lunes, 28 de diciembre de 2009

AGUAFUERTES AMBIENTALES CUMBRE DE COPENHAGUE: ALGO OLIÓ A PODRIDO EN DINAMARCA

Cuando todavía no se han acallado los ecos, voces y los discursos de la Cumbre de Cambio Climático de Copenhague (COP 15), el

mundo sigue sin entender qué fue lo que pasó o cuáles fueron sus logros, si es que existieron.

Las noticias, sesgadas, intencionadas, contradictorias en muchos casos y casi siempre dependiendo del color del cristal con que se la mire, no han ayudado al esclarecimiento de cuál fue el resultado de casi dos semanas de debates, discusiones, búsquedas de consensos y protestas variopintas.

Muchos afirman que no es bueno hacer análisis o balances sobre caliente, por cuanto se pierde perspectiva, no obstante intentaré desde mi óptica o mi subjetividad, volcar algunos aportes a la confusión general.

Las últimas informaciones que se conocen dicen más o menos lo siguiente: La Conferencia no logró colmar las expectativas; Sólo se alcanzó un frágil acuerdo climático; La Declaración final sólo fijó metas generales, no vinculantes.

A la luz de esas noticias, podemos afirmar que las frustraciones, el sabor amargo y la impotencia han marcado la regla y que todas las esperanzas y los esfuerzos puestos por distintos sectores para intentar hacer un mundo un poco más vivible, se han ido por la borda.

Quienes como muchos, creyeron ingenua o esperanzadamente que los ideales, los principios, las urgencias y la racionalidad, en este mundo pragmático y utilitarista, podrían pesar o valer más que los egoísmos, mezquindades y la avidez de los señores feudales del Planeta. Indudablemente que se equivocaron.

Se engañaron también, los que creyeron que podían esperar las soluciones a los problemas del Planeta, de los mismos que lo han llevado a esta situación de crisis terminal.

En similar error han caído los que pensaban, que la corrección del planteo, el voluntarismo o las declamaciones inflamadas, eran suficientes para torcer el brazo de los que tienen poder de vida y de muerte en el mundo.

Si nos atenemos a palabras de Obama, mandatario de uno de los países que mayor responsabilidad tiene en el tema, cuando dice que lo obtenido “no es suficiente para luchar contra la amenaza del cambio climático”, no podemos menos que ser pesimistas.

La frase sintetiza en forma dolorosa y cruel lo que fue la Cumbre, una verdadera crónica de una muerte anunciada, más allá de todos los maquillajes e interpretaciones que se le quieran hacer.

Como solemos afirmar lo abogados, a confesión de parte relevo de pruebas.

La Cumbre ya es historia, vienen nuevos y más difíciles tiempos.

Tiempos de construcción, de encuentros, de consensos entre los pares, entre los que piensan y sufren en similar y que son los excedentes, los descartables y las víctimas de los poderosos del mundo.

Tiempos de oposición, de diferenciación, denuncia y de lucha.

Los Espartacos de la tierra tienen que hacer oír su grito por la vida y por otro mundo posible.

Si hay algo que ha quedado absolutamente claro en Dinamarca, es que los ejes del debate han cambiado, se profundiza la existencia de una nueva confrontación, superadora de la vieja antinomia Este-Oeste, que se materializa en el conflicto Norte-Sur y más precisamente entre países enriquecidos y países empobrecidos. También dentro del territorio de cada uno de ellos, se multiplica también esta disputa, ya que en todos lados hay pocos que comen mucho y muchos que comen casi nada.

Aclaro, que me resisto a repetir hasta el hartazgo esos clisés que hablan de países ricos y pobres, o desarrollados y emergentes o en vías de desarrollo, ya que son conceptos falsos y artificiosos.

Cree Ud. por ventura que islas perdidas en el mar del Norte o en el Océano Pacífico, como son Gran Bretaña y Japón, o una cordillera montañosa que penetra en el mar Mediterráneo, como Italia y tantas otras naciones del Norte, son territorios ricos? Y como contrapartida países como Bolivia, Perú, Costa de Marfil, Somalía, Paraguay, Nigeria, Argentina y decenas más, son zonas pobres?

Nada de ello, en el mundo y en cada país existen sectores enriquecidos y sectores empobrecidos. Para que algunos se enriquezcan, otros deben perder y empobrecerse. Esta es la cruel fotografía de la realidad mundial.

Vaya que casualidad, son esos grupos enriquecidos los que se niegan sistemáticamente a hacer nada en beneficio, no ya de algunos grupos, sino de toda la humanidad.

Esta actitud es la que ha quedado patente en la recientemente fenecida COP 15 y que prolonga en el tiempo la angustia y la desesperación de miles de millones de personas sobre la Tierra.

Las cosas que muchos se negaban a aceptar se empiezan a poner en blanco sobre negro, se terminó la hipocresía y los discursos vacíos.

Ahora todo depende de los sectores que tradicionalmente han sido excluidos del banquete global y fundamentalmente de su capacidad de organización e inteligencia.

Debemos aprender que nada se puede esperar de las promesas de migajas de fondos o tecnologías, que casi nunca llegan y si llegan son productos de condicionamientos políticos, productivos e invariablemente de ajustes económicos en beneficio de aquellos, que por otra parte nunca se ajustan el cinturón.

Lo que también ha quedado claro es que este modelo capitalista a ultranza, basado en la avidez, el egoísmo, el lucro rápido, el consumismo irracional, la destrucción del patrimonio común y el descalabro social es inviable, imposible de mantenerse y homicida.

No comulgo con los que afirman que la actitud de los poderosos es suicida, lejos de ello, nada indica que esa sea su conducta o su intención. Todo indicaría por el contrario, que sí están dispuesto a eliminar una gran parte de los seres humanos que por justicia tienen derecho propio a la vida, su calidad, el ambiente y el futuro, aunque aquellos sectores no lo entiendan así.

En este aspecto Copenhague trajo luz, pero como el dicho popular expresa: No hay peor ciego que el que no quiere ver”, roguemos para que las dirigencias, los actores sociales y los pueblos empiecen a ver y se den cuenta que nadie da nada gratis y se animen a convertirse en protagonistas y artífices de sus propios destinos.

Soy optimista en la medida que la sociedad planetaria se anime al cambio, la valentía y sobre todo al heroísmo de construir un mundo distinto, con racionalidad, cooperación, solidaridad y justicia global.

Más allá de lo anecdótico, de las luchas de intereses, de las cegueras, la ambigüedades y de todo el folklore que reinaron en la Cumbre, estoy seguro que hay “un día después de mañana”, en el que nada será igual en la conciencia planetaria y podremos hablar sin temor a equivocarnos de “una verdad incómoda” que refleja un posicionamiento post COP 15, en el cual, pese al maquillaje en contrario, Obama y sus soberbios socios fueron derrotados y despreciados por toda la humanidad.

Por último podemos afirmar y escribir: Existió un día y un lugar en que todos nos dimos cuenta, y este es el gran éxito de Copenhague.

Ricardo Luis Mascheroni

Docente e Investigador U.N.L.

Santa Fe - Argentina

martes, 8 de diciembre de 2009

No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!

Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo
- ¡Qué turbante tan hermoso...!
- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.
- Es de un azul bellísimo...
- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...
- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.
- ¿Por qué?
- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.
- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.
- ¿Cuántos son?
- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece..... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.
- ¿A qué se dedican?
- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...
- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo.. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..
- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.
- Saber eso es valioso, sin duda...
- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!
- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...
- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...
- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.
- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...
- ¿Tanto como eso?
- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.
- ¿Qué pasó con su familia?
- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...
- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila.. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...
- Y lo logró.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad. ..!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.
- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...
- Fascinante, desde luego...
- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...
- Qué paz...
- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

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jueves, 3 de diciembre de 2009

EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS Y SUN CONNOTACION CON LA REALIDAD……

OCLOCRACIA

Antes que nada debo admitir que jamás en mi vida había oído esa palabra. Conocida que fue, me puse a investigar y en INTERNET encontré un montón de cosas interesantes al respecto, que me obligaron a retrasmitir de inmediato este mail con la esperanza de que recorra el máximo de caminos posibles.

Puede ser un alerta oportuno, de lo que nos puede estar esperando a los argentinos a la vuelta de la esquina y no nos permita tiempo para reaccionar.
Si les parece de recibo, les propongo difundirlo al máximo ya que será una forma de 'avivar giles' pero evitar males mucho mayores. Del mismo modo es recomendable poner la palabrita en algún buscador y seguramente encontrarán material muy interesante para comparar con nuestra realidad y si acaso tuvieran la virtud de los 'buenos escribas', ojalá puedan inspirarse lo suficiente para colaborar con el despertar de nuestros compatriotas.

OCLOCRACIA, Ingobernabilidad como resultado de la aplicación de políticas demagógicas.

Para los que  peinamos canas y venimos de tiempos más tranquilos- excepción de los años en que la guerrilla irrumpiera a sangre y fuego en la sociedad argentina-. Ya resulta una hazaña el despertarse día a día, con el temor de salir a la calle para no ser robado, lastimado o hasta muerto por alguien que busca el dinero ajeno a costa de sus semejantes, no importa edad ni sexo, igual hieren a un adolescente  para quitarle sus ropas, como lo hacen con la  señora que sale del súper con  sus bolsitas de compra, o el anciano que acaba de cobrar su jubilación. Entran y salen de las comisarías riéndose de autoridades e insultando a todos. 'Mandamo nosotro'- dicen, y se van muy panchos...
A la salida de algunas escuelas, madres agrupadas despotrican contra los maestros. –'Me lo mandó a la dirección, qué se creé esta (y aquí un insulto) a mi hijo nadie me lo prepea', -'Si se hace la loca la maestra esa- interviene otra- la  cagamo a palo" total, no pasa nada, loca- mandamo nosotra'...
Hay desigualdad social y hay que ayudarlos, pero, esa ayuda hay que ganarla y no mero asistencialismo  inconducente. Hasta ayer, permanecían tirados en sus camas y nada de querer trabajar, hoy con la colaboración del gobierno- colaboración que sale del bolsillo de los que trabajamos, o hemos trabajado y vivimos acosados por los impuestos- menos lo van a hacer… Ah!!!... y no se les vaya a atrasar un día la entrega de la 'ayudita' porque convocan a los canales de televisión -que muy bien se prestan a estas farsas- para reclamar en ' improvisada 'conferencia de prensa a viva voz lo que les corresponde - porque, -'Qué se creen esto, nosotro los votamo, aquí mandamo nosotro!!!'.-  
Polibio, historiador de origen griego (205- 125 A .deC.) llamó OCLOCRACIA 'al fruto de acción demagógica' y la explicó como: " LA TIRANIA DE LAS MAYORIAS INCULTAS Y USO INDEBIDO DE LA FUERZA , PARA OBLIGAR A LOS GOBERNANTES A ADOPTAR POLITICAS, DECISIONES O REGULACIONES DESAFORTUNADAS".-
Cualquier semejanza con nuestra actual realidad es algo más que una simple coincidencia.
Usted qué opina? Hasta dónde vamos a llegar?
Lea toda la información!! Es importante que lo piense!!

Federico Andahazi:

"¿Por qué renuncio a la delegación argentina en Chile?"

Como es de público conocimiento, el autor de "El anatomista" desechó la posibilidad de participar en la próxima Feria del Libro de  Santiago de Chile, luego de que el embajador argentino en ese país señalara que en la actualidad "no hay grandes escritores argentinos vivos". A continuación se reproduce íntegramente la respuesta del escritor.

Por: Federico Andahazi

Las declaraciones formuladas por el embajador argentino en Chile, Ginés González García, constituyen una verdadera ofensa a la delegación que representará a nuestro país en la Feria del Libro de Santiago. "No tenemos una gran cantidad de escritores laureados con grandes premios que estén vivos. La idea es mostrar la integración entre ambos países", declaró a la prensa el embajador González García. Esta apreciación, tan falsa como poco feliz, parece ser una justificación de quien se avergüenza de los escritores de su propio país. Sin embargo, para compensar tan árido panorama literario, el embajador manifiesta su felicidad ante la participación del técnico de fútbol Marcelo Bielsa: "Estará nada menos que el gran embajador que tiene la Argentina en Chile, que no soy yo, sino Marcelo Bielsa". El Sr. Ginés González García, al menos admite su falta de mérito para ocupar el cargo de embajador. Coincido con él: creo que haría un gran servicio a ambas naciones si renunciara a su cargo y lo dejara en manos de alguien que  manifieste orgullo y no vergüenza al referirse a los escritores del país que representa. Seguramente no lo hará. Por mi parte, yo sí me veo obligado a renunciar a formar parte de una delegación sin suficientes lauros ni méritos para representar a la Argentina , según las apreciaciones del propio embajador de nuestro país. Tal vez el Sr. Embajador considere que Juan Gelman no tenga tantos premios ni méritos literarios como el técnico Bielsa. Más allá de cualquier opinión sobre tal o cual escritor, las lamentables declaraciones del embajador en Chile, ponen de manifiesto la frívola política cultural imperante en nuestro país. Según parece, para nuestros funcionarios, la literatura debe ir a la zaga del fútbol; basta considerar el hecho de que Diego Armando Maradona será el máximo representante cultural de la Feria de Frankfurt en 2010 dedicada a la Argentina.

Seguramente la prensa internacional esperará ansiosa las elevadas conclusiones de Maradona sobre el mayor acontecimiento editorial del mundo.

Por si no se acuerdan, Ginés González García era el médico gordito que fue Ministro de Salud de Kirchner.  Ahora es embajador en Chile.  Y bueno, si un ex montonero tirabombas con dos muertes comprobadas en su haber es nuestro canciller ante el mundo, ¿por qué el bueno de Ginés no puede ser embajador en Chile?

Lástima que se meta a hablar de lo que no sabe.  No sabe que Ernesto Sábato está vivo: viejito, pero vivo.   Juan Gelman está vivo.  También Tomás Eloy Martínez, Ricardo Piglia, Juan José Saer, Osvaldo Soriano, Marcos Aguinis, el mismo Andahazi.  Y ojo, que me estoy acordando de memoria, si nos ponemos a buscar vamos a encontrar varios escritores más que han recibido premios locales e internacionales.

Pero una feria literaria, para una piara como la que conforman  las autoridades actuales, es sólo un accidente que hay que sortear para seguir adelante con sus nefastos propósitos, la literatura educa ergo es peligrosa. 

Baste pensar que como icono representativo de Argentina ante la Feria del Libro de Frankfurt de 2010, dedicada precisamente a la literatura argentina, ha sido nombrado Diego Armando Maradona, cuyo culto manejo del idioma hemos podido apreciar cabalmente en su última conferencia de prensa