “a los que no traigan sus dólares los vamos a encontrar”.

Que los análisis sobre el blanqueo hayan pasado de largo la verdadera naturaleza del anuncio, nos alerta sobre ciertos rasgos típicos de los gobiernos autoritarios que han sido incorporados a la normalidad de la vida cotidiana de los argentinos.

No se trata de un hecho aislado. La última semana, en la inauguración de la Universidad Metropolitana de la Educación y el Trabajo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner admitió que le gustaría tener un “botón antizonzo”. Siendo zonzos, según Fernández de Kirchner, aquellos que “creen en las zonceras que les cuentan todos los días para que sigan siendo zonzos”. Son zonzos, entonces, aquellos que optan por informarse más allá del conglomerado, casi omnipresente, de medios estatales y paraestatales que informan la realidad alternativa en la que vive el kirchnerismo.

En otras palabras, el sueño de Cristina Kirchner se materializaría con la consolidación de un pensamiento uniforme, donde nadie sea “zonzo”, sino que todos crean ciegamente en la grandiosa obra del gobierno actual.

Simultáneamente, continúan las maniobras de la AFIP para perseguir a opositores y periodistas que no le caen bien al gobierno. Esta utilización del organismo recaudador trae reminiscencias de la STASI de Alemania Oriental o la Cheka soviética, cuyo nombre completo (“Comisión Extraordinaria de Todas las Rusias para Combatir la Contrarrevolución, la Especulación y el Abuso de Poder”) seguramente le encantaría al gobierno de CFK. La nueva policía política se encarga de disuadir y atemorizar a los ciudadanos con allanamientos, inspecciones y el inicio de causas contra aquellos que no comulgan con el gobierno.

Vale la pena volver sobre esto ya que, en Estados Unidos, Steven Miller, inspector general del Internal Revenue Service (IRS, la AFIP estadounidense), fue obligado a renunciar por un escándalo que salió a la luz la última semana, en el que se descubrió que esa dependencia dificultaba que organizaciones opositoras al gobierno de Barack Obama recibieran una exención impositiva, y eran interrogadas intrusivamente acerca de sus integrantes y actividades. El escándalo es de tal magnitud que se comenzó a barajar la posibilidad de promover un juicio político a Obama, por su responsabilidad política en el caso.

Mientras tanto, a este tipo de accionar, que es moneda corriente en nuestro país y se encuentra enquistado en las prácticas habituales de la AFIP, se lo justifica y promueve desde los atriles de los actos oficiales. Ningún legislador tuvo el coraje de pedir el juicio político de la jefa del Poder Ejecutivo.

Esta pasividad reinante no es de sorprender. Cualquier intento de que los responsables de abusos paguen sus consecuencias es tildado de golpista o antidemocrático, incluso cuando se trata de herramientas que están incluidas en la Constitución Nacional, como son las interpelaciones a los ministros o el juicio político.

Por sobre todas las cosas, la ausencia de una voz que comience a tratar estos instrumentos constitucionales para limitar el poder se debe a la falta de compromiso de diputados y senadores con los valores de una sociedad libre. Según ellos, los tintes autoritarios del gobierno deben ser respetados porque el 23 de octubre de 2011 una mayoría circunstancial eligió a este gobierno.

Yendo al fondo de la cuestión, la incorporación a la normalidad de los caracteres autoritarios del gobierno ha generado un velo protector para éste. Cada nuevo paso del gobierno “normaliza” el paso anterior. Así se sucedieron confiscaciones, expropiaciones, persecuciones a periodistas y pueblos originarios, restricciones a las importaciones y fuertes limitaciones a la compraventa de moneda extranjera, entre muchas otras. Con cada nueva medida quedaba legitimada, por el olvido, la medida anterior.

La pasividad de la oposición sólo puede explicarse de una manera: no están del todo en desacuerdo con los conceptos que maneja el actual gobierno. Por ejemplo, la idea de “fuga de divisas” implica que hay dinero que se está escapando, pero ¿de quién? No se escapa de sus dueños, quienes saben debajo de qué colchón, en qué caja de seguridad o en qué cuenta en el exterior tienen ese dinero. Si no que se escapa del control del Estado, impidiéndole parasitar también ese dinero. El Estado reclama la tajada que cree que le corresponde. Es que, en realidad, no se escapa nada, sino que está siendo protegido de los saqueadores.

Comprender cuestiones básicas sobre nuestros derechos es fundamental para no dejarnos avasallar, ni siquiera permitiendo que la persona más poderosa de la Argentina considere que es necesario un botón antizonzo, mediante el cual se hable y se escriba únicamente lo que ella quiere.

El futuro no es positivo, a medida que la situación económica comience a ahogar a los ciudadanos y también al gobierno, este tipo de intentos desesperados de hacerse de fondos y de mantener el control de todas las variables, aun de las que no pueden controlar, podrá agravar el estado actual de la libertad en Argentina. Será cuando todo falle que, tal vez y de una vez por todas, Argentina pueda transitar los caminos de una sociedad próspera y justa, basada en el respeto a los derechos individuales.

domingo, 19 de mayo de 2013

LAS IMPORTANCIA DEL PAPEL HIGENICO

El papel higiénico y el socialismo

Carlos Alberto Montaner ~ Mayo 19, 2013

Nicolás Maduro afronta la crisis del papel higiénico. Los venezolanos están indignados. Hay escasez en el país. Han debido importar urgentemente 50 millones de rollos por temor a desórdenes populares. Nadie sabe por dónde puede comenzar una rebelión popular. (Es la primera vez que se va a convocar a las barricadas a una muchedumbre de gentes sentadas).

Yoani Sánchez, que es muy práctica, les ha sugerido que le pidan a Cuba una edición diaria del periódico Granma. Los cubanos hace medio siglo que utilizan el Granma para ese asunto oscuro, solitario y delicado. Nadie toma en serio su contenido, pero todos coinciden en que el continente soluciona un problema generalmente cotidiano.

Es verdad que cuando la tinta tiene demasiado plomo, o cuando la textura es muy áspera, la zona se resiente y pica, pero el régimen lo justifica explicando que es la consecuencia del duro bloqueo de los pérfidos gringos.

Sólo que ésa es una oportunidad magnífica de convertir el revés en victoria. Es entonces cuando cobra todo su significado la heroica consigna revolucionaria: “Lucharemos con las uñas contra el imperialismo yanqui”. (Eso: con las uñas, pero sin pasarse para no hacerse daño).

Seamos justos. Es importante no dejarse llevar por las pasiones. Es cierto que el socialismo ha provocado la escasez de papel higiénico, pero el sistema también atenúa las consecuencias.

Los venezolanos cada vez comerán menos, ergo, lo presumible es que necesiten cantidades decrecientes de ese producto superfluo consumido, fundamentalmente, por la decadente burguesía.

Según los cálculos del Ministerio de Planificación, un sesudo equipo de investigadores dirigido por el señor Jorge Giordani, dada la ingestión, digestión y deyección de fibra prevista para el próximo quinquenio -el socialismo del siglo XXI todo lo prevé y calcula-, es posible que en el 2018 bastará un confeti para que cada venezolano mantenga gloriosamente resplandeciente el orificio de salida.

Pero hay más. Tal vez antes de la llegada de esa fecha, Fidel Castro, si persiste en sus ensayos genéticos, haya resuelto el problema con un hombre nuevo que, además de parecerse al Che en sus valores morales, nacerá con un aparato digestivo modificado para solucionar revolucionariamente ese urticante problema. Ya lo ha advertido jubilosamente: “con patria, pero sin ano”.

¿Por qué faltan en Venezuela el papel higiénico, el pollo, la leche, la harina para arepas, el jabón y así hasta el 21% de los productos habitualmente consumidos por los venezolanos?

Según el señor Maduro (no se sabe si de su propia cosecha o por confesión de algún pajarito delator), se debe a los acaparadores y a los canallas productores que quieren perjudicar su labor para generar la insubordinación popular.

Según la experiencia acumulada a lo largo de un siglo, la culpa está en otra parte: en la planificación y en la asignación artificial de los precios.

Esto se lo advirtió inútilmente Ludwig von Mises a Lenin en 1921 en una serie de artículos, luego reunidos en un libro, titulado Socialismo.

Los burócratas, por muy instruidos que sean, no pueden decidir eficientemente qué, cuánto o cuándo debe y quiere consumir la sociedad.

No hay mejor mecanismo para construir la prosperidad y para abastecer a una sociedad apropiadamente que las decisiones que toma el consumidor soberano con su dinero, indicándoles con sus preferencias al productor y al comerciante lo que debe ofertarle y qué precio está dispuesto a pagar.

Por eso es absurdo decidir arbitrariamente los precios. El precio es el lenguaje que se habla en el mundo del mercado. Mientras más variada y copiosa sea la oferta, menores serán los precios porque la competencia será más intensa.

Si Estados Unidos es hoy una de las economías más “baratas” del planeta es porque existen cuarenta marcas de papel higiénico que tienen que competir en precio y calidad para conquistar las preferencias del consumidor.

Hasta ahora, no existe manera alguna de sustituir eficazmente el libre intercambio productor-comerciante-consumidor, expresado por medio de los precios y la competencia.

Milton Friedman solía decir que si se pusiera al frente del desierto del Sahara a un gobierno planificador, al cabo de pocos años tendría que importar arena. Además del papel higiénico, claro.

jueves, 16 de mayo de 2013

UNA MALA PRACTICA PARLAMENTARIA

 

Eduardo Menem ~ Mayo 16, 2013

Una de las exigencias principales establecidas por los reglamentos parlamentarios para sancionar las leyes es que previamente sean tratadas y estudiadas en las comisiones competentes según la materia a la que se refieren los proyectos. También se requiere que los dictámenes que emitan esas comisiones sean impresos y distribuidos entre todos los integrantes de la Cámara y puestos a observación por un tiempo que el Reglamento de la Cámara de Diputados fija en 7 días hábiles y que ha sido también adoptado por los precedentes parlamentarios en el Senado. También se dispone que los dictámenes sean distribuidos a la prensa.

La exigencia reglamentaria tiene por objetivo que los legisladores conozcan debidamente y fijen posición sobre lo que posteriormente van a debatir en el recinto. En ese sentido el trabajo de las comisiones es fundamental, porque es ahí donde se pueden estudiar con mayor tiempo y profundidad los proyectos, con la asistencia de asesores, especialistas y la participación de entidades y personas vinculadas o interesadas en el tema.

En los casos en que los proyectos no cuentan con el correspondiente dictamen de comisión en las condiciones aludidas, sólo pueden ser tratados en el recinto mediante la decisión de una mayoría calificada de dos tercios de los miembros presentes y siempre que se haya reunido el quórum requerido para sesionar. Esta exigencia obedece al propósito de que antes de ser sancionados como ley los proyectos sean debidamente estudiados, para que las normas sean las que la sociedad realmente necesita.

Si bien no es una práctica nueva, porque también se la ha utilizado anteriormente, en los últimos tiempos se ha hecho habitual que se soslaye la exigencia de los dos tercios recurriendo al procedimiento de convocar a una sesión especial para tratar estos proyectos, sobre todo cuando la mayoría oficialista desea hacer sancionar apresuradamente alguna ley de su interés. No existe ninguna disposición reglamentaria que exima de la aprobación de una mayoría calificada para tratar un proyecto sin dictamen cuando se lo haga en una sesión especial, ya que éstas se convocan para abordar solamente algún o algunos temas en particular, o fuera de los días establecidos por las Cámaras para sesionar.

Esta práctica no solamente viola los reglamentos sino que además perjudica la calidad de las leyes. El ejemplo de la sanción de la ley de medios es elocuente, ya que fue tratada en base a dictámenes de comisión terminados a la madrugada del día en que empezó el tratamiento en el recinto, razón por la cual muchos legisladores tomaron conocimiento de ellos al sentarse en sus bancas. El resultado fue la sanción de una ley desprolija, confusa y con remisiones equivocadas a artículos que no correspondían, lo que motivó que posteriormente se tuviera que enviar una fe de erratas cuando la ley ya se encontraba en tratamiento en el recinto del Senado.

Lo ocurrido recientemente con los proyectos de ley tendientes a “democratizar la justicia”, tratadas apresuradamente, en forma desordenada y en sesiones caóticas, constituye otro claro ejemplo de las dificultades que ocasiona el incumplimiento reglamentario.

Lamentablemente los legisladores de la oposición parecen haber aceptado resignadamente esta práctica pese a que son los principales perjudicados por ella, por lo que es de esperar que reaccionen y se nieguen a convalidar en el futuro esta clara violación reglamentaria.

martes, 14 de mayo de 2013

RECUERDOS DEL FUTURO……

Carlos Mira ~ Mayo 14, 2013

Vamos a suponer por un momento que la sentencia que emitió la presidente en febrero de 2012 en Rosario se cumple de cabo a rabo y el “ir por todose transforma en una realidad.

Vamos a suponer que el gobierno consolida su poder en el Ejecutivo, que sigue usando a su antojo al Congreso, que consigue su anhelada colonización del Poder Judicial, que se queda con el Consejo de la Magistratura, con el Ministerio Público, con todos los órganos de control administrativo, que consigue ahogar a todas las provincias disidentes y tumbar a los intendentes que se retoban.

Supongamos también que se queda con todos los diarios, los canales de televisión, las radios y las revistas de todo el país; que también logra la consagración del Partido Único (cuestión que ha tenido menos prensa hasta ahora pero en la que el gobierno sin duda está empeñado si le prestamos atención a las condiciones que ha puesto en la ley que modificó el sistema de elección de consejeros, en donde sólo pueden presentar los mismos candidatos aquellos partidos que tengan representación en 18 de los 24 distritos electorales) y que logra reformar la Constitución para reelegir eternamente a Cristina. Supongamos, en fin, que tiene todo.

Demos por terminada, en suma, esta lucha sin cuartel y proyectemos un futuro terminado en donde el gobierno ha impuesto su criterio en todo y ya no queda ningún límite por ser derribado. El gobierno es el amo y señor de la vida argentina, la señora de Kirchner impone su voluntad a diestra y siniestra; ella es suprema, no hay nada ni nadie por encima de su persona.

Muchas veces el empaste que genera el fragor de la batalla nubla el horizonte que quedará definido cuando esa lucha termine. Y por esa misma razón uno -y mucho menos los contendientes- no se detiene a pensar cómo serán los contornos prácticos del nuevo escenario. Pero cuando se alcanzan los extremos que estamos viendo hoy y los desequilibrios son tan groseros, las preguntas paradójicamente se simplifican. Se simplifican y se reducen.

Se reducen tanto como hasta quedar limitadas a unas pocas: ¿qué van a hacer con la gente que no piensa como ellos?, ¿qué van a hacer con los que a pesar de no tener jueces, diarios, fiscales, órganos de control, partidos, siguen pensado diferente al kirchnerismo?

Porque resulta una obviedad que exime de aportar toda evidencia que la gente piensa diferente una de la otra y que, más allá de que un eventual gobierno haya copado todos los resortes del poder, esos pensamientos que subyacen en los pliegues más íntimos del cerebro humano son impenetrables, incopables e inasibles por definición. La gente -¡oh sorpresa!- no piensa igual.

Entonces, cuando tengan todo, ¿qué harán con esa gente?, ¿los encarcelarán si  de algún modo manifiestan su descontento o su disidencia?, ¿los harán desaparecer?, ¿los matarán?…

¿Qué harán?, ¿crearán un régimen legal para los propios y otro para los disidentes?, ¿iremos a una especie de apartheid jurídico en donde el que piense diferente no tendrá ni Justicia y al que se le aplicará una ley distinta?, ¿podrá esa gente seguir considerándose “argentina”?, ¿o serán una especie de parias en sus propias fronteras?

Las preguntas no son impertinentes porque no habría tenido sentido haber desalojado de todos los centros de poder a todos los que no pensaban como el kirchnerismo, si después se los va a dejar seguir manifestándose abiertamente en su contra.

¿Para qué, por ejemplo, quedarse con todos los medios periodísticos si los periodistas que no piensen igual que el gobierno van a poder seguir expresándose?, ¿por qué no los dejaron en donde estaban, entonces?

Y si este panorama de silencio y terror fuera efectivamente el que se dibuja en el horizonte, ¿cómo lo implementarán?, ¿dejarán en la calle, sin trabajo, sin vivienda, sin vida, a todos los que tengan puntos de vista disidentes?, ¿condenarán a la inanición, a la muerte civil a los que tengan pensamientos diferentes?, ¿les confiscarán sus propiedades, los meterán presos?

Muchas veces el fanatismo político lleva a decir cosas que luego hay que sostener en los hechos. El ir por todo significa el corrimiento del que antes estaba donde ahora me pongo yo. ¿Y qué hago con él una vez que lo desplacé del lugar en el que ahora reino sin límites?

¿Qué hará la gente desplazada?, ¿se irá?, ¿la dejarán irse?, ¿se morirá de hambre?.

Esa gente es mucha gente. Aun en la mejor elección del kirchnerismo -la de octubre de 2011- la diferencia entre los que pensaron como el gobierno y los que pensaron diferente fue de tan solo 8 puntos,54 a 46. Cuarenta y seis personas en una habitación en donde hay 100 es mucha gente, aun cuando sean algo menos de la mitad. ¿Por ser algo menos de la mitad no tienen derecho a nada?, ¿los 54 les pasarán por encima, les negaran la palabra, el alimento, la libre circulación?

Esa proporción quizás ya no sea, incluso, de esas magnitudes. Es posible que, ahora, los que piensen diferente al kirchnerismo sean más, en términos globales, que los que piensan igual, aun cuando ese pensamiento se halle dividido, a su vez, en más de una visión. ¿Qué ocurriría con la validación “numérica” del “ir por todo” si el kirchnerismo fuera el 37% del próximo electorado y el no-kirchnerismo fuera el 63, aun cuando ese 63 estuviera compuesto por más de un pensamiento?, ¿sería esa “victoria” suficiente fundamento para arrogarse la representación del todo e imponer su voz a los que piensan de modo diferente?, ¿cómo se calificaría un gobierno apoyado en ese caudal electoral que intentará “ir por todo”?, ¿acaso una tiranía de la minoría? Si ya es inadmisible en una democracia y en un Estado de Derecho, la tiranía de la mayoría, ¿cuánto más lo sería la de una minoría?

Parece francamente mentira que estemos hablando en estos términos y que hayamos llegado a estos extremos. Pero es así.

Estamos en los prolegómenos de que empiecen a sucederse estos interrogantes. Una vez que todos los rincones del poder hayan sido ocupados por las fuerzas del gobierno, todas estas preguntas florecerán de inmediato. Y para tener una idea del desarrollo ulterior no hay más que mirar a los regímenes mundiales que, con anterioridad a nosotros, ya han intentado el experimento de imponer un solo pensamiento. La propia Argentina dictatorial pretendió imponerlo en un pasado no muy lejano. Muchos de los que hoy intentan un nuevo  capítulo de la misma extravagancia fueron los que dicen haber sufrido las persecuciones del pasado. ¿Será que no han aprendido de su experiencia o que sólo los anima la revancha?