ESTA ES LA PRIMERA PARTE, SE ENCUENTRA EN PREPARACIÒN OFICIAL UN CATALOGO PARA EL REEMPLAZO DE MEDICAMENTOS IMPORTADOS POR REMEDIOS CASEROS Y/O ALTERNATIVOS
A prepararse que Moreno se esta Calentando.....… Esto es lo que nos espera!!! 
blog de opinadores sobre todos los temas que nos preocupan, que nos divierten o que hacen que por vìa de la ironia y el humor uno pueda tratar de ser divertido y no ser un objeto de diversiòn de la vida, en fin cualquier nausea filosòfica puede ser compartida en este sitio
CRISTINA DIO INSTRUCCIONES A LA FUERZA AEREA
Y AL EJERCITO
PARA INICIAR PRACTICAS DE COMBATE
ANTE LA ESCALADA DEL CONFLICTO
POR LAS MALVINAS...
EN EXCLUSIVA... REGISTRAMOS PARA VOS
LOS PREPARATIVOS PREVENTIVOS....
HASTA EL VICEPRESIDENTE SE SUMÓ
A LA CONVOCATORIA JUNTO A SUS
MÁS ÍNTIMOS FUNCIONARIOS.... ![]()
"Los políticos y los pañales se han de cambiar a menudo... y por los mismos motivos..."
George Bernard Shaw
"El problema de la democracia es que la mayoría de quienes eligen -a los gobernantes- no son las personas que leen los periódicos, sino los que se limpian el culo con ellos".
F. von Hayssenm
En una columna de opinión publicada en un medio gráfico hace exactamente un año, sin ser demasiado original, me referí al deplorable cuadro de situación de nuestra red ferroviaria, alguna vez emblema y orgullo nacional.
Allí daba cuenta de cómo varias décadas de malas políticas y sistemática desidia habían llevado a la total desarticulación de nuestro sistema de transporte ferroviario, desintegrando enormes áreas de nuestra geografía, con enorme impacto sobre nuestras economías regionales.
Particularmente desastroso había resultado ser el cuadro de situación del servicio metropolitano de pasajeros, totalmente colapsado producto de una fenomenal desinversión, con frecuencias insuficientes e irregulares, creciente hacinamiento, inseguridad, falta de higiene, deterioro de las estaciones y del mobiliario urbano, creciente antigüedad y menoscabo del parque ferroviario, todo ello agravado por una progresiva precarización de la regulación y el control del Estado.
Más allá de dónde situemos en el tiempo el inicio de este proceso de degradación, lo cierto es que tras la crisis de los servicios públicos en los años ochenta y las privatizaciones de los noventa, en línea con los nuevos “consensos” imperantes por entonces en el mundo, tomó una fuerza determinante.
Se concesionaron, entonces, siete grupos de servicios a operadores privados para cubrir el transporte de pasajeros en el área metropolitana; diversos tramos de la red fueron también concesionados para el transporte de cargas; mientras el servicio interurbano de pasajeros quedó librado a su suerte, en manos de aquellas provincias que aceptaron mantenerlo operativo.
Las obligaciones contractuales de los concesionarios, tanto de transporte de carga como de pasajeros, registraron durante esa década en general un alto grado de incumplimiento y fueron renegociadas sistemáticamente en varias oportunidades, en un contexto de progresivo relajamiento regulatorio.
Precipitada la crisis de 2001, se inició una nueva etapa: se declaró en “estado de emergencia” la prestación de los servicios del sistema público de transporte ferroviario de pasajeros; se congelaron los cuadros tarifarios, suspendiéndose algunas obligaciones contractuales de los concesionarios –particularmente las inversiones-, habilitando al Estado nacional a financiar parte de los costos operativos del servicio y complementando los ingresos propios de la concesión. Estas medidas, forzadas ante la extrema gravedad de las circunstancias, contribuyeron a contener presiones inflacionarias para evitar un mayor deterioro en el poder adquisitivo de los trabajadores.
Superado lo peor de la crisis, el gobierno entrante en 2003, en lugar de iniciar el camino hacia la normalización contractual del servicio –subsanando los errores del proceso privatizador-, muy por el contrario, decidió profundizarlo.
En efecto, la administración Kirchner, en connivencia con los concesionarios privados y la dirigencia sindical vinculada al transporte, encontró en el plexo normativo de emergencia la cobertura ideal para montar, perfeccionar y perpetuar un ineficiente y perverso sistema de subsidios, un verdadero “club del subsidio” esencialmente corporativo, en el cual todo se define y reparte entre media docena de “vivos”, el Estado es socio “bobo”, los trabajadores son tercerizados y los usuarios rehenes.
Este sistema implicó crecientes transferencias directas del Estado nacional a los concesionarios de la red ferroviaria metropolitana sin el debido control, las cuales pasaron de $174 millones en 2003 a un total del orden de los $3800 millones en 2011 (¡más de 20 veces!). Esa fenomenal masa de recursos públicos transferidos no se tradujo en la mejora del servicio sino que -por el contrario- el deterioro fue in crescendo.
Tras casi una década de esta política, el sistema ferroviario metropolitano transporta cada vez menos pasajeros, en peores condiciones y más caro para el erario público.
Lamentablemente, sólo una tragedia de la magnitud acontecida semanas atrás en la Línea Sarmiento – concesionada a la empresa TBA-, con el luctuoso e irreparable saldo de cincuenta y una vidas perdidas, podía hacer estallar esta realidad, tantas veces advertida como tantas otras ignorada.
Resulta inaceptable que el gobierno nacional pretenda diluir en un proceso judicial su intransferible responsabilidad política, o “socializarla” con decisores políticos de décadas pasadas. No sólo debe asumir toda la responsabilidad que le cabe, contribuyendo al más pronto esclarecimiento de lo sucedido sino que, fundamentalmente, debe comprometerse en los hechos con el desarrollo de políticas efectivas que garanticen la reversión del proceso de deterioro de nuestra red ferroviaria y propicien su desarrollo para acompañar y apuntalar el crecimiento sostenido de la creación de riqueza.
Dicho en otras palabras, en lugar de judicializar su política ferroviaria, el gobierno nacional debe ponerse a trabajar en la planificación estratégica del sector ferroviario y la inversión en obras de infraestructura, para integrar lo que ya debiéramos tener en la Argentina: un moderno sistema multimodal de transporte, tanto de cargas como de pasajeros. Se necesitan, claro está, menos discursos y más hechos. Esperemos así sea.
(*) Diputado nacional del Bloque Frente Peronista, Presidente del Movimiento Productivo Argentino.
Fuente: http://www.perfil.com/contenidos/2012/03/15/noticia_0029.html
Estimada Sra. Presidente:
Deseo informarle que al igual que usted, soy hija de inmigrantes con profunda fe cristiana y por lo tanto convencida que la defensa de la vida es la regla primera entre los seres humanos. Nuestro país, fue siempre un crisol de razas y recibimos a todos con los brazos abiertos, ya que la diversidad de costumbres y culturas enriquece. Hoy, en honor a mis abuelos, me veo obligada a diferenciar lo que fue su llegada al país, de lo que hoy está ocurriendo. Ellos llegaron con los bolsillos vacíos, pero llenos de esperanzas, trabajaban 16 hs. por día, comían un huevo frito adentro de un pan, no tenían comedores comunitarios, ni planes, ni subsidios y después de varios años de trabajo compraban un terrenito y allí entre varios paisanos ponían ladrillo sobre ladrillo y construían buenas casas. Apenas les quedaba tiempo para dormir, por lo tanto, el agotamiento, impedía que se llenen de hijos a los que no hubieran podido mantener; no tenían educación sexual, tenían cansancio y responsabilidad. Nunca se les pasó por la cabeza la idea de ir a "pedir una vivienda digna, ni un plan".
Llegaban primero los hombres, alquilaban entre varios una pieza, para compartir los gastos. y recién cuando tenían empleo y posibilidades, mandaban a llamar a sus esposas. Vinieron con la idea de doblar el lomo y así nos enseñaron a luchar sin pedir, ni robar. Es hermoso integrarnos con los habitantes de distintos países del mundo, todos como hermanos, pero no podemos importar hambre y que nuestros recursos solucionen todos los problemas que todavía no se han solucionad ni para los argentinos. Todas las familias de cualquier nacionalidad, que trabajen, y puedan cubrir sus necesidades, son bienvenidas. Deben tener los mismos derechos y las mismas obligaciones, pero dejar que lleguen todos, sin trabajo, ni vivienda, es cargar sobre nuestras espaldas, una mochila demasiado pesada. En cualquier país del mundo, se sabe que no podemos ir, tomar un predio o una propiedad y luego exigir que nos den vivienda, comida educación y salud, eso no es aceptado en ninguna parte, además sabemos que donde uno va, debe respetar las leyes y de no hacerlo se pagan las consecuencias.
Creo que es hora de repensar todo lo que está ocurriendo, no podemos seguir avalando la cultura de "pedir" y mucho menos aceptar que se puede poner cuatro chapas en cualquier parte usurpando, porque se da por sentado que luego de esa forma se consigue la "vivienda digna" y, si es posible, cerca del obelisco en los terrenos más caros de la Capital. A todos nos gustaría un terrenito en un buen lugar sin necesidad de trabajar toda la vida y aún así, no llegaremos nunca a comprarlo. El amor al prójimo, es ley en nuestra condición de humanos, pero la caridad mal entendida hace que todos terminemos hundiéndonos, porque las escuelas, los hospitales y las viviendas, aun hoy no cubren las necesidades de todos los argentinos, por lo tanto menos pueden cubrir la de los extranjeros que vienen a vivir de la dádiva. Recibamos con alegría a todos los que llegan a producir con su trabajo, que pueden cubrir sus propias necesidades y entre todos hagamos un país hermoso de paz y progreso, viviendo dentro de la ley y con respeto.
Sra. Presidente, no cargue sobre su espalda los problemas de los países limítrofes, ya es muy ardua su tarea de querer mejorar la situación de tantos argentinos que todavía viven en la pobreza.
Deseo que Dios la ilumine para poder mejorar la vida en nuestro país, con seguridad y bienestar para todos.
La saluda atte.
Adriana Lanzone,
L.C. 4.880.002
Todo el que reciba este mensaje, si está de acuerdo con mi pensamiento, puede reenviarlo a sus amistades, tal vez así llegue a manos de la Sra. Cristina. Muchas gracias.
MAMERTO MENAPACE
Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos. Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.
Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo. “Ser feliz es una decisión”, no nos olvidemos de eso.
Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas:
-a aprender a amar
-a dejar huella
-a ser felices
En esas tres cosas debiéramos trabajar todos los días, el tema es cómo y creo que hay tres factores que ayudan en estos puntos:
-Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento. El trabajo sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu y nos hace bien en nuestra salud mental. Ahora el significado del cansancio es visto como algo negativo de lo cual debemos deshacernos y no cómo el privilegio de estar cansados porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros. A esta tierra vinimos a cansarnos,....... para dormir tenemos siglos después.
-Valorar la libertad como una forma de vencerme a mi mismo y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero. Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.
-El tercer y último punto a cultivar es el desarrollo de la fuerza de voluntad, ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas en pos de cosas mejores. Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de las micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día. Querernos.
Crear calidez dentro de nuestras casas, hogares, y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas independientes de los recursos se están volviendo demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro. Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia espiritual.
Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa. Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias.
Si logramos trabajar en estos puntos y yo me comprometo a intentarlo habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no, no tiene que ver con los problemas que tengamos sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.
Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan.
Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican.
Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón.
Y un corazón dilatado está mejor capacitado para gozar de las alegrías
y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro.-.
MAMERTO MENAPACE monje benedictino y escritor
La iniciativa, impulsada por Héctor Recalde, será debatida hoy. Busca reformar la Ley de Contrato de Trabajo para que el empleado afectado sea resarcido y restituido a la situación anterior a un despido por esa causa. Además, carga en el empleador la justificación de diferencias salariales. Detalles
Por Sebastian Albornos
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En materia laboral, durante los últimos años, los reclamos de empleados despedidos por cuestiones discriminatorias se han ido multiplicando en los tribunales, ya sea por diferencias remuneratorias respecto de otros dependientes que revisten la misma categoría o por la causa que le dio origen a la desvinculación como, por ejemplo, sexo, religión, intereses sindicales, entre otros casos.
En este contexto, se advierte cómo la aplicación de la Ley 23.592 fue ganando terreno, provocando más de un dolor de cabeza para muchos empleadores que vieronincrementados sus costos laborales, en concepto de indemnizaciones, más allá de sus previsiones.
Asimismo, al momento en que los jueces deben emitir las respectivas sentencias, para resolver demandas de esta naturaleza, no sólo resulta relevante esta norma. También son tomados en cuenta algunos fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y otros emitidos por las diferentes Cámaras de apelaciones.
Es en este escenario en el que se desarrollará, este miércoles, el debate parlamentario de dos iniciativas que apuntan a modificar dos artículos de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) referidos a este tema.
Ambas son impulsadas por legislador oficialista y asesor legal de la CGT, Héctor Recalde.
De convertirse en ley, tanto el artículo 17 -sobre prohibición de discriminación-, como el 81 -referido a trato desigual-, serían reformados para incorporar los lineamientos de la Ley 23.592 (conocida como ley antidiscriminatoria) e impedir que el empleador pueda hacer distincionesrespecto de la remuneración de los empleados en base a razones de eficiencia, mayor laboriosidad o contracción en las tareas, sin la correspondiente fundamentación.
En esta ocasión, será la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados la encargada de analizar las propuestas.
Asimismo, en el corto plazo, se espera que sea tratada otra iniciativa de Recalde que pretende introducir un artículo en la Ley 18.345 sobre procedimiento laboral, con el objeto de que pueda invertirse la carga de la prueba y que el empleador sea quien deba acercar la mayor cantidad de evidencias para justificar decisiones rescisorias.
¿Qué se entiende por discriminación?
La discriminación puede definirse, en líneas generales, como la distinción que se hace en favor o en contra de una persona en comparación con otras.
Por ejemplo, se suelen hacer diferencias entre empleados sin considerar el mérito individual.
Esto puede exceder el ámbito laboral y abarcar categorías tales como la raza, el género, la edad, la nacionalidad, la religión, la incapacidad, la orientación sexual, la altura o el peso.
En la práctica, las empresas deben asignar las mismas condiciones salariales y de trabajo, beneficios y adicionales para todos los dependientes que se desempeñan en determinado segmento o categoría profesional.
Si bien el empleador tiene amplias facultades para asignar una mejor retribución a ciertos empleados, debido a sus características particulares, tales como mayor experiencia o especialización, por citar algunos ejemplos, es necesario que, a tal efecto, se tomen algunos recaudos.
Y esto es clave a la hora de poder justificar, en caso de un reclamo judicial, que la diferencia salarial se sustentó, entre otras cualidades, en que el dependiente beneficiado dominaba un idioma que otros no -el cual era aplicable a la tarea asignada-, que poseía título terciario o universitario, entre otros elementos que validen la medida, como evaluaciones de desempeño.
De esta forma, la empresa podrá evitar verse en situación de tener que abonar una reparación moral y material, que se presenta en un ámbito no alcanzado por la tarifa del artículo 245 LCT, y que surge de la ley antidiscriminatoria.
Sin embargo, la iniciativa de Recalde apunta a modificar sustancialmente lo que actualmente se conoce como prácticas discriminatorias.
Los cambios propuestos al artículo 17
En la actualidad, la ley indica la prohibición de "cualquier tipo de discriminación entre los trabajadores por motivo de sexo, raza, nacionalidad, religiosos, políticos, gremiales o de edad".
Ahora bien, de acuerdo con la iniciativa de Recalde, el nuevo artículo 17 propuesto quedaría redactado de la siguiente manera:
Art. 17 - Concepto - Prohibición de hacer discriminaciones - Efectos - "Aportados por el trabajador indicios razonables de la existencia de la discriminación en grado de verosimilitud, el juez considerará acreditada la misma si el demandado no hubiera aportado elementosque acrediten objetivamente una causa suficiente para desvirtuar la presunción".
Más aun, el marco de ley propuesto hace hincapié en que "el empleador que incurra en discriminación deberá, a pedido del trabajador damnificado, dejar sin efecto el acto discriminatorio o cesar en su realización, reponer la situación al momento anterior a producirse el acto discriminatorio, y reparar el daño moral y material ocasionado".
Tras conocerse el proyecto, los expertos no tardaron en dar su opinión e, incluso, disparar duras críticas.
De acuerdo con Esteban Carcavallo, socio del estudio Severgnini, Robiola, Grinberg & Tombeur, el texto recepta las últimas decisiones jurisprudenciales, adoptadas en supuestos de reclamos basados en actos o comportamientos considerados y acreditados, a través de indicios o pruebas concretas, como discriminatorios.
El proyecto consagra el valor de los indicios, como modo de dar por válida la discriminación, como lo hiciera la Corte en el fallo "Pellicori" de diciembre de 2011, y a los efectos de que el dependiente vuelva a la situación previa a la discriminación.
"Se trata de un paso más en el camino del falso progresismo que está en boca de algunos legisladores por estos días y que olvidan o pretenden olvidar el sistema en torno al cual gira la totalidad del derecho del Trabajo en su conjunto y desde sus inicios", cuestionó Juan Manuel Lorenzo, abogado del estudio Salvat, Etala & Saraví.
Y agregó: "Esta propuesta legislativa no hace más que complicar aun más las relaciones del trabajo ya que, de acuerdo a la normativa existente, este tipo de conflictos o incumplimientos por parte del empleador ya cuentan con una solución legal en favor del empleado que no sólo puede resistir cualquier modificación abusiva en sus condiciones de trabajo, sino que, incluso, puede hasta considerarse injuriado y despedido".
En tanto, Juan Carlos Cerutti, socio del estudio Cerutti - Darago & Asociados, remarcó que "una vez más se intenta aclarar o abarcar situaciones y describirlas en una norma, lo cual afecta al derecho del trabajador y del empleador, metiéndose en la forma en que deberá el juez -otro poder del Estado- dictaminar en cada caso, Entiendo que esta norma puede ser inconstitucional ya que afecta el derecho de defensa de la empresa".
Pese a los cuestionamientos, Recalde defendió el proyecto y dijo que existe una exigencia internacional de realizar, por parte de los Estados, acciones positivas dirigidas a evitar y sancionar la discriminación.
"La Ley de Contrato de Trabajo si bien la prohíbe (a la discriminación), no establece las consecuencias de tal accionar", disparó el legislador.
Y agregó, en los fundamentos de la iniciativa, que corresponde modificar el referido artículo "con el objeto de dejar sin efecto el acto discriminatorio y reparar el daño moral y material ocasionado" dado que el mismo "ofende el fundamento de los Derechos Humanos y la dignidad de la persona".
La reforma del artículo 81
Otro artículo clave de la LCT, en materia de discriminación, es el 81.
El texto actualmente vigente establece la prohibición, dirigida al empleador, de dispensar un trato desigual a sus trabajadores, fundado en razones de sexo religión o raza. A su vez indica que dicho trato será válido si se funda en razones de bien común, eficacia o laboriosidad.
En tanto, el proyecto de Recalde propone:
Artículo 81.- El empleador debe dispensar a todos los trabajadores igual trato en identidad de situaciones. Se considerará arbitrario el trato desigual si, actuando el empleador con las facultades que le están conferidas por esta ley, hiciese discriminaciones que no respondan a causas justificadas. Corresponderá al empleador acreditar la objetividad, razonabilidad y proporcionalidad del diferente trato.
La exigencia de igualdad de trato no podrá afectar las condiciones más favorables que tenga reconocidas el trabajador, provenientes del contrato de trabajo que lo vincula al empleador."
Para Carcavallo, las modificaciones que se plantean recurren a textos difusos y eliminan precisiones que contiene la normativa vigente, como la referencia hacia la mayor eficacia, laboriosidad o contracción a las tareas que presente el trabajador.
"Éstas descripciones pretenden ser reemplazadas por el recaudo de la existencia de causas justificadas, cuya acreditación se coloca a cargo del empleador", puntualizó el experto.
Héctor Alejandro García, socio del estudio García, Pérez Boiani & Asociados, remarcó que la propuesta plantea una fórmula absolutamente subjetiva, ya que acude a argumentos tales como la "razonabilidad y proporcionalidad", es decir, "todas definiciones susceptibles de requerir una interpretación judicial en cada caso".
"No sólo empobrece la normativa actual, sino que obliga a judicializar las cuestiones a fin de definir las imprecisiones producto de la norma", agregó Lorenzo.
En tanto, según Cerutti, "el cambio no responde a la realidad que se vive en las empresas ni al criterio de discriminación que utiliza la OIT, ya que se debe permitir premiar a un trabajador que es claramente más laborioso o eficaz frente a otro que no lo es, aunque detenten el mismo puesto".
Recalde, en este caso, también sustentó su posición. Así, consignó en la iniciativa que "el principio de igualdad y prohibición de toda discriminación (...) se ha visto reafirmado a partir de la reforma de 1994 en la Constitución Nacional (...) toda vez que se han receptado diversos Pactos Internacionales en los cuales queda plasmada la intención de evitar y sancionar la discriminación".
"La mejor redacción de la norma, remueve la niebla legislativa y determina que todo trato desigual debe fundarse en causas objetivas. Igualmente, mediante la modificación planteada, se remarca, de manera precisa, la invulnerabilidad del principio de irrenunciabilidad que rige en el derecho del trabajo", concluyó.
La carga de la prueba en manos del empleador
Hace unos días, también ingresó al Congreso un proyecto de Recalde que pretende incorporar el artículo 80 bis a la Ley 18.345 sobre organización y procedimiento de la Justicia Nacional del Trabajo.
Según el texto presentado, de aprobarse, quedaría redactado del siguiente modo:
"Sin perjuicio de las presunciones previstas en esta ley o en la normativa de fondo aplicable a la relación laboral, incumbirá la carga de la prueba a la parte que en mejores condiciones objetivas se encontrare de acreditar la verdad de los hechos objeto de controversia".
Al respecto, García explicó que esta iniciativa pretende cristalizar en la teoría de la carga dinámica en materia probatoria, por sobre el principio de inversión de la misma.
"Este aspecto, en la actualidad, queda a discreción de los jueces y parecería que ése debería ser el criterio más acertado y no fijar por ley reglas probatorias que no son idóneas para todos los casos", cuestionó.
Lorenzo, en tanto, consideró que "de aceptarse el proyecto se estaría ante la posible sanción de una norma que contraríe la Constitución Nacional, a punto tal que podría llegar en la práctica hasta imponer la obligación de probar en juicio la inocencia".
Esto se debe a que el proyecto toma en cuenta a la persona que esté "en mejores condiciones de acreditar la verdad de los hechos objeto de controversia" (sic de la norma).
"Una aplicación extrema y viciosa de esta corriente, podría concluir en un sinfin de denuncias y pretensiones carentes de fundamento ya que no pesará sobre el trabajador el deber de probar su existencia, sino que será el empleador quien se verá sometido a juicio y con la carga de acreditar su inocencia", concluyó.
En este caso, nuevamente, el legislador justificó la reforma propuesta y argumentó que, generalmente, "la documentación atinente a la relación laboral se encuentra en poder del empleador" al igual que los diferentes mecanismos de control".
Y añadió que, a los efectos de la prueba testimonial, "los compañeros o ex compañeros de trabajo, que pudieran ser ofrecidos como testigos, se encuentran sometidos, máxime si se mantiene vigente su relación laboral con el empleador -que es parte en el proceso al que han sido citados- al condicionamiento que genera el temor a posibles represalias".
Por lo tanto, concluyó Recalde, "como regla general en materia de proceso judicial laboral debe consagrarse normativamente la teoría de la carga dinámica de la prueba, sin perjuicio de que, para situaciones o hechos particulares, las leyes, tanto sustanciales como instrumentales, puedan imponer otra regla para la carga probatoria".
Sr. Vicepresidente de la Nación, Amado Boudou:
> Anoche en el programa oficialista 678 del canal del Estado usted dijo que la denuncia sobre Ciccone era mentira y que no iba a responderla porque no quiere que LA NACION, Clarín y Perfil manejen la agenda.
> Sr. Vicepresidente, viendo el programa era fácil entender por qué usted había elegido responder ahí. Después de más de una semana de silencio oficial, usted estaba reunido con periodistas comprados.
> Sólo le hicieron dos preguntas: la introductoria al tema y, al final, una chica gordita vestida de oscuro le preguntó por qué usted pensaba que el tema se había judicializado. Algo así como preguntarle: por qué tanta injusticia con un héroe de la patria como usted. Gran pregunta hizo la gordita.
> Sr. Vicepresidente, el que miente es usted. Mintió antes y miente ahora. Lo único que explica su silencio anterior es su complicidad con el hecho y su turbación frente a la denuncia.
> Ya que usted habló de periodismo y solo estaba rodeado por analfabetos, me permito hablarle yo de periodismo, que hace 37 años que lo ejerzo. La columna de oportunistas que lo rodeaba evitó preguntarle, por ejemplo:
> ¿Cuál es su relación con Vanderbroele? ¿Por qué la AFIP pidió la quiebra de Ciccone y luego la misma AFIP pidió levantarla? ¿Fue casualidad que Moreno observara conductas monopólicas en Boltd y esas denuncias terminaran otra vez en Ciccone? ¿Por qué instruyó a la Casa de la Moneda para que actuara sin licitación en el contrato de impresión de billetes del año próximo? ¿Sabía usted que Vandenbroele está relacionado con Nuñez Carmona, uno de sus socios reconocidos en su declaración jurada? ¿Conoce usted que el fiscal cuenta con diálogos entre Vanderbroele y su entonces esposa en los que se habla de negociados y coimas con Boudou? ¿Es usted ese Boudou que se menciona en la conversación?
> El silencio de los chicos que lo rodeaban ratifica su oportunismo y, quizás, los convierta en tan cómplices de un delito como usted.
> Dijo usted que confía en la Justicia. Hace bien. Jaime también confía, y confía De Vido y confían los Kirchner y todos confían que el sorteo llegue a Oyarbide o algún otro juez venal con miedo a que perjudique su ascenso y lo enfrenten a juicio político en el Consejo de la Magistratura, o nunca lo saquen de su condición de subrogante.
> Sr. Vicepresidente, se equivoca en dos cosas: en mentir a sabiendas y en creer que el poder dura para siempre.
> Con la consideración de su investidura y sin ningún respeto personal,
> lo saluda, Jorge Lanata.
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