
miércoles, 17 de octubre de 2012
domingo, 14 de octubre de 2012
NOS ASUSTÁBAMOS DEL GRUPO CLARIN ???? EL EMPORIO PERIODÍSTICO DEL GOBIERNO K
GRUPO SERGIO SZPOLSKI
Diario El Argentino
Diario Tiempo Argentino
Diario Diagonales
Diario Buenos Aires Económico
Diario La Gazeta del Cielo
Semanario Miradas al Sur
Revista Veintitrés
Revista Veintitrés Internacional
Revista Newsweek Argentina
Revista 7Días
Revista Contraeditorial
Revista Asterisco
Revista Lonely Planet
Radio América
Canal CN23 de Buenos Aires
Canal América 24
Canal Crónica
Agencia Infofax
MEDIOS DEL ESTADO
Canal 7 de Buenos Aires
Canal Encuentro de Buenos Aires
Canal Paka Paka de Buenos Aires
Canal IncaaTV de Buenos Aires
Canal TélamTV de Buenos Aires
Canal 22 de la TV digital de Buenos Aires
Canal 23 de la TV digital de Buenos Aires
Canal 24 de la TV digital de Buenos Aires
Canal 25 de la TV digital de Buenos Aires
Canal TV satelital de Buenos Aires
Radio Nacional AM
Radio Nacional FM Folklórica
Radio Nacional FM Clásica
Radio FM Rock
Arsat (Empresa Argentina de Soluciones Satelitales S.A.)
Agencia Télam
Otros medios de los estados provinciales y municipales.
GRUPO ELECTROINGENIERÍA S.A. (pujante contratista del Estado Nacional)
Radio AM Del Plata de Buenos Aires
44 Radios FM, que retrasmiten la programación de Radio AM Del Plata de alcance nacional.
GRUPO MONETA (Raúl Moneta incluyendo lo que 'tomó prestado' de Matías Garfunkel)
Radio Belgrano
Radio Splendid
Radio Libertad
Radio Rock & Pop
Radio FM Blue
Radio FM Metro
Radio FM San Isidro Labrador
Revista El Federal
Revista Bacanal
Revista Jineteando
Revista Dinámica Rural,
GRUPO RUDY ULLOA (Santa Cruz), chofer de Néstor Kirchner y encargado del "altar de la patria diseño napoleónico" en construcción en el cementerio de Río Gallegos; ex propietario de un multimedios
Diario El Periódico Austral
Revista Actitud
Revista KA
Radio FM Estación del Carmen
Radio FM El Calafate
Canal 2, de Río Gallegos
Canal 5, de Río Gallegos
Canal 10, de Río Gallegos
Canal 5, de El Calafate
GRUPO BONAFINI DE MADRES DE PLAZA DE MAYO
Revista Sueños Compartidos
Radio AM 530-La Voz de las Madres, de Buenos Aires
Canal Infomadres (a salir al mercado)
GRUPO GVIRTZ Productora PPT, con sus espacios televisivos
"6-7-8" y otros ultra oficialistas, en Canal 7 de Buenos Aires
TVR
Duro de Domar, en Canal 9 de Buenos Aires
GRUPO SANTA MARÍA (gremialista que financia con fondos del sindicato SUTERH de los porteros de Edificios de Propiedad Horizontal)
Revista Caras y Caretas
Semanario Diario Z.
Radio AM 750 de Buenos Aires (desde que la radio de los porteros comenzó a trasmitir en esta onda interfirió con la de Radio Cooperativa AM 740 y, misteriosamente, el 2/7/11 atentaron contra la torre de control de Radio Amplitud AM 770 sacándola del aire)
RADIO COOPERATIVA, AM 740, de Buenos Aires (luego del atentado referido a Radio Amplitud AM 770, Radio Cooperativa comenzó a trasmitir por la onda de la radio volada; sugestivamente ello fue confirmado 48 horas después por los micrófonos de su programa por Luis D´Elía quien adelantó que de inmediato esta radio pasaría al 770 del dial)
GRUPO GONZÁLEZ GONZÁLEZ
Radio FM Aspen de Buenos Aires
Canal 9 de Buenos Aires
Canal 43 de la TV Digital de Buenos Aires
GRUPO METALÚRGICO OLMOS
Diario Crónica
Diario El Atlántico de Mar del Plata
EDITORIAL LA PÁGINA
Diario Página/12
Diario Rosario/12
GRUPO RICARDO JAIME-KATZ
Diario La Unión, de Lomas de Zamora
Diario La Mañana, de Córdoba
Radio LV2, de Córdoba
Radio FM 99.7, de Córdoba
HÉCTOR TIMERMAN
Revista Debate (ahora a cargo de Marcelo Capurro)
LOCUTORES Y PERIODISTAS
Víctor Hugo Morales, uruguayo, relator de fútbol y locutor de programas oficialistas y articulista en la prensa escrita del Multimedios oficialista (La Mañana de Radio Continental de Buenos Aires, A Título Personal de Radio Nacional y Bajada de Línea en Canal 9 de Buenos Aires y articulista en los diarios oficialistas; en Radio Colonia de la República Oriental del Uruguay de gran potencia y audiencia en Argentina todavía no tiene este tipo de espacios.
Horacio Aliverti, periodista (Marca de Radio de Radio La Red de Buenos Aires)
Otros, pero desplegados en América 24 y en algunos espacios de Canal 26.
En total: más de 113 medios conforman el multimedios K
(tomando las 44 Radios FM de Del Plata, pero no a los medios estatales provinciales y municipales de estados gobernados por el Partido Justicialista "Kirchnerista")
Polvos Por Pepe Eliaschev 06/10/12 - 10:54
Nada de lo que sucedió esta semana era inconcebible. Era relativamente sencillo de prever. Dejada a su libre albedrío, la bestia del desorden y la ruptura deliberada de las normas tenía que volverse inexorablemente contra los mismos demiurgos que durante años abusaron de su cháchara engañosamente garantista. Cualquiera fuera el desenlace final de la rebelión de uniformados que esta semana estalló sorpresivamente en la Argentina, algo es indisputable: la destrucción del orden arrasa a los omnipotentes que se creían a salvo.
Desde hace ya muchos años en la Argentina el poder político encaramado en la cúspide del Estado estimula conscientemente el desarme de lo establecido. Cínica construcción retórica, es el travestismo de una transformación inexistente. Abroquelado en la construcción de un laberinto anti “represivo” vacío de veracidad, el gobierno kirchnerista se vino dedicando desde 2003 a levantar su ingeniería de tierra arrasada. Esta semana, cuando suboficiales de la Armada puteaban en la cara al jefe de su Estado Mayor, pasó lo que era lógico e ineluctable. ¿Por qué no lo habrían hecho? En un escenario sobre el que se montó fríamente el diseño de una impostura libertaria (todos-tienen-derecho-a-todo-durante-todo-el-tiempo-y-en-todas-partes), los prefectos, gendarmes y suboficiales de varias fuerzas estimaron que era necesario visibilizarse. Esa ha sido la doctrina del Gobierno, aplicada a rajatabla mientras los castigados eran quienes el Poder Ejecutivo sindica como sus enemigos.
Todo era algo perfectamente anticipado, aunque esta semana se salió de madre. Deriva de un proceso que, una vez puesto en práctica, avanza irresistible. Con la disciplina estigmatizada como formalidad producida por un pasado repudiable, el desorden se despliega con coherencia lógica. Así, remolcada por una nomenclatura sindical docente que defiende sus prerrogativas, una ruidosa burguesía judicial le ordena a un ministro de Educación que “negocie” con estudiantes alzados que toman colegios y suspenden clases. Por orden oficial, la calle es de todos. Como es de todos, no es de nadie, algo entendible entre 2003 y 2005, pero que a partir de entonces fue puro cinismo, negación deliberada de organizar la vida social. Bajo esa especulación latía la convicción tenebrosa de que, como el orden es antipopular, es mejor y hasta redituable tolerarlo. ¿No fue este gobierno el que admitió, fomentó y toleró el corte de la frontera internacional con Uruguay con el pretexto de la pastera de Fray Bentos?
Durante años se han reconfortado entre ellos meciéndose con el arrullo demagógico de la “transgresión”. Néstor Kirchner y Alberto Fernández, quienes le abrieron la Casa Rosada a la troupe de Marcelo Tinelli para que grabara, con la intervención de aquel presidente, escenas de un sketch destinado a burlarse de las autoridades que renunciaron en 2001. Se han manejado endiosando la ruptura impune de códigos, escalafones y jerarquías. Maradonizaron la vida de todos los argentinos. Escuadrones de sub 30 fueron rociados en los comandos del Estado, muchos de ellos sin antecedentes ni méritos.
La algarada reivindicativa de prefectos y gendarmes es, además, corolario lógico de una estrategia gélidamente aplicada. El kirchnerismo hizo del doble comando una herramienta sistemática, expresión orgánica de su metódico esfuerzo desestructurante. A las propias (y a menudo cuestionables) fuerzas de seguridad les aplicaron esa receta letal de comandos bifrontes, cuyo paradigma vergonzoso es el caso Garré/Berni en el Ministerio de Seguridad.
En la Argentina se ha ido dando un largo proceso de humillación deliberada de formas consagradas y trayectorias respetables. Sólo así puede entenderse que este país padezca a un canciller con los antecedentes y características de Héctor Timerman. También en ese marco se comprende por qué el matrimonio Kirchner se ha sentido servido con las prestaciones de sujetos como Ricardo Jaime o comisarios como Guillermo métanse-las-cacerolas-en-el-orto Moreno. Es parte de lo mismo. Como esos hombres que no castigan físicamente a sus parejas, pero las humillan de palabra y con gestos, a los argentinos se les ha ido naturalizando el maltrato. La empobrecida tropa de las fuerzas de seguridad escupe y empuja a sus jefes porque desde la máxima cátedra del Estado ésa ha sido la línea. ¿No fue Cristina Kirchner la que pateó malamente a Esteban Righi para reemplazarlo por el evanescente Daniel Reposo?
La mera noción de prudencia ante realidades previas fue esmerilada adrede por un oficialismo convencido de que nada es imposible y de que los límites no existen. Así, partieron a la CTA y crearon su Yasky conveniente. La misma receta se le aplicó a Moyano: ahí está ahora Antonio Caló hablando bien de “la señora”. Lo mismo con la Federación Universitaria Argentina (FUA), a la que le crearon una filial K paralela para pulverizar a una conducción no doblegada. Similar mecanismo usaron para destrozar fuerzas opositoras. La borocotización empezó con el macrismo y siguió con radicales y socialistas. Hasta a la AMIA le tocó el turno; necesitado de manejarse con propia tropa, el Gobierno hizo algo parecido a lo de Perón en los años 50, cuando quiso armar una DAIA propia. Eso significa hoy el desacreditado Sergio Burstein, servicial peón de la Casa Rosada para trabajos sucios en la comunidad judía.
Todo proviene del mismo molde y marcha hacia las mismas consecuencias. Pero lo que ha revelado esta semana la explícita insubordinación de las tropas de seguridad es de una gravedad más profunda que nunca antes. Los malabares con las cadenas de comando encuentran ahora un techo concreto y hostil. Cuando al presidente Raúl Alfonsín se le rebelaron fuerzas militares subversivas, careció de recursos para reprimirlas. Era 1986 y las Fuerzas Armadas eran básicamente las mismas que a él le tocaba comandar cuando dejaron el gobierno, en diciembre de 1983. Pero Alfonsín no descolgaba cuadros; él mandaba juzgar y condenar criminales. Tras ordenarle al inolvidable general Ernesto Alais que las tropas bajo su comando en el Litoral bajaran a la Capital para desactivar ese motín carapintada, esas tropas nunca llegaron. Los militares no le respondían al gobierno democrático. Esto de ahora, en cambio, no es ni remotamente una conjura fascista o un golpe antidemocrático; es el desenlace previsiblemente caótico y plebeyo de un descontento social inocultable. Dicho con un colosalmente eficaz lugar común: de aquellos polvos, estas tempestades.
www.pepeeliaschev.com
martes, 9 de octubre de 2012
lunes, 1 de octubre de 2012
MONÓLOGOS DESDE EL ATRIL CON ESCENOGRAFÍA 29 / 09 / 2012
Personalmente he dado infinidad de conferencias, charlas y cursos al
igual que muchos otros profesionales. Todos aquellos que hacemos esta
tarea sabemos que, aun cuando nos piden que improvisemos algunas
palabras en algún almuerzo o acto, el discurso tiene que tener dos
elementos fundamentales: a) el objetivo que es tratar de mostrar o
demostrar algo y b) el hilo conductor que nos lleva al objetivo. Luego
el público podrá estar de acuerdo o no con la conclusión a la que uno
llega, pero lo que uno no puede hacer es no tener un hilo conductor en
su exposición. Una línea de argumentación que lleve a una conclusión
determinada.
El jueves pasado me tomé el trabajo de escuchar entero el discurso de
Cristina Fernández de Kirchner en Harvard. Hubo dos elementos que
caracterizaron su discurso. En primer lugar la falta de un hilo
conductor que condujera a una conclusión determinada. Fue una ensalada
rusa de temas diferentes sin conexión entre ellos y, además, en la
variedad de temas que abordó, en ninguno demostró o mostró algo.
La improvisación de su discurso fue más que evidente. No había
preparado nada. Como suele decirse en estos casos, fue "a poncho".
Sacó de la mochila las muy conocidas frases hechas que acostumbra
utilizar (desendeudamiento, plan universal por hijo, etc.) y otras
insólitas como cuando muy suelta de cuerpo dijo que afirmar que hablar
del fin de la historia es una profunda contradicción. Francamente no
sé que quiso decir y tampoco lo explicó.
Su discurso estuvo repleto de imprecisiones, como hablar de
desendeudamiento pero no decir que viene pagando la deuda vaciando el
activo del BCRA. Ejemplo, al 23 de septiembre el 51% del activo del
BCRA estaba compuesto por bonos basura sin valor de mercado y
adelantos transitorios al tesoro. Dichos bonos y adelantos
transitorios sumaban, a la fecha mencionada, $ 261.000 millones
mientras que las reservas del Central, medidas en pesos, eran $
212.000 millones. Es decir, en el activo hay más activos tóxicos que
reservas.
Al hacer referencia a lo que iban a ganar los jubilados, número del
que no se acordaba, dijo que pasarían a cobrar $ 2.200, mostrándolo
como un gran éxito. Al tipo de cambio verdadero, esos $ 2.200 son algo
así como U$S 350. ¡En EE.UU. estaba diciendo que el modelo ha sido
exitoso porque un jubilado gana U$$ 350 por mes!
Cuando se pavoneó con el plan conectividad, lo hacía en un país en el
cual las computadoras de última generación cuestan la mitad que aquí.
Tiró datos en un país desarrollado en que las cifras suenan irrisorias
porque confundió el auditorio de Harvard con sus discursos desde el
atril en que los aplaudidores profesionales y los muchachos de La
Cámpora que le festejan cualquier cosa que diga, sea ésta consistente
o no. En definitiva, la parte de la exposición mostró a alguien sin la
preparación intelectual para dictar una conferencia en un centro de
altos estudios. Pretendió hacer el mismo discurso de un acto político,
donde le festejan con bombos, aplausos y cánticos alguna ocurrencia,
en un ámbito académico, donde no impera la emoción sino la razón.
La parte de las preguntas fue más patética, porque quienes damos
conferencias o hemos dado clases, lo más importante es el respeto al
público o a los alumnos. Si uno acepta preguntas y estas son hechas
con respeto, no hay porqué ofenderse aun cuando el otro piense
diferente. Cristina Fernández mostró una gran intolerancia a las
preguntas porque no le gustaban pero eran hechas con respeto. Claro,
está acostumbrada a los mencionados actos en que La Cámpora le festeja
lo que dice o a videoconferencias preparadas. El mundo académico es
diferente al de la política de barricada. Es un mundo en el que se
debate con pasión, intensidad y respeto. Donde el que dice algo tiene
que fundamentarlo.
Al no estar acostumbrada al debate académico y demostrar que no le
gustan las preguntas que le exigen una respuesta concreta, recurrió a
la táctica de destratar a los alumnos como decir “tu compañerito”, “si
no lees el papel no te acordás qué tenés que preguntar” y cosas por el
estilo. Pero encima no respondía las preguntas. No respondió cómo hizo
para aumentar su patrimonio como le preguntó una estudiante
norteamericana por su aumento patrimonial. Le dijo que había sido
investigada y todo estaba en orden. Claro que no aclaró que el que la
investigó fue Oyarbide. Pero lo más importante, la estudiante no le
preguntó si la habían investigado, sino cómo había hecho para
conseguir aumentar tanto su patrimonio. Y sobre el final dijo que era
porque había sido una abogada exitosa y ahora era una presidente
exitosa. Habría que ver cómo logró su éxito como abogada y lo de que
es una presidente exitosa todavía está por demostrarse,
También, con una clara falta de respeto hacia los estudiantes, CFK
dijo que ellos tenían la suerte de estar en Harvard, una frase poco
feliz porque tal vez no sea por suerte sino porque sus padres
trabajaron honestamente y pueden pagarle a sus hijos los estudios en
Harvard. Y eso no es suerte, es tener padres que trabajaron y le
brindan a sus hijos el mejor capital que uno puede dejarles:
educación.
Pero CFK no está en condiciones de tratar irónicamente a los
estudiantes argentinos en Harvard, como si fueran unos privilegiados
dado que, entiendo, su hija ha estado o está estudiando en EE.UU. y
nadie se está metiendo en su vida sobre si estudia en Argentina o en
EE.UU.
Podría decirse que Harvard le quedó intelectualmente grande a Cristina
Fernández de Kirchner. Demostró no estar en condiciones de dar una
conferencia en un centro académico porque su discurso no tuvo un hilo
conductor. No mostró ni demostró nada. Solo hizo propaganda política
de su gobierno. Eso no es una actividad académica.
También le quedó grande porque no respondió una sola pregunta de las
que le formularon los alumnos. Se fue por las ramas, evadió, hizo
chicanas y descalificó. Es decir, mostró que no tiene capacidad para
estar frente a un grupo de estudiantes y transferirles conocimientos.
En síntesis, su paso por Harvard confirmó que CFK no tiene un nivel
intelectual para poder participar de esos ambientes académicos, pero
sí para los actos organizados y con escenografía preparada ante
militantes que la aplauden y vitorean incondicionalmente.
Pero lo más lamentable fue su falta de respeto. El destrato y la
soberbia con que intentó tratar a los estudiantes que le formularon
preguntas con respeto.
Claramente CFK está para sus monólogos en auditorios complacientes,
pero no para debatir y confrontar ideas con gente preparada.
Roberto Cachanosky
Economía para Todos

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